Auditoría General - Alicia Peressutti acompaña el reclamo
Abultada multa a tres jóvenes que fueron a comprar comida
La Auditoría de la ciudad acompaña a tres jóvenes de nacionalidad boliviana que deben pagar una multa de 200 mil pesos por violar medidas sanitarias. Aseguran que la sanción impuesta es injusta, porque habían ido a comprar comida a las 11.15 de la mañana en un comercio de cercaníaUn trabajador radicado hace años en Villa María fue multado por supuesto incumplimiento de las normas sanitarias.
Ocurrió el primer sábado del aislamiento decretado a nivel nacional como consecuencia del aumento del contagio de coronavirus y el alto nivel de ocupación de camas COVID.
Sin embargo, hay que señalar que el mismo decreto permite la circulación dentro de un horario limitado para ir a comercios de cercanía.
Según relataron los tres jóvenes multados en la Auditoría General, donde recurrieron a pedir asesoramiento, habían salido a comprar alimentos a un negocio a pocas cuadras de su vivienda.
En el acta de infracción indican que multaban a cada uno de los jóvenes por no haber hecho el aislamiento exigido al ingresar a la provincia de Córdoba. El tema, es que ellos no habían salido del territorio provincial.
A la hora de pensar hipótesis sobre los motivos por los que le hicieron esa abultada multa de 200 mil pesos, Alicia Peressutti indica que probablemente, como en el documento del joven se establece que su domicilio es la localidad de Ballesteros, ubicada en otro departamento, podrían estar sospechando de un tránsito interdepartamental que no está habilitado. “Sin embargo, los chicos le dijeron a los agentes que hace años que viven en Villa María y que pueden probarlo, dado que tienen el contrato de alquiler”, señaló Alicia Peressutti, auditora de la ciudad.
“Hablamos con la jueza de Faltas, Irene de Aloi, quien nos dijo que presentemos un descargo. Nos atendió muy bien y pedimos a Dios que considere estos argumentos”, señaló la funcionaria.
“He visto tantas situaciones en las que multan con 20 mil o 30 mil pesos a gente que hizo una fiesta clandestina o que organiza torneos de pádel, por citar algunos ejemplos. Este caso no es así: salió un joven con su novia y hermana a comprar comida en un negocio de cercanía a las 11.15 de la mañana y le pusieron una multa de 200 mil pesos. Es injusto”, planteó.
Un dato que no escapa a la mirada de la funcionaria es que el trabajador es de nacionalidad boliviana. “Incluso, los agentes de la Policía que le hicieron el control, que nos gustaría saber sus nombres, se refirieron a esa situación, mencionando el origen extranjero de los jóvenes. Entonces, no descarto la posibilidad de presentar ante el INADI este caso, porque podemos estar frente a un hecho de discriminación”, puntualizó Peressutti.
Otro aspecto importante para señalar es que los jóvenes no estaban aislados. Es decir, no tienen coronavirus ni son contactos estrechos, por lo tanto, estaban habilitados para proveerse de alimentos en comercios de cercanía.
“Es muy triste esta situación. El joven trabajador me contó que tiene un trabajo informal en el que gana unos 20 mil pesos al mes. Cómo va a pagar una multa de 200 mil por algo como esto. Repito, no estaba en una clandestina ni organizando reuniones. Fue a comprar comida”, planteó Peressutti.
“Les pido a todos los que consideran que son víctimas de una injusticia que no duden en acercarse a la Auditoría. No me refiero a alguien que hizo una fiesta clandestina, sino a situaciones como esta. Los vamos a acompañar para hacer los descargos y evitar que cobren esa barbaridad a personas que no hicieron nada fuera de las normas”, concluyó.
El caso de Tío Pujio
Otro caso que llamó la atención por el monto de la multa fue la que recibió Emanuel Ludueña, el joven de Tío Pujio acusado de incumplir el aislamiento.
El monto de la multa es efectivamente el mismo: 200 mil pesos y le ofrecen la alternativa de pago voluntario abonando el 30% del total, es decir, 60 mil pesos.
Ludueña relató que la situación que vivió el 14 de junio fue de suma gravedad, dado que, pese a estar aislado por coronavirus, fue convocado para acompañar a su mamá, que también tenía el virus, pero iba a ser internada.
Aseguró que recorrió en auto las siete cuadras de Tío Pujio que lo separan de su vivienda hasta la de su madre, y esperó a que llegara la ambulancia para llevar a su progenitora al Hospital.
Los vecinos alertaron a la Policía y ahí mismo lo notificaron. Al otro día le llegó la notificación de Rentas que debía 200 mil pesos por incumplir el aislamiento.
