Concejo Deliberante - En una extensa sesión legislativa le renovaron la licencia al intendente
Gill, otros seis meses fuera de la ciudad
Nuevamente las manos de López y Cladera torcieron la balanza a favor de que el secretario de Obras Públicas permanezca en la Nación, con esta cuarta licencia Gill cumplirá dos años sin ocupar el cargo para el que fue votadoLa sesión legislativa de ayer fue un largo cruce dialéctico entre quienes estaban a favor y quienes estaban en contra de permitirle una nueva prórroga al intendente Martín Gill, con argumentos fuertes en algunos casos, y con chicanas olvidables en otros. Los únicos que mantuvieron un hermético silencio fueron los concejales de Somos, Juan Carlos Cladera y Daniel López, que a pesar de las críticas públicas que hacen los referentes de su espacio, siguen votando una licencia para Gill, más precisamente la cuarta desde que asumió su segundo mandato, en diciembre de 2019. Cuando este nuevo plazo se cumpla, el intendente elegido el 23 de junio de 2019 con un contundente 53% de votos, cumplirá dos años sin haber ejercido su cargo en la ciudad, bajo el argumento de traer cientos y hasta miles de obras para Villa María, la región y la provincia, que parece que de otra forma no llegarían.
Mientras se esperaba el inicio de la sesión, un grupo de personas integrado por representantes de los partidos políticos que piden la revocatoria del mandato de Gill, y comerciantes de la ciudad que reclaman volver a trabajar, manifestaban su disconformidad por una nueva prórroga para el intendente.
Quien bajó al recinto para defender la licencia de Gill fue el presidente del Concejo, Carlos De Falco, quien se refirió a los argumentos jurídicos. Señaló que hay una diferencia clara entre licencia y ausencia, que es por unos días, y también con la acefalía, “que es una carencia involuntaria, es para siempre, cuando ya no puede volver”.
“Son tres cosas distintas, no hay plazo para la licencia. El pedido es legal y corresponde otorgarle la licencia solicitada, la aceptación política va por otro carril”, dijo De Falco, algo que ya había expresado en otras oportunidades.
El primero en tomar la palabra fue Luis Caronni, del bloque Vamos Villa María, para decir que el apoyo de López y Cladera para aprobar las licencias tuvo dos pagos: otorgarle la segunda vicepresidencia del Concejo, y la creación de la Secretaría de Industria municipal, que aún no se ha puesto en marcha.
“El intendente huido nunca tuvo intención de volver a Villa María”, sentenció, y agregó que los artículos 124 y 125 de la Carta Orgánica Municipal (COM) son muy claros y de ninguna manera autorizan al intendente a no ejercer nunca las funciones.
“A pesar de que en la primera licencia aseguraron que se pedían seis meses por única vez, desde entonces han solicitado prórrogas, porque lo que en realidad quieren es evitar las elecciones en la ciudad. Vamos a cumplir dos años en esta situación, y esto va a tener un costo político. Estamos en acefalía, porque Rosso es (un intendente) ilegítimo”, remarcó.
“Nos encontramos todos los días hablando de obras, ojalá traiga todas las que tiene que traer, que haga todas las que quiera, pero acá debemos tener un intendente elegido por el pueblo. Llamen a elecciones, porque Gill no tiene ninguna intención de volver”, agregó.
“Es una barbaridad lo que están haciendo, reflexionen. No son obras lo que estamos discutiendo, sino la situación de irregularidad en el municipio. Ningún proyecto político puede atropellar la COM, hace dos años que el intendente no está”, sostuvo Caronni.
La lealtad se ejerce en las funciones
Su par Romeo Benzo acotó que Gill “juró lealtad y patriotismo al pueblo villamariense, pero la lealtad no se declama, se ejerce en las funciones”.
Benzo añadió que la COM fue redactada por personas de distintos partidos políticos que ya expresaron que es un error la interpretación que está haciendo el oficialismo de no tomar la licencia de Gill como permanente.
“Hablamos de obras y hay sectores sin desagües, no hay planes de viviendas; hablamos de plazas y plazoletas, pero no hay obras necesarias, como por ejemplo, para la situación de salud que se está viviendo. Son todos anuncios”, apuntó.
“Los gremios que defienden la licencia de Martín, en vez de hacer sindicalismo militante deberían preocuparse más por la suerte de sus trabajadores y de las paritarias”, subrayó.
“Hablan de licencia y de ausencia, pónganle el nombre que quieran, pero el que fue elegido no está”, intervino Carlos Primo.
“Seguro no tienen la aprobación de la gente, si no, anímense y llamen a elecciones. No valen las promesas de obras a cambio de que la ciudad esté a la deriva”, añadió.
Puesta en escena
Del oficialismo hablaron todos, hasta Paula Miozzo y Claudia Arias, que habitualmente no intervienen en debates. Miozzo aseguró estar “totalmente convencida” de su interpretación de la COM y de su voto, para rematar con que no hay acefalía.
“Surge evidente la puesta en escena de la oposición, no encuentran otra manera de convocar a una elección que no corresponde. Si quieren elecciones tendrán su oportunidad en 2023, y para ganar se deberán esforzar mucho”, afirmó.
Apoyo del pueblo
Su par de bancada Julio Oyola recordó que el intendente fue elegido en elecciones libres, y él es el portavoz y la bandera del Partido Justicialista en Villa María.
“Fue elegido con el 53% de los votos, tratamos de hacer lo que pensamos para la ciudad por más de 20 años”, manifestó.
“La discusión de los artículos 124 y 125 no la vamos a solucionar. Hace dos años que vienen prometiendo ir a la Justicia para poner sus ideas ante un juez y ver quién tiene razón, pero no he escuchado que así sea. El ámbito legal para terminar con la discusión de si debe o no prosperar la licencia de Gill son los Tribunales”, señaló.
