Concejo Deliberante - La discusión giró sobre una denuncia pública por presuntos privilegios con vacunas COVID
“No hay forma de justificar esa vacunación”
La oposición acusó al oficialismo de “esconder” información y reclamó que se tomen medidas con el funcionarioEn la sesión llevada a cabo ayer en el Concejo Deliberante se aprobó un proyecto del bloque oficialista estableciendo que en todas las estaciones de servicio de la ciudad haya un dispositivo de aire comprimido para inflar gratuitamente las gomas de las bicicletas, pero el debate estuvo centrado en la lista de vacunados que difundió el legislador de la UCR, Marcelo Cossar, entre los que se encuentran dos personas de Villa María, una de ellas, funcionario municipal (ver página 2).
“Vamos a acompañar el proyecto para que todas las estaciones de servicio brinden acceso al aire para las gomas, me parece un acierto del oficialismo este proyecto”, ironizó la presidenta de Vamos Villa María, Karina Bruno (foto), y continuó: “Si algo nos conmueve es encontrarnos con las ruedas de nuestras bicis desinfladas, inflar las llantas es mucho más que darle aire, requiere considerar muchos aspectos”. Seguidamente, y con el mismo tono sarcástico, dio un detalle de esos aspectos.
“Pero con este profundo proyecto, todas estas cosas van a ser zanjadas”, agregó.
Luego acusó al oficialismo de querer hablar de esos temas y no de las “cosas importantes que están en la agenda de la gente y que marcan sus preocupaciones”.
“Ustedes las ignoran, las esconden, y hablan del aire que necesitan las gomas de las bicicletas, pero nuestro bloque no quiere ser parte de esa mediocridad. Hace tiempo que venimos planteando un proyecto por la necesidad de darle transparencia a un proceso y se empeñan en esconder la información, pero la realidad termina poniendo sobre la mesa los hechos reales”, remarcó la edil, en referencia a los pedidos del bloque de crear una comisión de seguimiento de la vacunación en la ciudad y a citar al secretario de Salud, Pedro Trecco, para que informe sobre dicho proceso. La semana pasada habían acordado crear la comisión, pero antes de la sesión, el oficialismo se retractó argumentando que el Ejecutivo dio la instrucción de no acompañarlo (ver recuadro).
“Este es un problema de ustedes, no solo porque es un funcionario público, sino porque los detalles que dieron a través de los partes de prensa, no hay forma de justificar esa vacunación, pero además, porque no hubo una sola manifestación de las autoridades municipales ni de los superiores de ese funcionario que explicara por qué pasó lo que pasó”.
Luego hizo un repaso pormenorizado del proceso de vacunación iniciado a fin de diciembre, y a quiénes fueron destinadas las dosis. Aunque el presidente del Concejo, Carlos De Falco, y el edil Julio Oyola intentaron interrumpirla argumentando que ese no era el tema que se estaba tratando, Bruno continuó.
“En la comisión de Acuerdo, uno de los concejales se comprometió a que iba a denunciar cualquier irregularidad, esperemos que lo cumpla. Dicho esto, espero que todos los vecinos puedan inflar las gomas de sus bicicletas gratis y en paz”, cerró la edil, con el aplauso de sus pares.
Lo Tengo
Luego se ratificó el convenio de adhesión al Plan Lo Tengo con la Provincia, cuyo fin es la transferencia a título oneroso de lotes con infraestructura a familias, para construir viviendas. El municipio desarrollará la infraestructura necesaria en 38 lotes afectados al programa, ubicados en el barrio San Martín, con el objetivo de avanzar con las normalizaciones de toda la documentación catastral. Una vez realizadas las obras, la Provincia adquirirá los terrenos para luego financiarlos a los beneficiarios. Las tareas en el sector incluirán cordón cuneta, redes de agua potable, cloacas, energía eléctrica y alumbrado público.
En este punto, a pesar de que fue aprobado por unanimidad, los concejales de la oposición volvieron a condenar la vacunación del funcionario municipal, hecho que generó nuevos cruces con el oficialismo, que reclamó que se retomara el debate del punto en cuestión.
