Los interesados en colaborar pueden llegarse a Manuel Ocampo 1811, en barrio San Justo
Que todos los niños tengan su juguete
El grupo solidario Ni Tan Cerca, Ni Tan Lejos recolecta donaciones para llevar a tres escuelas en Santiago del EsteroCon motivo del próximo Día del Niño, que se celebra el tercer domingo de agosto, el grupo Ni Tan Cerca, Ni Tan Lejos recolecta donaciones para llevar a tres escuelas en Santiago del Estero, ubicadas en la zona de Salavina. Se trata de las instituciones educativas La Centella, Escuela Fanny Paola Remedio y Escuela Gerónimo Contardi, a las que asisten niños y adolescentes entre 5 y 18 años.
Analía Coria y Soledad Marco, pertenecientes al grupo, contaron a El Diario que empezaron a viajar a las escuelas en 2015. Al principio, sólo asistían a la Escuela Fanny Paola Remedio y luego agregaron las otras dos instituciones a su recorrido solidario. Sin embargo, con motivo de la actual crisis sanitaria, hace dos años que no asisten al lugar.
Es por ello que el grupo de 12 personas tiene “grandes expectativas” para este nuevo encuentro y desean recaudar juguetes, útiles escolares, chocolates, golosinas, leche larga vida y alimentos no perecederos para llevar al lugar. A su vez, debido a las clases virtuales, Coria y Marco mencionaron el interés de conseguir computadoras usadas para los niños.
Quienes estén interesados en realizar donaciones podrán acercarlas hasta el 20 de agosto a Manuel Ocampo 1811, en barrio San Justo. También pueden comunicarse previamente vía telefónica: 353-157687679 (Analía Coria) o 353-155649899 (Soledad Marco).
La experiencia
Aunque aún no saben si van a poder ver a los niños en esta oportunidad, al consultarles por los viajes previos, Marco comentó que “todo surgió por el contacto que una compañera del grupo hizo con una de las escuelas”. Y agregó: “Si bien tenemos gente en Villa María en la misma situación, Santiago del Estero es una provincia donde muchas veces no llega cualquier tipo de persona”.
“Nos llamó la atención la distancia que tiene el colegio del lugar donde viven los niños, son siete kilómetros que tienen que caminar todos los días. Entonces, por ahí nosotros podemos tener una bicicleta que no usamos. Fue el compromiso social que tomamos con estas escuelas”, precisó.
En tanto, Coria mencionó: “Nosotros cuando vamos paramos en Pinto y de ahí tenemos 50 kilómetros a la Escuela Fanny Paola Remedio. Son 20 kilómetros por ruta y lo demás es monte adentro”, haciendo hincapié en el camino que deben atravesar los niños para asistir a la institución.
En ese sentido, Marco contó que “cuando vamos para el Día del Niño hacemos juegos hasta las 7 u 8 de la noche; pero, por ejemplo, cuando fuimos en abril que es época de víboras, a las 5 de la tarde los niños ya tienen que volver porque si no, corren algún tipo de riesgo”.
“Otra cosa que nos decía la directora de la escuela es que, si bien por ahí va gente y les deja donaciones, nunca nadie se había quedado a compartir con los chicos. Entonces, los niños, sabiendo que nosotros vamos, ellos ya nos esperan”, afirmó Coria. Y añadió: “Te digo que tanto los chicos como sus papás son gente muy solidaria hasta con nosotros. Ellos te dan hasta lo que no tienen, saben que nosotros llegamos ese día y nos esperan con la comida, ya sea empanadas, pollo, chivo, lo que sea. Ellos preparan todo para agasajarnos a nosotros”.
“Esa cuestión de que alguien vaya y comparta, ese es el punto fuerte de esto”, remarcó Marco. “Y te vuelvo a repetir, hay mucha gente que acá puede dar. Con Las Iguanas Solidarias por ahí intercambiamos ropa porque ya sabemos las edades de los chicos. En esta ocasión notamos que no es faltante la vestimenta. Por eso preferimos optar por otras donaciones”, estableció.
En cuanto a la jornada, Coria comentó: “Llegábamos un sábado al mediodía, almorzábamos en la escuela y después era compartir con los chicos, hacerles juegos, premios, entregarles juguetes”. A su vez, Marco agregó: “En el grupo hay gente que es DJ, músicos, otros somos fotógrafos y demás. Entonces, algunos se disfrazan y vamos haciendo distintas actividades”.
“Después se organizaba una fogata como para concluir y posteriormente, cada chico ya volvía con su familia a su casa”, finalizó.
