Segunda ola de coronavirus - El intendente interino Pablo Rosso dijo que el sistema sanitario está preparado para aumentar el número de camas porque tiene espacios aún no habilitados
“Nos advierten que están viendo a personas más jóvenes internadas”
“Los médicos nos indicaron que los seguimientos tienen que ser efectivos”, dijo el mandatario a El DiarioEl intendente interino Pablo Rosso dijo que el sistema sanitario local tiene salas todavía no habilitadas, y que “está preparado” para incrementar el número de camas de ser necesario, con el fin de atender la segunda ola de la pandemia.
En diálogo con El Diario, el mandatario adjudicó a buena parte de la cantidad de casos diarios que viene teniendo la ciudad al alto nivel de testeo.
Se mostró confiado con el avance de la vacunación en los últimos días y advirtió que las y los profesionales de la salud les están señalando que bajó la edad de personas internadas. En ese sentido, llamó a no subestimar los síntomas porque, apuntó, la enfermedad puede avanzar en pocas horas.
Rosso fue entrevistado en el marco de diversas reuniones que viene teniendo con sectores de la ciudad.
-Estamos poniendo a disposición de distintos sectores todo lo relativo a lo que es la segunda ola, diversos datos, como los contenidos de los decretos, la cantidad de casos, altas, camas comunes y de terapia disponibles, vacunación, fallecimientos, el registro de los últimos días y cómo los índices van calificando a los departamentos con denominación de riesgo alto, medio o bajo, según lo que marca el decreto presidencial.
Les mostramos la situación del municipio e incitamos a que todos seamos lectores de esos escenarios diarios o minuto a minuto (que están en la página web del Gobierno local) de forma de interactuar entre todos. Si bien junto con el gobernador y todos los intendentes definimos objetivos claros como el cuidado de la salud, el funcionamiento de la economía con las actividades liberadas hasta el 9 de abril y sostener la presencialidad educativa, dependemos de esos índices para seguir funcionando como estamos hoy.
También transmitimos la decisión, que también es conjunta de todos los municipios, de fortalecer actividades de control en los otros espacios que están fuera de protocolo, como lo recreativo al aire libre o lo clandestino. La curva de contagios está atada a la mayor o menor participación de encuentros sociales, y en ese marco pedimos a los diversos sectores el acompañamiento para sostener estos números. Las cifras muestran en abril una velocidad de crecimiento más alta que la de la primera ola, y a lo ocurrido en marzo lo vemos ligado a jóvenes que viajaron a Bariloche por el egreso de la secundaria.
-¿Qué planteos recibieron desde los distintos sectores?
-Recibimos sus análisis y sus demandas, y nos toca articular en los procesos.
Las clínicas privadas nos dieron informes tranquilizadores que indican que la ocupación de camas comparada con la primera ola responde al 50% de las camas que teníamos ocupadas en septiembre de 2020.
Las clínicas tienen una planificación hacia adelante. Si bien es alto el porcentaje de ocupación, todavía tenemos el colchón que se generó el año pasado. Eso está en reserva.
Villa María atiende, desde el Hospital Pasteur, no solo a la ciudad sino a Villa Nueva y a todo el Departamento San Martín y localidades como Dalmacio Vélez, Las Perdices, General Deheza, Pozo del Molle, a diferencia de los cinco departamentos de antes.
Las internaciones de villamarienses y villanovenses representan el 50% de la ocupación de camas en la ciudad, el resto es utilizado por personas de la región.
El sector privado está preparado para crecer en números de camas en caso de ser necesario.
Los médicos y médicas hicieron hincapié en que no hay tratamiento específico para el covid, y que en cada paciente se viven diferentes respuestas a los medicamentos comunes.
En este contexto, al municipio le corresponde el seguimiento de casos, el aislamiento de contactos estrechos, para actuar de manera prematura antes de que se presente esa neumonía que demanda medicación e internación.
Hay una estrategia de detección temprana. Villa María está en los tres mil testeos semanales, que son gratis para la población, la articulación nación - provincia sigue cumpliéndose, y esos controles nos dan la tranquilidad de poder cortar la curva de contagio, que de no ser detectada de manera temprana generan brotes.
-¿Qué demandas recibieron de los sectores culturales y de comercios y la gastronomía?
-No estuve presente en el encuentro con el sector cultural porque estaba en otra reunión. Desde el 9 de abril, la restricción horaria dispuesta influye directamente en los comercios que funcionaban a esa hora libremente, como gastronomía, bares o quioscos. Esa restricción supone un impacto económico, y disminuye la oferta en ese momento porque la gente no puede circular, no hay demanda. Debemos ser comprensibles ante esto e ir articulando, acolchonando, esos procesos. Debemos prepararnos para no trabar esa rueda económica.
-¿En qué nivel de riesgo se encuentra Villa María?
-El DNU del presidente habla de una calificación por departamento, y la definición del gobernador es que todo Córdoba sea tomado como un único conglomerado y por supuesto que hay monitoreos permanentes.
En los últimos informes aparecía el Departamento San Martín en cuarto o quinto lugar en la provincia, incluso adelante de departamentos con ciudades importantes como Río Cuarto.
Nosotros insistimos en que tener un número de casos que tiene una media de 80 por día, es producto también del testeo anticipado. Lejos de preocuparnos, este escenario nos alienta mucho. Si bien tenemos más de 700 casos activos, el panorama de internación está dentro de los números que podemos estimar.
Esto no habla de generar aperturas, sino que nos lleva a seguir actuando de manera responsable. En los últimos tres días hubo un promedio de 60 casos diarios, lo que refiere un proceso de estabilización y no de estampida de casos. Más allá de que nos centramos en actividades que no cumplen el protocolo o no están autorizadas, en general el comportamiento social es bueno.
-¿Qué análisis hace de la marcha de la vacunación?
-Tuvimos un arranque chato en enero, febrero duplicó a enero pero de manera lenta, marzo triplicó a febrero. En diez días de abril alcanzamos los niveles de marzo, y si bien en la semana pasada disminuyó el flujo de vacunas, esta semana recibimos dos mil dosis y estamos esperando la confirmación de otras dos mil.
Si sostenemos este ritmo durante cuatro o cinco semanas consecutivas, alcanzaremos los primeros objetivos, que es vacunar a 30 mil villamarienses que son mayores de 60 años, personal esencial y personas con comorbilidades.
Estamos alcanzando las 10 mil personas, si pudiéramos sostener este ritmo durante cuatro o cinco semanas con 3 mil vacunas semanales, a fines de mayo podríamos llegar al primer objetivo que nos propusimos.
Llegaríamos al invierno con la tranquilidad de que las personas mayores, aun teniendo la enfermedad, no tengan un compromiso alto de vida.
Pero eso no es para confiarnos, por lo que está sucediendo hoy. No sé si atribuirlo a nuevas cepas o qué, pero nos advierten que están viendo a personas internadas de 40 o 50 o 35 años, que en este proceso subestiman los síntomas. Los profesionales de la salud nos dicen que si nos dejamos estar uno o dos días, el proceso avanza en ritmo de estampida, en 30 horas la condición del paciente varía mucho para mal.
Tenemos casos de muertes en personas por debajo de los 50 años. Los médicos nos indicaron que los seguimientos tienen que ser efectivos, hay que estar atentos a los síntomas.
