Ambos comparten curso escolar y recolectan cartones para poder sobrevivir

Madre e hijo, compañeros de lucha y estudio, necesitan ayuda

Natalia y Facundo estudian con el mismo celular y tiran del mismo carro. La situación económica los arrastró a un momento complicado y hoy, sin el vehículo que utilizaban, se les hace todo cuesta arriba
lunes, 7 de junio de 2021 · 07:30

Escribe Daniel Rodríguez
De nuestra Redacción

Natalia Blanco (40) y Facundo Peralta (19) son madre e hijo y viven en barrio Nicolás Avellaneda. Además del lazo de sangre que los une, hay otras cuestiones en las que son compañeros de lucha, estudio y perseverancia.

Respecto a este compañerismo, ambos asisten a tercer año del CENMA Manuel Anselmo Ocampo y ella, Natalia, está en el Cuadro de Honor.

Teniendo en cuenta las horas en las que se dedican a aprehender conocimientos, ellos durante el resto del día se dedicaban a juntar cartones para poder subsistir.

Así, los dos, tirando de un carro, avanzaban recogiendo cada material que pueda serles de utilidad para la venta; pero esa historia se detuvo: durante los últimos días debieron devolver el vehículo que tenían (ya que era prestado) y su fuente de ingreso se ve ahora en jaque.

Por esta misma cuestión antes definida es que la mujer, que también es madre de otros hijos, pide ayuda a todo aquel que pueda colaborar con un carro “o carrito”, para poder seguir peleándola.

En diálogo con El Diario, la mujer narró en primer punto la “aventura” escolar que comparte con su propio hijo: “Yo empecé a estudiar durante el año 2019, antes de la pandemia. Y él (Facundo) vino a vivir conmigo en enero de ese año, y con su edad no le era posible seguir en otra modalidad”, relató.

“Estamos en el mismo curso”, subrayó, y además definió tal suceso como “una linda experiencia”.

“Es lindo lo que compartimos, pero a la vez no me puedo poner a su lado como una amiga o compañera más porque soy su madre”.

Respecto al comportamiento de Facundo (algo propio de los adolescentes), reconoce que alguna vez, en medio del aula y vía WhatsApp “le envío alguna carita para que se porte bien... también es complicado porque los profesores me retan por utilizar el celular, pero yo les explico que es porque estaba retando a mi hijo (risas)”.

Ahora, en el marco de la virtualidad, la lucha por el saber continúa: “En casa cada uno tiene su propio teléfono, pero generalmente usamos uno solo por la cuestión del Internet; solamente uno tiene crédito y usamos ese. Por suerte también tengo el apoyo de la escuela, que me ayuda y me deja utilizar el wifi de allí”, remarcó.

Los interesados en colaborar con Natalia y Facundo pueden hacerlo a través del 0353-154082626

“Es una lucha”

En cuanto a la situación que le toca atravesar en este momento a nivel económico, la mujer, que también fue asistente geriátrica, destacó que tales horarios no le dejaban libertad para estudiar; pero que debido a su edad también se le hacía difícil conseguir un empleo formal. Es complicada la cuestión de no tener estudios ni una experiencia comprobable.

“Esto de los cartones es algo a lo que nos llevó la situación actual que se vive en todo el mundo. Mi hijo no tiene experiencia en nada, y yo tengo una edad en la que si no tenés un buen respaldo académico no podés ingresar a la vida laboral. Con ese marco, optamos por “encontrarle la vuelta” y todo surgió a partir de una necesidad”.

“(El problema que se dio ahora es que) el carrito que teníamos era prestado y tuvimos que devolverlo... quedamos en Pampa y la vía”, reflexionó.

“La devolución fue del día a la noche, fue algo repentino y ni siquiera pudimos prepararnos. Teníamos otro, que también era prestado, pero estaba muy viejo, podrido... no había forma de arreglarlo ni soldarlo”.

Finalmente, consultada por su tarea cotidiana, fue contundente: “Es una lucha; tenés que patear, salir y caminar para recorrer todo lo posible. Uno no tiene un lugar fijo para recolectar una cantidad necesaria. Además, si tuviera un medio de movilidad sería más fácil, pero tenemos que empujarlo”.

“Las restricciones horarias (por la pandemia de COVID-19) también nos han limitado bastante, porque cuando es de noche es mejor buscar ya que hay menos tránsito y más tranquilidad”, redondeó.

Los interesados en colaborar con Natalia y Facundo pueden hacerlo a través del 0353-154082626 (“Sólo mediante llamadas... es que no siempre tengo dinero para usar el WhatsApp”).

 

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