Solidaridad desde Surrbac
“Las ollas populares no alcanzan, la necesidad de la gente es grande”
Desde hace años, los recolectores vienen llevando a cabo la iniciativa con la que ofrecen decenas de platos de comida en distintos puntos de la ciudad, pero lamentan la gran demanda que observan“La gente nos ofrece sus casas para que hagamos allí las ollas populares”, aseguró Cristian Cabral, delegado del Sindicato Unico de Recolección de Residuos y Barrido de Córdoba (Surrbac) en Villa María.
La tarea social que los recolectores vienen llevando a cabo desde hace años es invaluable. Todos los miércoles, en un punto diferente de la ciudad, y todos los sábados, en lugares fijos, acercan comida a decenas de villamarienses.
“Una de las cosas que nos pasan muy seguido es que los compañeros van recolectando residuos y la gente se acerca y les ofrece sus casas para ser un punto de referencia para hacer la olla popular”, aseveró, y agregó que “entonces, cuando elegimos un espacio, son los propios vecinos quienes se encargan de avisar que allí haremos la olla popular para que se acerquen”.
“Los propios vecinos nos invitan porque nos dicen que hay 20 o 30 familias que de verdad necesitan un plato de comida; además de que nosotros difundimos por nuestras redes”, señaló Cristian.
A su vez, puntualizó que no solo se lleva a cabo la olla popular, sino que, además, “una vez que nos acercamos y entramos en contacto con las familias, las ponemos en una lista para darles bolsones de mercadería, verdura, y seguimos ayudando”.
También indicó que “por las redes la gente nos escribe mucho” pidiendo colaboración y manifestando necesidades. “Nos tocó hace dos meses, que fue lo mas intenso que nos pasó, tener que proveerles mercadería a personas de una familia que estaban aisladas todas”, recordó.
Cabral reveló que “todo lo vamos construyendo con mucho esfuerzo, los compañeros hacen un aporte mensual para que podamos lograr 40 bolsones de mercadería, también negocios amigos que ayudan, gente que se acerca a la base y dice ‘tengo ropa, mercadería’, es un trabajo en conjunto grande”.
De hecho, remarcó que es “imposible nombrar a todos porque la gente de Villa María es muy solidaria y sabe que nosotros entregamos todo, esa confianza con los años se hizo más grande y la gente hasta nos trae bicis en Navidad para entregar, arreglar, para gente que las necesita para ir de un lado a otro de la ciudad le armamos o conseguimos”.
Previo a la pandemia, el grupo de recolectores generaba los sábados espacios donde recibían temprano a niños para ofrecerles desayuno, un espacio de juego y recreación y luego el almuerzo. Eso se vio interrumpido y están intentando retomarlo.
“Si Dios quiere, vamos a empezar de nuevo con los almuerzos que hacíamos los sábados, porque al no poder, lo que veníamos haciendo era llevarles carne, fideos, puré de tomate, para que las familias preparen en su propia casa, en los barrios San Nicolás y San Martín”.
“Pero la idea es volver a recibir a los niños los sábados, nos lo piden los propios chicos”, confesó.
“La realidad de los barrios”
Cabral remarcó que a raíz de esta iniciativa solidaria “nos pasa que vemos la realidad que hay en todos los barrios, cómo la gente se acerca a pedirnos una mano, porque con los bolsones, las ollas populares, no alcanza, ante la necesidad de la gente, que es grande”.
Incluso, agradeció el hecho de que haya otra gente que haga este tipo de cosas. “Son muchos granitos de arena, pero la gente necesita comer todos los días y no alcanza lo que hacemos, nos esforzamos al máximo y nos da gratificación, pero sabemos que no llenamos todos los platos que hacen falta”, lamentó.
“Empezamos en 2014 con las ollas populares, luego se frenó, pero la misma gente nos empezó a pedir de nuevo y por eso lo volvimos a hacer, sin banderas políticas, la gente nos lo pide y respondemos a eso”, confió.
