Los baños de estudiantes, inhabilitados
Sin baños, en el Nacional no volvieron a las aulas
Más de mil adolescentes continúan sin poder tener clases presencialesEscribe Diego Bengoa DE NUESTRA REDACCION
Cuesta describir con palabras el sentimiento de asistir a un colegio silenciado y vacío tras un año sin clases presenciales.
Mientras los demás establecimientos intentan recuperar en parte el ritmo habitual previo a la pandemia de coronavirus que asola al mundo desde 2020, el IPEM 275 Colegio Nacional de Villa María tiene sus instalaciones cerradas a los estudiantes, porque no se encuentra en condiciones edilicias de recibirlos. ¿Por qué? Los baños son inutilizables. ¿Desde ahora? No, desde hace muchos meses.
El estado de los sanitarios no obstaculizó el desarrollo de la actividad académica el año pasado precisamente porque, por el aislamiento social, y luego por el distanciamiento social decidido para reducir la propagación del COVID-19 no hubo clases presenciales. Pero se suponía que los baños tenían que estar listos para la vuelta a las aulas en este marzo, luego de un año de clases vía online.
Sin embargo, las obras no se hicieron y, a mitad de marzo, no hay una fecha probable de reapertura del establecimiento.
Doloroso, lamentable, dañino para la educación y para el futuro. Más si se tiene en cuenta que en la tradicional institución de calle Santiago del Estero y Manuel Belgrano estudian jóvenes que provienen, muchos, de sectores vulnerables de la ciudad y de Villa Nueva. Y que en gran parte, esos chicos tienen dificultades para acceder al contenido educativo por problemas de conectividad y por las características de sus vidas.
El Diario estuvo ayer en el colegio, que mantiene su nombre histórico y emblemático pero que, obviamente, es provincial y no nacional. Había silencio y poco movimiento, ya que las únicas personas que están yendo a la escuela son los docentes con cargo. El resto trabaja desde sus casas, y las clases se dictan vía WhatsApp.
Parece mentira: después de un año sin actividades presenciales, cuando la situación sanitaria permitió el regreso a las aulas, aquí no se pudo porque los baños no están en condiciones. Hay dos en planta alta y dos en planta baja, todos inhabilitados.
De acuerdo a lo que pudo conocer este matutino dialogando con diversas fuentes, cuando a mediados de febrero los profesores volvieron al colegio recién allí empezaban las tareas de reparación de los sanitarios, que habrían quedado fuera de uso por la rotura de un caño.
Ayer, por ejemplo, no hubo personal trabajando en los baños, según nos contaron. “La semana pasada tampoco vinieron”, recalcaron. Las docentes que conversaron con este medio calcularon que, cuanto menos, falta más de un mes de labor para que puedan estar en condiciones.
Según lo que se supo, la Dirección del colegio hizo diversas gestiones, y desde Infraestructura de la Provincia “recién ahora han estado”.
“Empezaron a trabajar allí cuando nosotros volvimos. En este marco, se resolvió que los chicos no pueden venir ni tampoco los docentes a excepción de quienes tienen cargos: directores, preceptores, secretaria docente, integrantes del Gabinete, la técnica en laboratorio y la bibliotecaria”, precisó una profesora. El personal tiene dos baños, que sí funcionan.
“Estamos trabajando como lo hicimos en 2020, dando clases por WhatsApp. Todavía no contamos con plataforma, que tendríamos más adelante. Creemos que durante marzo y abril se trabajará por grupo por WhatsApp, y luego cada docente define si se trabaja con Zoom o Meet, pero no se conectan todos los chicos”, detalló la educadora. “Así, la brecha se hace cada vez más grande. Me parece que cada vez es peor, acentúa las diferencias. Ni siquiera han podido arrancar, no sé dónde está el derecho a la educación”, manifestó.
La institución, actualmente conducida por Alba Luz Tortelli, cuenta con más de mil alumnos. A la mañana hay cinco divisiones de cuarto, quinto y sexto año, respectivamente. A la tarde, cursan los primero, segundo y tercer año.
Las aulas están vacías, y el derecho a la educación, suspendido.
Docentes trabajan vía WhatsApp y usan Zoom o Meet, pero muchos chicos tienen inconvenientes para conectarse.
