Tras 42 años de servicio, deja el cuerpo activo, aunque seguirá ligado a la institución
Farina, un bombero de ley
Alberto “Beto” Farina ingresó a Bomberos hace 42 años. Desde hace una década comparte la jefatura con Gustavo Nicola y ayer se conoció que da un paso al costado “para que sigan los más jóvenes”Ayer, mientras llegaban regalos a la sede de Bomberos Voluntarios de parte de vecinos agradecidos con los integrantes de la institución que celebraron su día, se conoció que el segundo jefe pidió el retiro del cuerpo activo.
Alberto “Beto” Farina dijo que la idea “es darle paso a la gente que viene de abajo y que está muy capacitada para ocupar los puestos”.
“Esto lo vengo meditando desde hace un tiempo atrás y tomé la decisión ahora, justo en el Día del Bombero, para que la gente que va a ascender sea conocida en un día tan especial”, dijo.
Precisamente ayer se dio a conocer que el nuevo segundo jefe es Matías Salcedo.
Historia
Farina ingresó al cuerpo activo cuando tenía 17 años, aunque confesó que como muchos niños, “desde chico tenía gran admiración por Bomberos”. “Y cuando tuve la oportunidad de ingresar, los fui queriendo cada día más”, agregó.
El jefe de la entidad por ese entonces era Efraín Flores, “el creador del equipo de nadadores de Bomberos de Villa María”.
Luego, llegó el turno para conducir los destinos de la institución del recordado Juan Carlos Mulinetti. “Fueron cuatro años que lo tuve como jefe, y la verdad que sólo tengo buenos recuerdos. Fue como un segundo padre para mí”, señaló Farina.
Así fue ascendiendo, y desde hace una década es segundo jefe de la institución, compartiendo la conducción con Gustavo Nicola. “Hemos compartido muchas cosas buenas, hemos tratado de llevar el cuartel hacia adelante”, señaló.
En su labor como voluntario tuvo un accidente en los años 80, cuando sufrió quemaduras tras participar en la extinción de un incendio. “Por eso siempre pedimos a los vecinos, porque equipar a los bomberos es muy costoso. Esas quemaduras, con los trajes de hoy, no pasarían”, dijo.
Sabe que la actividad en “terreno” es hasta los 60 años y le falta poco para cumplirlos.
Por eso, tras haber madurado la decisión durante dos años -lo que habla a las claras de que no fue fácil-, presentó la nota pidiendo el retiro.
“Quiero honrar a tan prestigiosa institución el haberme permitido capacitarme para ayudar al prójimo, darme la oportunidad de ser escolta y, varias veces, portador de la enseña patria”, señala en esa misiva.
También agradeció “el trato amable y cordial que se ha dispensado hacia mi persona, lo que ha hecho que mi estadía de tantos años en la institución haya estado colmada de buenos momentos vividos. Mi especial reconocimiento a todos los bomberos con quienes he compartido en estos largos años esta honorable profesión y que son la razón de ser de esta institución. También a mi compañero de Jefatura con quien he tenido la fortuna de trabajar con solidaridad y respeto”.
Futuro
Farina no duda en seguir ligado a la institución aunque ya no forme parte del cuerpo activo.
“Tengo intenciones de quedarme en la Comisión Directiva, donde también tengo varios amigos, y así seguir trabajando, tratando de que esto crezca día tras día”, dijo.
Finalizó expresando que seguirá ligado al grupo humano “que es el tesoro más preciado que hay”.
Así se despidió de la labor en un sinnúmero de siniestros el Beto Farina, un bombero de ley.