Tras la sesión, el bloque Vamos Villa María emitió un comunicado: “el Gobierno municipal se niega sistemáticamente a dar información y transparencia”
Mañana (por hoy) se cumple un mes desde que presentamos el primer pedido de informes al municipio relacionado al manejo de las vacunas contra el COVID-19 en la ciudad. Y también se cumplirá un mes desde que el Gobierno municipal se niega sistemáticamente a dar información y transparencia sobre el tema. Ni quien está a cargo del Ejecutivo ni sus secretarios ni sus concejales han dado ni un argumento suficiente para sostener el porqué de esta actitud negadora.
Nuestras inquietudes sobre el plan de vacunación vienen de mucho antes de que saltara el escándalo nacional de los vacunados VIP, y tienen su origen en numerosas quejas que diversos sectores nos acercaban, fundamentalmente los de la salud, pero también bomberos, personal de seguridad, y actividades que están en riesgo de contagio, además de los adultos mayores, muchos de los cuales aún no han sido vacunados, a pesar de su edad y de sus patologías.
También planteamos la creación de una comisión de monitoreo y seguimiento de la trazabilidad de la vacuna, pero fue ignorada por el oficialismo. Sus siete concejales -gillistas y accastellistas- no permitieron su aprobación en el Concejo. Tampoco aceptaron que el secretario de Salud, Pedro Trecco, y la coordinadora de Vacunación municipal, Lorena Tottis, concurrieran al Concejo a informarnos qué se estaba haciendo con las vacunas en la ciudad. “No vamos a someter a ningún secretario a sus preguntas”, nos contestaron, olvidándose que todos los funcionarios públicos estamos obligados a rendir cuentas.
Este miércoles volvimos a solicitar la aprobación de la comisión e insistimos en la citación a Trecco, pero nuevamente nos negaron ambas medidas. Les manifestamos que lo único que podíamos interpretar de esa negativa era que no querían dar explicaciones porque evidentemente tienen cosas para ocultar.
Hoy la realidad les dio de lleno en la cara y lamentablemente confirmó aquello que su actitud reflejaba. Amanecimos con la noticia que un funcionario público, Miguel Sponer, dependiente de la Jefatura de Gabinete, de estrecha cercanía con Martín Gill y con Pablo Rosso, recibió la vacuna el 5 de febrero. Nadie habló desde el municipio para aclarar esta situación, solo el involucrado habló con medios periodísticos tratando de justificarse. Ninguno de los argumentos que dio son suficientes para explicar esta vacunación al margen de lo establecido.
Aún si olvidáramos su calidad de funcionario público y tomáramos en cuenta su edad y profesión, solo podría haber tenido acceso a la vacuna a partir del 4 de marzo, cuando comenzó a vacunarse a profesionales de la salud en actividad entre los 19 y 59 años. Se trata de una cuestión ética, y de usar los privilegios que da la función pública y los contactos para acceder a una vacuna sobre la que muchos otros villamarienses tienen más derechos que él.
Hasta ahora no hubo una comunicación del municipio sobre qué decisión tomarán con el funcionario, y si hay más casos como este. Salvo una simple nota que Trecco acercó al Concejo para decir que en el caso de Sponer era la Provincia la que tenía responsabilidad. Una vergüenza. Tampoco hizo ninguna aclaración el director del Hospital Pasteur, Sergio Arroyo, responsable del COE local y del lugar adonde Sponer se habría vacunado. Otro silencio que aturde.
Esperamos que desde el Gobierno municipal se tomen decisiones que estén a la altura de las circunstancias, y que se empiece a brindar toda la información referida a la vacunación contra el COVID-19 de forma transparente y precisa.
No nos olvidamos que el 1 de marzo, en la apertura de sesiones, Rosso faltó a la verdad cuando dijo: “Quiero asegurar que ningún funcionario o trabajador municipal fue vacunado si no correspondía en base a los criterios establecidos por el Ministerio de Salud de la Provincia, no hay ni habrá en este municipio ninguna vacunación de privilegio”. La única verdad es la realidad.
