Atención al vecino
“¿Quién protege a los jubilados?”
Un frentista contó una penosa situación que tuvo que atravesar rogando que el PAMI cumpla con el servicio que debería brindar. Su mujer falleció días atrás sin recibir la atención que debíaJulio Sosa es un frentista que relató en primera persona una situación que atravesó con el PAMI en la que quedó esperando y reclamando por una atención para su esposa que nunca llegó.
Lamentablemente, su mujer falleció días atrás, luego de semanas de reclamos para poder mejorar su calidad de vida.
“PAMI: ineficacia, desidia, abandono, encubrimiento y mucho más", tituló la misiva que hizo llegar a la Redacción de El Diario para dar cuenta de lo vivido.
“El día 10 de mayo de 2021, el Dr. Herrero del Sanatorio Cruz Azul, le da de alta a mi esposa, tras su internación, con las indicaciones pertinentes, entre otras, kinesioterapia motora y respiratoria”, comenzó narrando.
“Concurro a PAMI, a solicitar las prácticas de Fisioterapia y me informan que no tenían ningún profesional que hiciera domicilio. Por esa razón, su médico de cabecera, Dr. Pérez, solicita internación domiciliaria. Presento ese pedido en la Obra Social PAMI, me informan que es aceptado y que incluye servicio de enfermería, una vez al día, kinesiología, tres veces por semana y visita médica, una vez por semana. Todo lo mencionado sería prestado por Amparar, de la ciudad de Córdoba... hasta el nombre de la empresa contratada suena a burla hacia el afiliado”, apuntó el jubilado.
“El kinesiólogo nunca se presentó, y en mi desesperación e impotencia, concurrí varias veces a PAMI para reclamar, casi a diario, viendo que mi esposa cada día empeoraba y no recibía atención alguna”, lamentó Sosa.
“Casi sin poder respirar, acumulando flema, tampoco podía comer ni hidratarse.
Yo seguía reclamando en PAMI, esperando una respuesta que nunca llegó, hasta me llegaron a sugerir, el médico responsable de la delegación en Villa María, que todos los que teníamos este tipo de problemas deberíamos hacer un reclamo conjunto... ¡¡¡respuesta que no merece comentarios!!!”, exclamó.
También, contó: “Solicité también una cama ortopédica y un acompañante terapéutico, en el intento de mejorar un poco su calidad de atención, ya que soy un hombre mayor, solo y sin posibilidades de atenderla, pero tampoco nunca llegó esa ayuda”.
“Mi esposa, con su salud totalmente deteriorada, se broncoaspiró y falleció el día 1 de julio de 2021, después de 50 días de sufrimiento. Se fue sin recibir respuesta de su obra social, y como testigo de su deceso, les digo que no tuvo una muerte digna”, resaltó.
“Me quedaron muchas preguntas sin responder... ¿quién controla a Amparar prestaciones de enfermería? ¿quién protege a los jubilados?”, cerró.
