Fue en Jesús María - Sentidas palabras del gobernador de La Rioja y de la hermana del prelado fallecido
Emotiva misa concelebrada para despedir a monseñor Rodríguez
La máxima autoridad eclesial de Córdoba destacó la personalidad del exobispo de Villa María, fallecido el sábado de la semana pasada. Sus cenizas ya viajaron hacia La Rioja, de donde era obispo eméritoEl arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, ayudado por su obispo auxiliar Pedro Torres, ofició al mediodía de ayer en Jesús María una emotiva ceremonia religiosa para despedir los restos de monseñor Roberto Rodríguez, que fueron llevados hacia La Rioja.
El oficio tuvo lugar en el Instituto Nuestra Señora del Rosario del Milagro, conocido como Seminario Menor, del cual monseñor Rodríguez fue rector. Concretamente, fue sobre una cancha de básquet ubicada en el amplio parque que rodea la monumental construcción con forma de H, diseñada para albergar un internado y en el que actualmente funciona un establecimiento educativo de nivel inicial, primario y secundario.
Ñáñez destacó todo lo que el extinto ofreció a la sociedad desde la Iglesia, a partir de su formación en la Pontificia Universidad Gregoriana, entre otros establecimientos, pasando por su tarea como rector del Seminario, su vicariato en el Obispado de Córdoba y su incansable trabajo en la Pastoral Social en el marco de lo que se denominó Constructores de la Sociedad, un ámbito de diálogo entre empresarios, sindicalistas, políticos y dirigentes de otros sectores, en busca de la paz como cimiento del crecimiento de la Nación.
El arzobispo también destacó la conducción que hizo monseñor Rodríguez de al ComiPaz, la comisión en la que reunió a los referentes de los distintos credos para abrazarlos con su visión ecuménica.
Durante el oficio también fue leída una carta enviada por el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien expresó cuánto de gratitud tiene el pueblo de aquella provincia para con su obispo emérito fallecido.
En su misiva, el mandatario reconoció, además, lo mucho que hizo Rodríguez en esta provincia de Córdoba, especialmente en Villa María, como también a nivel nacional, desde los distintos cargos que le fue asignando la Conferencia Episcopal Argentina.
El actual obispo de La Rioja, Dante Gustavo Braida, envió al vicario general de su Diócesis y a su secretario canciller para recibir las cenizas del sacerdote fallecido, víctima de coronavirus.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia religiosa se dio a partir de la intervención de Marta Rodríguez, hermana del prelado fallecido. La mujer agradeció todo el acompañamiento que ha sentido en estos días de parte de la Iglesia. Acompañada por sus hijos, también dedicó palabras cargadas de amor hacia su hermano.
En el espacio abierto donde se celebró la misa se pudo observar a muchos vecinos de Jesús maría, donde “Monse” Rodríguez gozaba de gran cariño. Pero también se vio al secretario de Culto de la Provincia de Córdoba, Javiero Romero, entre otras autoridades gubernamentales, y a exalumnos del Seminario Menor, entre ellos el padre Alberto Bustamante, actual vicario de la Diócesis de Villa María.
“Muy emocionante”
Bustamante dijo a El Diario que “fue todo muy emocionante, porque nos encontramos entre compañeros de estudio que cursamos juntos en este seminario, al que ingresé a los 11 años”.
“Algunos no éramos exactamente del mismo curso, pero sí de la misma época, y todos estábamos ahí un poco conmovidos por esa relación tan especial que él tenía con los jóvenes humildes, con los más necesitados”, comentó.
En la época a la que aludía, el Seminario Menor era solamente para alumnos varones y de secundaria, mientras que ahora es mixto y brinda conocimientos en los tres niveles de enseñanza señalados.
El predio es enorme, tiene tres canchas de fútbol, pista de atletismo... La capilla podría decirse que está ubicada a la manera del palo horizontal de una H, de la cual se desprenden los cuatro pabellones. El inmenso espacio se llenó ayer de recuerdos de monseñor Rodríguez, en las charlas entre los presentes.
