Con un nuevo protocolo que les permite trabajar con un aforo del 30%

Tras más de un mes de parate, ayer volvieron a abrir los gimnasios

En las primeras horas de la vuelta a la actividad muchos alumnos asistieron a los diferentes establecimientos. Los propietarios, vieron con buenos ojos el regreso, más allá de las limitaciones vigentes
domingo, 27 de junio de 2021 · 08:30

La espera para muchos se hizo demasiado extensa, pero afortunadamente para ellos llegó a su fin. A

yer, tras más de un mes de parate debido a las restricciones sanitarias impuestas desde la Provincia y acatadas por el municipio, los gimnasios de la ciudad pudieron volver a abrir sus puertas, noticias que generó buenas sensaciones entre los propietarios de los diferentes establecimientos locales, a pesar de que pueden funcionar solamente con un 30% de aforo, y para los alumnos, que se mostraron contentos por volver a dichos espacios, desafiando el frío de la mañana de ayer para retornar a la actividad física.

Así quedó reflejado en una recorrida que El Diario realizó por algunos gimnasios de la ciudad, donde pudimos recoger los siguientes testimonios:

Todos los alumnos consultados se mostraron muy contentos por la chance de poder volver a los gimnasios

“Con toda la expectativa”

En primer lugar, Ezequiel Acosta, de Impulso Gym, declaró: “Estamos muy contentos de poder volver a trabajar. Fue un mes bravo para nosotros, después de los otros seis o siete meses que estuvimos cerrados, así que estamos con toda la expectativa por este regreso”.

“La gente todo el tiempo nos estuvo apoyando, preguntándonos constantemente cuándo íbamos a volver a abrir, así que estamos muy felices”, destacó.

Seguidamente, relató que “para subsistir durante el tiempo en que no pudimos abrir estuvimos haciendo planes personalizados, enviándoles los planes por WhatsApp a los alumnos para que al menos pudieran entrenar en sus casas o hacer actividades al aire libre”.

“De esa manera pudimos ir trabajando un poco. Esta vez no alquilamos elementos, porque supuestamente era poco el tiempo el que íbamos a estar cerrados, pero se extendió durante un mes la inactividad así que mayormente nos manejamos con los planes hogareños”, sostuvo.

Con respecto a las nuevas disposiciones de trabajo, indicó que “el único cambio que hubo en el nuevo protocolo, con respecto al que manejamos cuando volvimos a trabajar después de la mayor inactividad, es que podemos funcionar con un aforo del 30%”.

“El resto es igual como veníamos trabajando antes, con el ingreso controlado, toma de temperatura, alcohol y sanitización de los elementos”, detalló.

Al mismo tiempo, aseguró que “antes de estar en cero, como veníamos estando, es bueno que podamos trabajar con algo de gente, como para tener un empujoncito”.

“Veremos si de a poco se puede ir flexibilizando un poco más. Es muy difícil poder subsistir con estas limitaciones, pero al menos podemos cumplir con los gastos fijos”, destacó.

Por otra parte, Acosta explicó que “a todos los alumnos les estamos pidiendo que en lo posible nos digan en qué horario pueden venir, para poder formar burbujas en las que se mantengan los horarios y siempre se mantengan los mismos alumnos entrenando en los mismos turnos”.

“Es un poco complicado poder sostener eso por los cambios en los horarios de trabajo de la gente, pero los alumnos ya se han acostumbrado a este protocolo. Gracias a Dios nosotros tenemos alumnos muy fieles, que nos siguen bastante, y apenas se supo de esta reapertura comenzaron a confirmarnos que iban a seguir viniendo”, valoró.

Por último, manifestó que “aproximadamente, un 50% de los clientes habituales ya nos confirmaron que van a retomar la actividad la próxima semana”.

 

“La actividad física es fundamental”

Seguidamente, en Gimnasio Rosell, Fabián Allende relató que “ha sido un parate demasiado largo para nuestra actividad. Trabajamos una semana en mayo y nada en junio, hasta hoy, además de tener que trabajar con restricciones de horarios cuando pudimos hacerlo, es decir que las limitaciones nos han golpeado bastante mal”.

“En 30 años que hace que estoy en el rubro, nunca antes vi algo parecido, así que esperamos que ahora se reactive todo lo antes posible para no seguir pedaleando con viento en contra, porque todo se nos ha hecho muy cuesta arriba y estamos haciendo un esfuerzo muy sobrehumano para poder seguir prestando nuestros servicios”, expresó.

Comentó a la vez que “hay profesores que han optado por hacer otra actividad totalmente distinta a lo que es el rubro, porque obviamente tienen que generar algún tipo de ingreso”.

“No quedó más alternativa que rebuscársela de esa forma, porque todo lo que era grupal no se podía hacer ni siquiera al aire libre. Hubo que arreglársela con caminata, trote o bicicleta, pero todo de manera individual. Estamos atados de pies y manos, hemos sido uno de los rubros más golpeados con esta pandemia”, lamentó.

En cuanto al nuevo protocolo, señaló que “sigue aplicando restricción horaria. Cuando el alumno viene a nuestro gimnasio le damos una cierta cantidad de tiempo para que haga su plan de ejercicios y siempre hacemos que trabajen de manera aislada”.

“También tratamos de que no haya más de 10 o 15 personas por hora, algo que podemos hacer porque tenemos instalaciones muy grandes y cómodas, y siempre con los rociadores de alcohol y los dispensadores de alcohol en gel, que están en todas las estaciones de ejercicio, para que cuando el alumno termina de manipular un elemento pueda desinfectarse”, detalló, sin dejar de mencionar que “obligamos a todos a estar con el barbijo colocado, desde que entran hasta que se van”.

