José “Puro” Paz fue echado del Ente de Deporte y Turismo

Despedido en pandemia

El boxeador trabajaba como maestranza en el Ente de Deporte y Turismo de Villa María. Fue despedido con un telegrama en el que argumentan una causa, pero luego le ofrecieron una indemnización, la que rechazó
jueves, 1 de julio de 2021 · 08:30

El 28 de junio llegó la carta documento al domicilio de José “Puro” Paz, en el que le informan que está despedido -pese a los decretos nacionales que prohíben las cesantías en pandemia hasta el año 2022- del Ente de Deporte y Turismo, donde se desempeña hace años como empleado de maestranza.

Si bien el Ente usa los bienes del Estado para su funcionamiento, los empleados del lugar no son estatales, sino que están nucleados en Utedyc, el sindicato de los trabajadores de entidades deportivas.

Los problemas para Paz, quien también es boxeador profesional, comenzaron en diciembre, cuando fue convocado a una pelea en Africa. “A pesar de que no podíamos ir presencialmente a trabajar por el COVID-19, yo igual pedí permiso para ir a la pelea y me lo dieron”, dijo.

Cuando regresó, ya nada fue igual. “Me enteré que me iban a despedir por un compañero, así que fui al gremio a consultar”, señaló. Allí le asesoraron cómo concretar la reincorporación y logró seguir adelante. Ya no se iba a desempeñar en el viejo Salón de los Deportes sino que iba al Polideportivo, “aunque nunca me dieron ninguna indicación y tampoco elementos de trabajo”, señaló.

Cuando salía de su casa, llevaba lavandina, alcohol en gel y perfumina para hacer su labor. “La estábamos pasando muy mal económicamente por la pandemia, porque salvo esa pelea en Africa, no puedo boxear. Así que estábamos viviendo solo con el sueldo. Hasta eso nos sacaron”, dijo.

Cuando estuvo a punto de ser despedido en diciembre, en el gremio le indicaron que estaba percibiendo un salario por media jornada cuando realizaba la jornada completa y por esa razón, iniciaron un reclamo ante el Ministerio de Trabajo acompañado por la abogada del gremio.

Las cosas siguieron en tensa calma hasta que un día, un compañero lo llama a su casa para darle una orden, él replica que no era su jefe para ordenar y se generó un cruce telefónico. Fue a principio de junio.

Como consecuencia de esa discusión, lo suspenden por tres días. “La abogada del gremio me dijo que fuera a trabajar igual, porque si no voy, es como reconocer la falta”, relató el pugilista.

La situación siguió complicándose, hasta que el 28 de junio llega la Carta Documento a su casa en la que le informan que por no haber acatado la suspensión y por discutir con su compañero, quedaba despedido.

Pese a que invocan una causa, le ofrecieron el pago de una indemnización. “La abogada del gremio me dice que firme, pero yo pienso: por qué voy a aceptar cosas que no hice. Me ofrecen 200 mil pesos, pero me quedo sin trabajo. No quiero aceptar”, dijo Paz.

“En diciembre ya me habían pedido que agarre el sueldo y el aguinaldo y me vaya. También dije que no. Para mi es importante el trabajo, con eso alimento a mi familia”, dijo.

Fue por eso que recurrió a un abogado que comparte su criterio de no acordar el despido y espera que tarde o temprano “se reconozca que no hay causa para echarme”, concluyó.

 

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