Una institución educativa que tiene más de mil estudiantes

El Nacional ya tiene los baños arreglados, pero necesita otros

Tras la movida de la comunidad educativa, el Gobierno cordobés arregló los sanitarios, cuyo estado había impedido el inicio de clases presenciales cuando comenzó el ciclo lectivo 2021
domingo, 18 de julio de 2021 · 08:30

El Colegio Nacional ya tiene arreglados sus baños de planta alta y planta baja, mientras que la comunidad educativa ahora aguarda que el Gobierno provincial lleve adelante la concreción de una nueva batería de baños, tal cual se les había prometido.

Como se conoce, cuando este año se regresó a las aulas en toda la provincia, en el Nacional eso no pudo darse porque no se habían arreglado los sanitarios, lo que imposibilitaba la presencia escolar. Finalmente, luego de la movida de la comunidad educativa el Estado cordobés efectuó las reparaciones necesarias, las que se hicieron con considerable atraso.

El establecimiento situado en calle Santiago del Estero y Manuel Belgrano es conducido por Alba Tortelli, con Gabriela Climaco y Romina Conti en la Vicedirección.

De acuerdo a lo que señalaron a El Diario ante nuestras consultas, la institución tiene 1.058 alumnos y alumnas, mientras que 180 personas son parte del plantel de docentes y no docentes.

La enorme cantidad de asistentes a la entidad educativa situada en barrio Centro sur explica la necesidad de otra batería de baños, que en su momento se prometió a hacerse contiguo a los baños de planta baja, en dirección al patio cerrado que da sobre bulevar Sarmiento.

“Cumplieron con el arreglo de baños, pero necesitamos la batería nueva por la cantidad de alumnos que tiene el colegio”, dijo Gabriela Climaco ante la consulta de este matutino. “Si tuviera que regresar toda la comunidad educativa, no alcanza con lo realizado”, explicó.

Es que desde el retorno a la presencialidad tras un 2020 marcado por la virtualidad -ante la pandemia de coronavirus-, las clases transcurrieron con la modalidad de burbujas, por lo que nunca estuvo toda la matrícula en su conjunto en el establecimiento.

De acuerdo a las voces consultadas, la cantidad de estudiantes en la actualidad es similar a la del año pasado.

“Al ser una escuela pública de modalidad común, y encontrarse en un sector céntrico de la ciudad, van y vienen muchos estudiantes. Es una escuela grande  que no pierde cantidad por más que haya deserción, porque llegan desde escuelas privadas cuando no pueden pagar la cuota y ocurre también que hay chicos que quieren hacer pase porque vienen de instituciones técnicas y no quieren el cursado de siete años”, graficó Climaco.

 

El impacto de la virtualidad

Consultada sobre el impacto de la virtualidad, apuntó que hay dificultades en el acceso por problemas de conexión o falta de aparatos de los y las adolescentes en sus hogares.

“Por ahora no podemos  evaluar la incidencia de la virtualidad, todavía no podemos determinar un panorama”, comentó ante la consulta.

“Tuvimos dificultades en este mes y pico de clases pero la escuela ha ofrecido algunos dispositivos para solucionar el problema. Se implementó una plataforma de aulas virtuales hecha desde la institución, pero ocurre que hay chicos que no tienen computadoras”, describió.

Precisó que el establecimiento facilitó algunas computadoras y celulares “de acuerdo a lo que tiene”, y que también generaron un espacio en la entidad para que algunos estudiantes puedan concurrir a utilizar computadoras, pero aclaró que esa posibilidad está atada a las disposiciones estatales por la emergencia sanitaria.

Ante el planteo periodístico, especificó que pese a estar ubicada en la zona central, la institución reúne  a chicos y chicas de barrios alejados, como el San Martín, Felipe Botta y San Nicolás. También los hay de sectores más cercanos al centro, como barrio Güemes y Rivadavia, y hay “muchos” adolescentes que son de Villa Nueva.

En ese aspecto, valoró al equipo móvil de la Municipalidad de Villa María, pero advirtió que a veces no pueden intervenir cuando se trata de estudiantes de Villa Nueva, al ser de otra jurisdicción.

“Estamos en la lucha. Se hizo la obra en los baños pero se necesita la otra batería. A la tarde concurren 600 alumnos, por lo que los sanitarios no alcanzan”, destacó, y aclaró que por la emergencia sanitaria hoy va la mitad de la matrícula, ya que se alternan en la presencialidad.

“La Provincia nos facilitó alcohol en gel, dispenser y otros elementos pero hay que estar permanentemente reclamando, pidiendo”, ilustró.

El Nacional tiene tres turnos. A la tarde asiste primero, segundo y tercero, mientras que cuarto, quinto y sexto concurren a la mañana.

También está el turno nocturno. “Nos parece una política educativa de inclusión, queremos seguir manteniéndolo a rajatabla”, subrayó Climaco.

Puntualizó que en segmento nocturno, la matrícula está compuesta por quienes trabajan y tienen dificultades para ser parte de los turnos diurnos, y también por aquellos jóvenes que repiten cursos.

La directiva aclaró que las edades de la matrícula de noche son similares a las de los demás turnos. “No es que hay jóvenes de 20 años en el primer año de la noche”, ejemplificó.

 

Asisten muchos adolescentes de barrios alejados, como el San Martín, Felipe Botta y San Nicolás. También los hay de sectores más cercanos al centro, como barrio Güemes y Rivadavia, y hay “muchos” adolescentes que son de Villa Nueva.

 

La institución tiene tres turnos. El de la noche es clave en la inclusión.

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