Presentaron nota al secretario de Ambiente, Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad
Quejas y planteo desde tres barrios
Solicitan que quiten el Punto Limpio por haberse convertido en “un verdadero basural” y piden por el estado de la prolongación de avenida UniversidadVecinas y vecinos de barrios Padre Mugica, Campo del Este y Residencial La Negrita presentaron una nota al secretario de Ambiente, Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad, Omar Regueira, para pedir la pavimentación, reacondicionamiento y la puesta en marcha de las medidas preventivas de vialidad necesarias en distintas calles del sector. También reclamaron por el Punto Limpio ubicado en la zona.
“Ratificamos en conocimiento del municipio que la prolongación de la avenida Universidad en toda su extensión constituye una verdadera osadía al transitar. Los vecinos corremos diariamente un reiterado riesgo de caer en el zanjón, lo cual ha ocurrido innumerables veces con transeúntes, y viéndonos obligados los peatones por el propio municipio a caminar por la calle, con el riesgo de ser atropellados ante la falta de correcta iluminación o por la polvareda que se forma en el tránsito vehicular”, expusieron los habitantes firmantes de la nota. Añadieron que los días de lluvia directamente se torna intransitable.
También pidieron que se arbitren los medios para que cese el desvío clandestino de camiones sobre calle Costa Rica en toda su extensión, advirtiendo que es una situación habitual pese a no estar permitido por la normativa vigente.
En cuanto al Punto Limpio situado en la prolongación de avenida Universidad y avenida Santa Ana, demandaron que sea saneado y reubicado en otra zona “que permita garantizar la higiene y salud de los vecinos”, ya que es “un verdadero basural en pleno acceso a nuestros barrios, como consecuencia del inadecuado control y la falta de mantenimiento”. Sostuvieron que “es un foco infeccioso cercano a nuestras viviendas que genera problemas de salud, contaminación a napas y suelos”.
Mencionan que, como consecuencia del mal uso que se le da y de la falta de controles, hay “bolsas, residuos, malos olores, incendios e incremento de roedores”, derivando en un “foco infeccioso”.
