Datos del funcionamiento del “dispositivo prehospitalario”
Más de 200 consultas en la carpa del Pasteur
En el peor momento de la pandemia, la carpa del Hospital Pasteur permite descomprimir la atención hospitalaria. Los datos de la atención desde su inauguración, el 19 de mayoLa carpa o “dispositivo prehospitalario” erigido en el Hospital Pasteur para la evaluación de pacientes con COVID superó las 200 consultas, informaron desde el centro público de salud.
Indicaron que el funcionamiento de la carpa permite “descomprimir la atención en los nosocomios provinciales”.
Desde la coordinación de la carpa, a cargo de la médica Rebeca Nicoletti y la infectóloga Soledad Frola, confirmaron que el promedio diario de atención ronda un promedio de 40 pacientes. “Cada localidad tiene a su cargo la valoración de los pacientes COVID positivos y deben enviar aquellos prioritarios que son los comórbidos mayores de 30 años o quienes no superen esa edad, pero manifiesten criterios de evaluación inmediata para evitar que su situación se complejice”, explicó Nicoletti.
El protocolo prehospitalario consiste inicialmente en la toma de los datos (triage), conocer sus comorbilidades y su situación de vacunación, para luego dar paso al control de signos vitales y la valoración clínica del paciente. A partir de esta valoración puede desencadenarse el pedido de métodos complementarios: laboratorio básico con indicadores de la enfermedad y, en caso de ser necesario, una tomografía de tórax para descartar la presencia de una lesión pulmonar compatible con una neumonía.
Sobre el panorama epidemiológico que surge de la casuística abordada, la infectóloga describió que en las primeras jornadas “tuvimos un promedio de seis internaciones diarias por presencia de neumonía, aunque ahora esa cifra ha bajado a casos puntuales”. Esto era producto de la evolución de la enfermedad y de la ausencia de control médico”.
En este sentido Frola confirmó que las estadísticas marcan que “muchos pacientes llegan, en promedio, después de la semana del comienzo de los síntomas; algo que desde provincia se busca revertir a través de estos dispositivos que deben trabajar articulados con el primer nivel de atención”.
En estos momentos el panorama se ha modificado en comparación al inicio de la atención. “Hoy estamos recibiendo pacientes que van por el tercer o cuarto control y en muchos casos ya vienen para recibir el alta hospitalaria”, destacó Nicoletti.
Sobre el grupo etario que accede a esta intervención Frola explicó que está dentro de lo esperado: adultos jóvenes menores de 60 años y solo dos casos pediátricos mayores de 14 años.
Pese al impacto inicial del dispositivo, ambas profesionales coincidieron en que “todavía no está instalado el ideal de consulta desde el primer día de síntoma en la población, sobre todo en aquellas personas mayores de 45 años que presentan comorbilidad: obesos, hipertensos, pacientes cardíacos o diabéticos”.
“Es muy importante que realicen su consulta con su médico de cabecera en las clínicas o en los Caps. Eso deriva en una evaluación temprana y oportuna para después evitar llegar tardíamente al abordaje”, agregaron.
Sobre los tratamientos Nicoletti detalló que si el paciente así lo requiere, en el dispositivo se programa el tratamiento de ibuprofeno inhalado, transfusión de plasma de convalecientes o suero equino, que se gestionan con el Laboratorio de Hemoderivados y el Laboratorio Central de la Provincia, respectivamente.
Esta evaluación demanda un trabajo articulado con los servicios de laboratorio y diagnóstico por imágenes y con los distintos profesionales de la guardia central: médicos, enfermeros y camilleros.
Desde el Pasteur, reconocen especialmente el trabajo de voluntarios y de médicos residentes y PFO que colaboran con la admisión de pacientes.
