Ezequiel “Cofi” Rodríguez
“Me sorprendió toda la gente que me dio una mano”
El joven limpiavidrios se había empezado a construir la casa con lo que cobraba del IFE. Gracias a múltiples muestras de solidaridad, pudo avanzar y quiso mostrar lo que hizo y agradecer a quienes lo ayudaronEn noviembre del año pasado Ezequiel Rodríguez contó a El Diario que cuando el Gobierno nacional comenzó a pagar el IFE se propuso hacerse su casa con ese dinero. “Saltó lo del IFE y me dije: ‘Voy a intentar progresar con esto’”, dijo en su momento.
Este limpiavidrios de 23 años, quien también suele andar vendiendo plantines, alfajores y alguna que otra cosa más, mostró cómo está hoy su vivienda, donde vive con su novia y su pequeño hijo.
“Lo que quiero es agradecerle a la gente que me ayudó y mostrarles que lo que me dieron lo usé bien”, destacó “Cofi”.
Allá por finales del año pasado había logrado levantar cuatro paredes y poner un par de tirantes. Ahora, una visita permitió comprobar que logró ponerle techo, levantar un baño, tiene camas, mesa, heladera y muebles. “Gracias a la ayuda de mucha gente hoy tengo donde vivir con mi familia”, dijo emocionado y con los ojos inundados de lágrimas.
“Si nombro a todos me voy a olvidar de alguno y no quiero porque todos fueron importantes. Hubo gente que me donó cosas. Un vecino me ayudó con la caída del techo. Me dieron chapas, ladrillos para hacer el baño, porlan, arena fina y con todo eso de a poco fui haciendo”, contó y recordó que de albañilería no sabía demasiado, pero se las rebuscó porque “quería tener lo mío y cuando uno quiere tener algo, le mete”.
Hasta antes de tener su casita, vivía con algunos hermanos. En noviembre, le había contado a este medio que son 11 hermanos, su mamá falleció y a cada uno le quedó una partecita de un terreno. “Yo era el único que no había podido hacerme la casa”, mencionó en su momento.
Hoy está feliz. Repite, una y otra vez, que el cronista intente hacer llegar el agradecimiento a todos. “Me sorprendió cuánta gente me ayudó, me dieron una gran mano, muchos me cruzaban en la calle y me preguntaban qué necesitaba, me ofrecían tal cosa”, explicó Ezequiel, desde el interior de su vivienda en La Calera.
“Cofi” resaltó que “hubo un chico que se ofreció a poner su auto cada vez que tuve que buscar algo, porque yo no tenía cómo buscar las cosas; me regalaron ladrillos, muebles, una ventana; Cormetal también me dio una mano muy grande y se lo agradezco, Las Iguanas Solidarias también, y un policía me regaló un lavarropas, me sorprendió la cantidad de gente que me ayudó”, insistió.
Ezequiel aseguró que “por suerte la gente me quiere” porque “yo ando en la calle todo el día, de las 6 de la mañana hasta el mediodía limpiando vidrios, y por la tarde desde las 14 hasta las 18, por el frío, y gracias a Dios me va bien”.
¿Le quedan cosas por hacer? Sí, claro. La vivienda es precaria y va haciéndole cosas de a poco. “Ahora estoy revocando afuera como puedo. Voy a hacer las conexiones de los cables bien porque los tengo así nomás”, aseguró. Lo más urgente, si todavía hay quienes deseen darle una mano, es una puerta. “Por el frío, más que nada”, dijo Ezequiel. “Debe ser de 1,90 x 1,20”, agregó. Quienes deseen ayudarlo pueden hacerlo comunicándose con él al 3535089443.
“¿El IFE? ¿Si se pudiera seguir cobrando sabés como hubiera dejado la casa, no? Si yo empecé con eso, pero no lo dan más”, se despidió.
