La familia pide respuestas a la obra social
Juani lleva más de un año esperando una silla de ruedas
Juan Ignacio Maldonado tiene 27 años y la silla es fundamental para su vida cotidiana. Contaron que en marzo del año pasado presentaron todo lo necesario para obtenerla en Osecac, pero siguen sin respuestasUn joven villamariense espera una silla de ruedas desde hace más de un año, pero no obtiene respuestas de la obra social.
Juan Ignacio Maldonado, conocido también como Juani, tiene 27 años, es fanático de Alumni, de Ameghino y de Boca, y padece parálisis cerebral, la cual afecta gran parte de su movilidad.
Su tía, Sandra, contó que en marzo del año pasado realizaron todo el papelerío pertinente, los pedidos correspondientes, y entregaron todo “pedido médico incluido” para obtener una silla de ruedas postural que necesita para poder movilizarse en forma independiente.
“Todo el trámite se hizo en la obra social, Osecac, y ellos son quienes deben gestionar y traer la silla, como ya ha sucedido en otras ocasiones, lo que no entendemos ahora es por qué tanta demora y por qué no tienen una explicación al respecto”, remarcó Sandra.
“Los entiendo con lo de la pandemia y demás, pero lo que está pasando es que ya empezaron a llegar otras sillas y a nosotros no. Esto lo sé porque fui a reclamar y me dijeron que llegaron sillas que se pidieron antes que nosotros, entonces esperábamos que llegara y no pasa nada”, sostuvo, y a la vez indicó que el tiempo de espera habitual para este trámite solía ser de seis meses, y ahora lleva más de un año.
“Es algo que nos hace mucha falta porque con eso se puede movilizar solo en casa. Yo estoy operada, tuve cáncer de mama y no puedo hacer fuerza. Y la silla que tiene ahora no le sirve porque es prestada”, explicó.
Sandra aclaró que no es la primera vez que solicitan una silla como esta en la obra social, y que “nunca había tenido problemas”, pero “ahora voy a preguntar cuánto falta para que llegue, por qué la demora, o en qué estado está el trámite, y no tienen respuesta, y eso molesta”.
Es que, indicó, ella junto a Juani no tienen vehículo en que movilizarse, entonces la silla de ruedas adecuada es fundamental. La que tenía se le rompió y de no ser por que el kinesiólogo le prestó una, que es provisoria porque no tiene las características para lo que Juani necesita, no tendría cómo movilizarse.
“El tiene parálisis cerebral, tiene afectado todo lo motriz. Depende de la silla ciento por ciento. Cuando tuve mi problema de cáncer, los primeros días se manejaba solito, pero sin esa silla no se puede ni mover”, indicó.
La silla en cuestión, planteó, “es especial porque permite que se maneje solo, se mantenga derecho, que no le duela la cola por el asiento acorde, y tiene un buen apoya pies”. Aclaró, además, que comprarla sería imposible para la familia “porque es carísima”.
“El reclamo es para que la obra social active. No quiero que me regale nada, quiero lo que es un derecho, que es su silla. Nos manejamos a todos lados caminando, es fundamental. Con esa silla él me acompaña, es su movilidad”, cerró Sandra.
