Otro gesto solidario de Fernández Núñez, en esta ocasión en Rusia

martes, 22 de junio de 2021 · 07:56

Escribe Daniel Rodríguez
De nuestra Redacción

A través de un gesto desinteresado y solidario, el empresario villamariense radicado desde hace tiempo en Europa del este, Ricardo Fernández Núñez volvió a ser protagonista durante estas últimas semanas de un hecho no menor: reunir a otra familia que había quedado separada por el coronavirus.

La nueva problemática surgió a partir del caso de los padres que habían pasado un proceso de gestación solidaria en Ucrania y quedaron varados (los mismos fueron repatriados a la argentina gracias a la acción de Fernández Núñez).

En ese marco, y ante la visibilidad de tal información (y de la tarea misma del empresario), integrantes de una familia del sur bonaerense se comunicaron con El Diario para narrar su problemática, y una vez contactados con el empresario, iniciaron un camino que llegó a buen puerto.

 

La historia

En más detalles, Leandra Vallejos y Maximiliano Aller habían iniciado un trayecto de adopción internacional y tras conocer a los tres pequeños en 2019, en marzo de 2020 debían volver a viajar a Rusia para poder traerlos a la Argentina.

Todo cambió con la llegada de la pandemia de COVID-19 y el matrimonio no podía conseguir una autorización necesaria para poder viajar al gran país europeo.

No sólo eso, sino que también existían otros matrimonios que también tenían pendiente dicha acción (uno de ellos cordobeses, y de nuestra región).

Se trataba, fehacientemente, de una adopción en la que formaban parte seis hermanos, tres de los cuales son ahora sus hijos, y los otros tres niños, adoptados por otro matrimonio, justamente para no perder el contacto entre hermanos.

El hecho que complicó todo fue el aislamiento. Es que el acta notarial ante escribano público y la vinculación (incluso virtual) ya era un hecho.

 

Desenlace

Desde esas tierras, Vallejos, con alegría y un par de horas de diferencia dialogó con este medio y definió: “Efectivamente estamos aquí y pudimos venir a buscar a nuestros hijos, por fin; al encontrarnos sentimos que el tiempo no había pasado (aunque fue más de un año y medio)”.

“La gestión de Ricardo fue clave desde el día uno; él se puso nuestra causa al hombro y nos acompañó en todo momento”.

Es que el hombre, personalmente, se ocupó de asuntos más cercanos a su ubicación contextual y de algunos trámites específicos a nivel burocrático y diplomático”.

“Ahora sí, oficialmente somos los padres de Nikita, Alinka y Matvey; es que el próximo jueves quedaría firme la sentencia dictada por el Poder Judicial ruso”, referenció desde Pern (a orillas del río Kama y a 1.400 kilómetros de Moscú), ya eran las 0.20 de hoy y seguía siendo de día (era la jornada más larga del año).

Destacando el accionar de Fernández Núñez, Vallejos recalcó su humildad, modestia y desempeño, el cual fue fundamental para poder cumplir el sueño de ser padres.

“El amor pudo más que la pandemia; hoy el mundo es un poco más justo. Pudimos cambiar el destino aun teniendo todo en contra. Logramos lo imposible... sólo que llevó más tiempo, pero el amor pudo más”, reiteró.

 

Comprometido con su tierra

Ricardo Fernández Núñez nació en Villa María. A los 14 años debió mudarse a Buenos Aires, cuando su padre Isidro Fernández Núñez fue electo diputado nacional. Este nombre, el de Isidro, suena familiar porque el puente Negro lleva su nombre. En tierras bonaerenses estudió y se recibió de abogado, pero casi no ejerció la profesión porque comenzó a desarrollar todos los sistemas de ahorros previos para automóviles. En tal panorama, durante 1990, cuando cayó la Cortina de Hierro llevó esas acciones a Europa del este. A partir de entonces, el hombre generó el desarrollo de su actividad comercial, luego se dedicó a otros negocios y hoy es productor vitivinícola y tiene bodegas en Mendoza, España e Italia. Su hermano, Ernesto Fernández Núñez, es actualmente vicepresidente de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) y ambos permanecen con un nexo muy importante con Villa María, la ciudad que los vio nacer.

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