Protocolos para la educación en pandemia
Con las bajas temperaturas y las ventanas abiertas, en debate
“Es muy difícil que un niño temblando de frío aprenda”, manifestó Rafael Sachetto, secretario de Educación municipal. En esa dirección estimó que sería importante suspender la presencialidad hasta el arribo de temperaturas más cálidasLa vuelta a las clases presenciales y los protocolos ante la propagación del COVID-19 están en debate por estos días.
Es que, ante el arribo de las bajas temperaturas de otoño (que recrudecerán en invierno), muchas familias se encuentran preocupadas por la salud de sus hijos, quienes deben permanecer en aulas que deben estar con sus ventanas abiertas y ventilación cruzada.
En los grupos de WhatsApp, en los diálogos ocasionales y también generando una comparativa con otras actividades habilitadas, el tema surge, es discutido, está en el tapete y va tomando fuerza.
Durante la mañana de ayer, por ejemplo, cuando el frío dio una tregua momentánea, se pudo avizorar a muchos niños arribando a las instituciones con gorros de lana, bufandas, guantes y, obviamente, el barbijo obligatorio.
En esta dirección, hace un par de semanas atrás, el secretario de Educación, Cultura y Promoción de la Ciencia, Rafael Sachetto, manifestó a través de las redes sociales su pensar respecto al dictado de clases presenciales en esta época del año: “Ante la llegada de bajas temperaturas y exigencia protocolar de ventilación cruzada, creo muy conveniente retomar la virtualidad hasta que el clima permita volver a las aulas", había afirmado.
Al ser consultado por El Diario, el funcionario afianzó que tal expresión “no es una posición del municipio, sino algo personal”. Y se explayó: “Esto surge por una serie de consideraciones que me han hecho llegar muchas familias sobre el frío que sus hijos pasan en las aulas y el temor a que se enfermen ellos y las familias”.
“Eso también me hace pensar en los reclamos que hay en cada época del año que hace frío y hay algún vidrio roto (en las escuelas)”.
“Ahora no son los vidrios... ahora es el protocolo COVID-19 exigido para la presencialidad. Esto, para el caso del vidrio roto o la ventana abierta es lo mismo: el aire helado no solo ingresa, sino que se debe procurar que circule, debe haber una circulación cruzada, algo que genera una situación de muchísima incomodidad según me han manifestado muchos padres y madres”, aseguró Sachetto.
“El frío es un condicionamiento”
Apuntando que es difícil que el asistente pueda aprender los conocimientos compartidos por el docente con comodidad, el secretario dimensionó: “La pregunta (acerca de la posibilidad de aprender con frío) es por la pedagogía y acompañamiento que se puede llevar adelante para que el hecho del aprendizaje se produzca en una aula helada donde la ventilación es una exigencia sanitaria, pero donde los niños tienen que aprender”.
“Por eso he planteado que el hecho del aprendizaje está sujeto siempre a múltiples condicionamientos y el frío es un condicionamiento que complica el aprendizaje”.
“Todos estamos conscientes y de acuerdo respecto a que la presencialidad es más ventajosa que la virtualidad, no hay dudas, pero también es cierto que un niño temblando de frío es muy difícil que aprenda”.
“Entonces, además de no aprender, existe el riesgo de que se enferme de otras enfermedades respiratorias y tampoco se produce el aprendizaje que buscamos con la presencialidad. Por eso planteo que deberíamos pensar en este tiempo de fríos intensos, la vuelta a la virtualidad y esperar las temperaturas más cálidas para volver a las aulas”, rubricó.
En este punto es importante destacar que nuestra ciudad no puede tomar posición respecto a la situación áulica ya que las institución dependen del Estado provincial.
“Tenemos claro que los lineamientos para las escuelas son de jurisdicción provincial y el municipio no tiene inferencia en ello. Pero, me parece que el Ministerio de Educación tiene que tener en cuenta la situación real que plantean muchísimos padres sobre la situación que pasan los alumnos”, redondeó.
