Los 84 años de la Fábrica Militar
Crecer, para incorporar a los que faltan
Ese fue uno de los ejes de las declaraciones del ministro de Defensa de la Nación en Villa María. Muchas críticas a la gestión de Mauricio Macri. Ponderó los mercados que se abrenEn el marco de la conmemoración de los 84 años de la Fábrica Militar de Villa María, el ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi, celebró la incorporación de 16 trabajadores, “más una cantidad importante de trabajadores que se van a incorporar a la cooperativa que hace todo el mantenimiento de las instalaciones” del Polvorín local.
“Estamos con una mirada fuerte de convertirnos en un proveedor importante de la industria minera de la Argentina, lo que nos dará un horizonte mucho mayor. Las fábricas, que fueron concebidas para alimentar a las Fuerzas Armadas y secundariamente a las de seguridad, hoy tienen una mirada mucho más amplia y un horizonte de mercado mucho más amplio”, señaló el funcionario nacional en el acto que se realizó ayer al mediodía, en el marco de su visita a la planta ubicada en avenida Savio, en las afueras de Villa María (ver página 5).
Rossi aseguró que se invierte en la seguridad de cada hombre y mujer que se desempeña allí, tratando de mejorar las condiciones de trabajo de cada uno de los empleados del lugar.
“En medio de restricciones por las pandemia, pudimos poner de pie a Fabricaciones y aumentar la producción, junto a eso, la mayor alegría es decirle a quienes injustamente fueron despedidos en la gestión anterior, con todo lo que significa la pérdida del puesto de trabajo, decirles que estamos cumpliendo con nuestra palabra y reincorporando a los trabajadores. Es una buena manera de festejar el cumpleaños”, manifestó.
Con un salto en el protocolo habitual, el ministro fue el primero en hablar en la ceremonia efectuada al aire libre, en donde será la plaza Héroe de Malvinas, en el corazón de la Fábrica local.
En su alocución de quince minutos fue muy crítico de la gestión de Mauricio Macri.
“Teníamos una percepción claramente negativa de lo que había sucedido pero la realidad fue mucho peor, mucho más dramática. El calificativo más importante es el desinterés sobre el destino que podían tener cada una de estas fábricas. El desinterés estuvo marcado en la política de defensa, y en las fábricas se expresó con los despidos hechos a granel sin ningún tipo de consideración, de trabajadores a uno a dos años de jubilarse, con falta de inversión que genera una multiplicidad de complicaciones que después cuesta muchísimo empezar a sobrellevar”, declaró.
Aseguró que contrario a la gestión anterior, este mandato presidido por Alberto Fernández está “embanderado” con Fabricaciones Militares. “En un país que se precie de ser industrial, la industria para la defensa cumple un rol destacadísimo, es fuertemente multiplicadora de la actividad económica, genera una cantidad importante de puestos de trabajo, sustituye importaciones”, indicó y resaltó que el país se ve obligado a importar lo que no produce.
“Uno de los objetivos que nos planteamos cuando el presidente nos convocó fue generar un camino de reconstrucción de la industria para la defensa. Es largo, porque no es solamente el enamoramiento, la empatía con un sector industrial”, comentó.
Sostuvo que creen “en un país industrial, capaz de ponerle valor a sus riquezas y recursos naturales, ponerle valor a la minería, al sector agropecuario, apostar al desarrollo científico y tecnológico”.
“Imaginamos también un país con política de defensa y eso necesita tener una industria para la defensa que permita participar de una cantidad de procesos que dan autonomía a la política de defensa”, subrayó.
En ese sentido, contó que “cada vez que queremos comprar equipamiento militar para nuestras Fuerzas Armadas, tenemos el bloqueo permanente de Gran Bretaña”.
Ejemplificó: “Estábamos charlando con los coreanos para algún tipo de avión supersonico, y aparecieron los británicos, y como tenía componentes británicos se terminó todo tipo de negociación”.
“Algunos quieren olvidarse que tuvimos una guerra hace 39 años, y que como consecuencia de eso tenemos una porción de nuestro territorio soberano intrusado por una potencia militar extranjera, que además tiene una ubicación geopolítica claramente estratégica”, marcó en referencia a Islas Malvinas.
Explicó que “la necesidad de un país industrial nos ha hecho tomar con energía el desafío de reconstituir el complejo de la industria” y volvió hacia atrás para decir que “si se quedaban cuatro años más (en referencia a la gestión de Macri), no sé si estaríamos acá”.
Consideró que “en general fábricas de estado está asociado con ineficiencia, por el solo hecho de estar administrada por el Estado”. “No fue ese el desafío que me planteó el presidente - advirtió-. Me dijo que hagamos crecer los niveles de producción, que es la forma genuina de reincorporar a los compañeros trabajadores despedidos”, manifestó.
Por eso dijo que estaban celebrando la reincorporación de (algunos de los) trabajadores despedidos, la ampliación de la cooperativa que mantiene la planta, el aumento de la producción del Polvorín local, y de las fábricas de Fray Luis Beltrán y la de Río Tercero, y expresó que está la “posibilidad latente” de reabrir la de Azul.
“Recuperamos mercados que habíamos perdido”, afirmó y añadió que tienen una “mirada fuerte de convertirnos en un proveedor importante de la industria minera, que nos dará un horizonte mucho mayor”.
Destacó que todo se hizo “con el acompañamiento del personal” y que “sin ese sentido de pertenencia y mística, estos desafíos no lo hubiésemos podido llevar adelante”.
Finalmente hizo una convocatoria “a todos a seguir, porque tenemos un norte desde el cual podemos seguir creciendo y hacer realidad el incorporar a los trabajadores que nos faltan”.
