Internas de la UCR - En campaña, el candidato de Sumar visitó la ciudad
“Haciendo un ‘mea culpa’, dejamos de representar a los cordobeses”
De Loredo consideró que hay que incorporar en la agenda los problemas de la gente, acercarle soluciones y hacerle ver que el partido es una alternativa de gobiernoRodrigo de Loredo, el candidato de Sumar, espacio que plantea una "renovación" en la conducción de la Unión Cívica Radical (UCR) de la provincia, visitó ayer la ciudad. En medio del recorrido por distintas localidades en el marco de su campaña hacia las internas del 14 de marzo, De Loredo tuvo un fugaz paso por el comité de la calle Tucumán, donde fue recibido por algunos dirigentes del radicalismo que simpatizan con su postura, entre ellos estaban el concejal Romeo Benzo y el intendente de Arroyo Cabral, Pablo Alcalino, pero no el presidente de la UCR Villa María, Marcelo Barotto.
En ese espacio, el candidato de Sumar a presidir el comité provincial hizo un alto en su charla partidaria para tener un contacto con los medios y hablar de sus propuestas, de lo que cree que es conveniente para el partido y también para hacer un “mea culpa” por lo que ha perdido la UCR en los últimos años.
Recuperar la impronta de gobierno
“Nuestro partido repite nombres desde hace 20 años, creemos que tenemos dirigentes muy importantes, que nos han sabido representar, pero hace 20 años que la sociedad de Córdoba no nos mira. Un proceso de renovación de autoridades es sano para empezar a construir una alternativa de gobierno”, consideró De Loredo.
“Sumar ha congregado a dirigentes a los que el partido no les da una vidriera y tienen mucho para dar, varios son gestores reivindicados en sus territorios, como los intendentes de Hernando, Gustavo Bottasso; el de Río Tercero, Martín Ferrer; el de Jesús María, Luis Picat; la de Montecristo, Verónica Gazzoni; quien me acompaña en la fórmula. Son dirigentes que entienden que la política está para entender los problemas y resolverlos, que se le debe devolver al radicalismo la impronta de gobierno para recuperar la provincia en 2023”, señaló.
“Nos enfrentamos a dos dirigentes como Ramón Mestre y Mario Negri, que celebramos que se hayan puesto de acuerdo, porque cuando se pelearon nos llevaron a la peor elección de la historia del partido. No va a ser fácil. Eso nos hace dar cuenta de la responsabilidad que tenemos de que el radicalismo se ponga de pie para ponerle un freno al kirchnerismo y para cumplir un rol que el Gobierno de Córdoba no cumple más, ya que ha dejado de defender los intereses de la provincia condicionado por el frente kirchnerista nacional”, enfatizó.
En este punto, omitió explicar por qué a pesar de ir en 2019 como candidato a intendente de Córdoba en la lista de Mestre, ahora está enfrentado. “Fui candidato de mi partido, siempre estuve en el mismo lugar”, dijo sin explayarse sobre qué lo llevó a estar ahora en la vereda opuesta.
La agenda de la gente
“Tenemos un partido viejo que pretende ser grande por su historia, pero tiene que ser grande por lo que sepamos proponerles a los cordobeses, incorporando en la agenda los problemas de la gente que la UCR ha dejado de representar. Esta camada de dirigentes, algunos jóvenes otros no tanto, creo que le damos una oxigenación a la UCR”, afirmó.
“Abogamos por una unidad que se sostenga, no por acuerdos pasajeros que no sobreviven luego de dos días. Nuestro dilema es estar unidos en el cambio, no en la continuidad, porque los cordobeses hace mucho que no nos ven para resolverles los problemas”, insistió.
“Hemos presentado usinas programáticas, que creemos que es lo que hace falta para lo que se viene, un radicalismo que tenga cuadros técnicos permanentes, que dialogue con la sociedad, para saber cuáles son los problemas y buscar las soluciones, para hacer política en serio, que vaya preparando una alternativa para 2023 para decirles a los cordobeses que los podemos llevar a un mejor lugar”, indicó.
“Estamos empezando a dar una pelea para gobernar Córdoba, ese es el sentido más profundo de este proceso. Vemos un Unión por Córdoba chato de ideas, falto de creatividad, y con problemas crónicos que no supo resolver, es la oportunidad para que nosotros construyamos respuestas concretas que les indiquen a los cordobeses que se puede vivir mejor, abordando todas las problemáticas. Tenemos que ser un partido moderno, formador de cuadros, que con tiempo trabaje en una alternativa de gobierno”, puntualizó.
“Unión por Córdoba (UPC) no puede haber cometido errores durante 21 años y que la gente los siga votando, tenemos que demostrar que la podemos llevar a un lugar mejor. Ese es el desafío”, insistió.
Al consultarle cuál era la responsabilidad que les cabía a los dirigentes de la UCR por esos 21 años de gobierno de UPC, respondió: “El ‘mea culpa’ no es solo del partido, sino de cada uno de sus integrantes, el mío también”.
“El primer ‘mea culpa’ que tenemos que hacer es no haber sabido representar la agenda de problemas de la gente, que es una gran falencia que tiene el partido, es un problema de representación social. Hemos abandonado el estudio y estar a la vanguardia de soluciones, ser creativos, nos hemos achatado y envejecido, porque si bien los valores son imperennes, los problemas nuevos requieren soluciones nuevas que no hemos construido, en sociedades cada vez más complejas”, remarcó.
“El segundo problema es que no hemos sabido mantenernos unidos. Ahora estamos en un proceso de diferencias, pero cuando eso se dirime con tiempo y de forma sana, construye unidades sustentables, no es así cuando se hacen acuerdos de cúpula. El segundo ‘mea culpa’ es que no hemos entendido que como partido de gobierno tenemos la responsabilidad de no creernos dueños de la verdad y conformar una coalición en Córdoba que represente a todo el entramado no justicialista que tiene la provincia”, continuó.
“Córdoba tiene un fuerte rechazo a determinadas culturas del justicialismo, y haciendo un ‘mea culpa’, nosotros dejamos de representarla”, agregó.
Reconstruir liderazgos
En las elecciones provinciales de 2019, al ir dividida, la UCR perdió hasta la Intendencia de Córdoba, consultado sobre si con esta nueva propuesta de interna se va a perder más caudal de votos, De Loredo contestó que no.
“Como es partidaria, creemos que va a consolidar la unidad, pero una unidad en el cambio. Es un proceso de participación para reconstruir los liderazgos en el radicalismo, en el que se va a mostrar algo oxigenado, nuevo y distinto, legitimado, para consolidar una unidad en serio”, afirmó.
Seguidamente, De Loredo se refirió a las críticas que hizo el legislador Dante Rossi, quien consideró que los integrantes de Sumar “se proponen como lo nuevo, pero que no tienen nada de nuevo”.
“Lo necesitamos a Dante, es un gran legislador, un luchador al que no nos vamos a cansar de invitar para que ayude a este proceso. En el fondo él sabe que hay determinados nombres que desgastan. Rossi es un buen cuadro y el radicalismo lo necesita”, dijo el candidato a presidir el radicalismo provincial.
Finalmente, aseguró que en Villa María el apoyo es muy bueno, y que “hay muchos dirigentes que quieren la unidad en el circuito y en el departamento, pero entienden que a nivel provincial hay que mostrar un cambio”, tras lo cual volvió a mostrarse optimista con triunfar en las internas.
“El 14 de marzo vamos a ganar la elección, es muy difícil, pero vamos a ganar”, finalizó.