En la parte final de su testimonio, Allende sostuvo que “tomando como referencia lo que pasó en el cierre anterior, estamos trabajando con un nivel de alumnos de entre el 40% y el 60% del total del alumnado, porque esta pandemia ha generado miedo, mucha gente se ha paralizado y no va a los gimnasios”.

“La actividad física es fundamental para la salud de las personas y es recomendada para todas las edades. Por ahí no se hace mucho hincapié en ello, pero el ser humano debe hacer una actividad física diaria o al menos con un estímulo de tres veces por semana, en un lapso de entre media hora y una hora y media, con todos los beneficios que eso trae para el organismo”, remarcó.

 

“Necesitamos trabajar”

Por último, en Gimnasio Frecuencia C, Ernesto Morello dijo: “Estamos contentos por volver a trabajar, sentimos que el trabajo que venimos haciendo en conjunto con el municipio local y con la Cámara de Gimnasios pudimos lograr abrir, lo que nos pone con buenas expectativas de cara al futuro”.

“La principal novedad en el protocolo que regula nuestra actividad es que se ha reducido el aforo de alumnos de un 50% a un 30%, tomando una superficie de 9 metros cuadrados por persona”, señaló.

También aclaró que “entendemos la situación que estamos pasando, pero también entendemos que necesitamos trabajar, con los cuidados y los protocolos correspondientes, así que estamos contentos por eso”.

“Se nos ha hecho muy difícil poder subsistir en un contexto de inactividad, porque en el último año y medio los gimnasios estuvieron cerrados durante diez meses. En algunos casos se ha hecho imposible poder seguir adelante, pero le hemos buscado la manera”, relató, contando además que “en un primer momento alquilamos equipos y después intentamos llegar a acuerdos con los alquileres de los salones, pero ya nada estaba alcanzando. Necesitamos trabajar para poder generar y no seguir endeudándonos”.

Seguidamente, destacó que “nuestros alumnos respondieron muy bien cuando les informamos que volvíamos a abrir las puertas del gimnasio. La gente tiene necesidad de moverse, de hacer actividad física, y en este primer día ya vinieron a hacer sus ejercicios”.

“Que nuestros alumnos se queden tranquilos de que vamos a seguir trabajando respetando todos los protocolos, para que ellos se sientan seguros y puedan entrenar con tranquilidad”, remarcó.

Para finalizar, informó que “un 50% de los alumnos habituales ya nos confirmaron que desde el lunes van a volver al gimnasio. Eso nos genera mucha expectativa, pero a la vez hay que tratar el tema con mucha seriedad”.

“Hemos logrado la apertura pero no debemos relajarnos. El virus sigue estando, así que también quiero pedirles a los colegas que hagamos respetar los protocolos para que podamos trabajar tranquilos y que las puertas de todos los gimnasios puedan seguir estando abiertas”, anheló.

 

Algunas opiniones

Federico Suárez

“Estaba esperando con ansias la reapertura del gimnasio. Me encanta entrenar y el tiempo en el que estuvo cerrado se me hizo muy complicado. Por suerte hoy pudimos volver y un sábado a la mañana, con frío, nos pusimos a entrenar. Mientras no hubo gimnasio salí a correr un par de veces por semana, pero siempre esperando la vuelta. Para mí la actividad física es fundamental y los gimnasios no tendrían que cerrar más. Creo que es algo esencial porque se trata de salud, además de ser algo recreativo que sirve para despejar la mente. Es una actividad fundamental para todos”. Federico Suárez (alumno de Impulso)

Alan Donalisio

“Extrañaba y necesitaba mucho poder venir al gimnasio. Leí en las redes sociales que hoy podían volver a abrir los gimnasios y a las 10 de la mañana ya me instalé acá, para ver si puedo bajar los kilos de más que me generó estar parado, sin actividad física. No hice nada de actividad mientras estuvo el gimnasio cerrado, más que salir a trotar algunas pocas veces. Tengo un aparato en casa, pero lo usé solamente para colgar la ropa. El gimnasio tiene mucha importancia para mí. Hace muchos años que vengo acá y ya es una forma de vida, un aporte tanto para lo físico como para lo mental. Cuando no lo tenés te das cuenta de cuánto lo necesitás. Es una rutina importante para venir aunque sea tres veces por semana, para pensar en otra cosa y desenchufarse un poco del trabajo, del día a día”. Alan Donalisio (alumno de Rosell)

Sebastián Tapia

“Estaba esperando la noticias de que los gimnasios pudieran volver a trabajar. Me pone feliz que hayan vuelto a abrir, porque se necesita salir de casa, estar afuera y hacer una actividad física. Apenas nos informaron de la habilitación, nos vinimos para el gimnasio. Mientras no se pudo venir, remplacé el gimnasio haciendo actividad física al aire libre o con una bicicleta fija en casa, pero no es lo mismo que venir al gimnasio. Vengo de tener Covid-19 asintomático y por suerte pude seguir haciendo ejercicios en mi casa, pero uno necesita salir, más que todo por lo mental. Por favor pedimos que no se corte más el trabajo de los gimnasios. Acá se siguen todos los protocolos, por lo que no se entiende cuál es la idea del Gobierno de cerrarlos por 15 días, porque la verdad no ha cambiado nada la situación de contagios”. Sebastián Tapia (alumno de Frecuencia C)

 

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