“Todo el pueblo de Villa María nos apoya en nuestra gestión, en nuestro actuar, aquellos que respaldamos la licencia del intendente deberemos hacernos cargo si mañana la Justicia nos dice que no correspondía”, expresó.
“Estamos convencidos de que estamos haciendo lo mejor para Villa María, si Gill tiene que estar en la Nación para servir a la Patria lo vamos a seguir apoyando”, aseguró.
Todo tiene un límite
La presidenta de Vamos Villa María, Karina Bruno, respondió que hay cuestiones jurídicas que son insoslayables, y que son claros los artículos de la COM.
“No hay un solo cargo electivo que al que se le dé la posibilidad de que esté ausente de sus funciones por más de 180 días. Acá estamos hablando de cuestiones políticas e institucionales, les escuché decir a algunos de ustedes que este tema caló en los villamarienses, también escuché a quienes pretenden mostrarse como diferentes, el bloque escindido Somos, tratando de distraer con que Gill volvía, y todos sabíamos que iban a levantar la mano”, afirmó.
“Intentaron que se hablara de otra cosa, para no explicar cómo hacen para tomar esta decisión cuando todos los días tratan de mostrarse distintos pidiéndole a Gill que vuelva a cumplir con sus compromisos, pero luego le dan los votos para que no vuelva”, subrayó, y advirtió que haber ganado una elección con muchos votos no es “un cheque en blanco para interpretar cómo deben conducir la ciudad”.
“Todo tiene un límite, la licencia impacta en una falta de conducción de la ciudad, porque están lejos de la gente. Todos los días tenemos gente reclamando que no puede trabajar y que pide ayuda, y la secretaria de Economía sale a decir que tenemos superávit, cuando se da les da a los rubros $2,50. Hablamos de políticas de género, pero tienen un caso de acoso de la mano derecha del titular del Ejecutivo y no dicen nada. A todo esto hay que agregarle que cada licencia es una oportunidad para nuevos cargos, que duran de acuerdo a los enojos. Ustedes son responsables de toda esa situación”, acusó Bruno.
“Hay negocios que cierran después de 12 años, esto pasa en la ciudad, y ustedes no se dan cuenta, nuestra energía debería estar puesta en eso y no discutiendo los objetivos personales de un funcionario. Nadie le pide a Gill que vuelva o que se vaya, lo que pedimos es que cumpla con la ley”, afirmó.
“Villa María merece que quien la conduzca tenga el respaldo de sus ciudadanos, quien hoy está a cargo del Ejecutivo no tiene legitimidad legal ni social”, consideró la edil.
Un intendente exitoso
La presidenta de Hacemos por Córdoba, Verónica Vivó, le respondió que ahora está preocupada por esa situación, pero que ellos formaron parte de un gobierno que cerró muchos espacios laborales.
“No estuvieron preocupados en ese momento. Es difícil escucharlos, porque parece que no fueron parte de esa gestión. El presidente lo convocó a Martín a formar parte de un ministerio integrado por intendentes, para reactivar obras paradas durante el macrismo. Cuando dicen que llegaron dos ladrillos a Villa María es porque no recorren la ciudad, no ven la cantidad de obras que se están haciendo”, puntualizó la edil.
“A Gill lo convocaron por ser un intendente exitoso, responsable, trabajador, respetuoso, y si está de licencia es porque este Concejo lo autorizó. Gill recorre la Argentina, a uno le da una gran satisfacción ver que Villa María está presente en su nombre en los distintos lugares”, apuntó.
“El compromiso que planteó Gill en el momento de asumir, de mejorar la ciudad, lo sigue cumpliendo. Hay muchas obras que se están haciendo, la obra cúlmine es la circunvalación. Espero que los concejales puedan valorar lo que se está haciendo en la ciudad”, cerró.
“Nosotros tenemos que defender cuatro años de Gobierno, ustedes 70 años de derrumbe de la Argentina, en los que se han puesto todas las camisetas. Amado Boudou dijo que iba a inaugurar la 158, todavía estamos hablando de eso. No pueden defender lo que está pasando acá. Si están tan seguros, llamen a elecciones, para legitimar en las urnas lo que fuerzan en el Concejo”, replicó Bruno.
“No estamos para elecciones en Villa María”
Fuera del recinto, los concejales de Somos, Daniel López y Juan Carlos Cladera, hablaron de su acompañamiento a la licencia de Gill, a pesar de las críticas que hacen desde el espacio que preside la exconcejala Verónica Navarro.
“Tenemos críticas, y me parece correcto porque no todos pensamos lo mismo, pero nuestra posición es basándonos en la coyuntura actual”, dijo López.
“Con lo que está pasando en el país y en el mundo, la licencia de Gill no es tan importante, hay otras prioridades. Nosotros estamos enfocados en la coyuntura, tenemos como prioridad la salud de la gente, la economía, el trabajo. Llamar a elecciones en un momento crítico va en disonancia con la realidad”, agregó, a pesar de que en la provincia ya se han celebrado elecciones en otras localidades.
“En Villa María, con todos los problemas que hay, no estamos para elecciones”, insistió.
“Pertenecemos al mismo proyecto político que hace 20 años viene gobernando la ciudad, aunque tengamos diferencias”, admitió Cladera.
“No es el momento de elecciones, al menos hasta el 27 de diciembre, ahí veremos qué sucederá”, añadió.
Hace un año atrás, los ediles habían prometido que era la última vez que le aprobaban la licencia a Gill. Volvieron a hacerlo en diciembre y ahora.
