El ministro de Educación visitó la ciudad en el marco del Programa Acompañar Verano con Puentes
“Declarar servicio esencial a la educación no le da más recursos”
Nicolás Trotta habló sobre su rechazo al proyecto de la oposición y dijo que la verdadera intención de los senadores es coercionar el derecho a reclamo de los docentesEl ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, arribó ayer a la ciudad en el marco del Programa Acompañar Verano con Puentes, que se realizó en el Parque de la Vida.
El intendente interino, Pablo Rosso, lo recibió en la sede municipal, donde mantuvo un encuentro en el que participaron también el secretario de Obras Públicas de la Nación, Martín Gill; la presidenta de la Agencia Córdoba Cultura, Nora Bedano; y el intendente de Villa Nueva, Natalio Graglia.
Luego, el funcionario nacional, junto con Rosso y Gill recorrieron la propuesta educativa y cultural que tuvo lugar anoche.
En los últimos días, en medio del debate por la vuelta a las aulas, el ministro se vio envuelto en una polémica al rechazar un proyecto presentado por senadores de Juntos por el Cambio para declarar a la educación como “servicio esencial” en el contexto de la pandemia de coronavirus, con el fin de garantizar un “derecho humano fundamental” como es la escolaridad.
Consultado por El Diario al respecto, Trotta respondió que “la educación es un derecho prioritario para el país, al que hay que darle las respuestas necesarias a partir del compromiso del Estado”.
“Pero creo que no debe haber margen para debates hipócritas, de aquellos que pretenden resolver lo que ha sido el proceso de abandono de nuestras escuelas, de desinversión que han transitado en los últimos cuatro años, que implicó la ruptura de los consensos. Desde 2005, con la Ley de Financiamiento Educativo, se asumió el compromiso de invertir prioritariamente en nuestras escuelas, hubo una década de esfuerzos del Estado nacional, de las provincias y de la sociedad, y se cumplió con el objetivo de que el 6% de la riqueza se invierta en educación”, precisó Trotta en diálogo con nuestro matutino.
“Eso se abandonó, la caída de inversión fue constante desde 2016, y llegó al 4,9% de inversión. Entonces me pregunto: ¿los que desfinanciaron la escuela son los que pretenden decir que la educación es un servicio esencial? Para nosotros es un derecho, a las políticas públicas no se las juzga por las palabras, sino por los hechos”, remarcó.
“En el año más difícil desde el regreso a la democracia, 2020, recuperamos la inversión en educación con un crecimiento en infraestructura, conectividad, becas, ahí vemos que la educación es esencial. Me parece que los que pretenden que la educación sea un servicio esencial, lo único que quieren es pensar que los docentes son parte del problema, porque quieren coercionar el derecho al reclamo por parte de los docentes”, consideró el ministro.
Ante la pregunta de si al declarar la educación como esencial no se garantizaban más recursos para alumnos con carencias, Trotta contestó que “para eso hay una ley, que es la de Financiamiento Educativo, que el gobierno anterior incumplió”.
“No puede haber margen para la hipocresía, declarar esencial a la educación no le da más recursos, es una falacia”, subrayó.
“Es una discusión insignificante, lo que tratan de plantear los senadores es un conflicto”, insistió, y añadió que los senadores deben asumir la responsabilidad que tuvieron en la desinversión educativa.
“La ley que prioriza la inversión educativa está vigente”, concluyó.
La posición de Trotta fue criticada por algunos especialistas en educación, que remarcaron que el proyecto de la oposición plantea que “si hubiera que suspender las clases, el 50% de las escuelas deben estar abiertas para atender a los hijos de trabajadores esenciales y a chicos vulnerables que necesitan ir a la escuela para alimentarse”.
Minutos antes, el ministro encabezó una conferencia de prensa en la que señaló que el año que pasó fue muy complejo al estar atravesado por la pandemia, y destacó la labor y el compromiso de los maestros en ese contexto.
“El impacto de la pandemia fue profundo y hay que generar la revinculación de los chicos con la escuela”, señaló Trotta, quien afirmó que en nueve de cada 10 hogares se produjo la continuidad educativa, a pesar de la cuarentena.
“Por supuesto que el nivel de intensidad ha sido variado, porque dentro del aula se enfrentan las profundas desigualdades, las diferencias en los procesos de aprendizaje de cada niño o niña, en cambio, en el hogar se consolidan”, estimó.
En ese punto, sostuvo que entre 2015 y 2019 faltaron netbooks en los hogares porque se dejó de lado el programa Conectar Igualdad, que ahora se ha restablecido.
“Tenemos que promover un regreso seguro a las aulas, recuperar la presencialidad y recuperar lo que no se aprendió en 2020. Seguramente en el primer semestre de 2021 será con alternancia entre presencialidad y no presencialidad, tenemos que intensificar la presencialidad de acuerdo a la realidad de cada jurisdicción. Debe ser de una manera cuidada”, reiteró el ministro, quien sostuvo que “hay que profundizar los consensos”.
“La escuela tiene mucho que aportar, pero demanda profundos consensos y un camino”, afirmó y destacó que “no es un proceso mágico, sino de largo plazo”.
“La escuela necesita que las políticas y los gobiernos no le den la espalda”, señaló el ministro, y apuntó que “el compromiso del Gobierno es fortalecer la educación”.
A la vez, destacó la prioridad que le dio el Gobierno a la vacunación de los docentes.
Una nueva oportunidad
Rosso, al darle la bienvenida, dijo que Villa María “respira educación y cultura”, y manifestó que la ciudad ofrece “el compromiso de trabajo que hace falta para poner nuevamente a la Argentina de pie”.
Gill también hizo uso de la palabra, para resaltar “la dimensión profundamente federal de la educación”. Además, apuntó a la particular situación de pandemia y dijo que “la pospandemia es una oportunidad inmensa para construir una nueva Argentina, con más igualdad, con más justicia, con más educación y con más cultura”.
En el encuentro con el ministro estuvieron presentes legisladores provinciales, funcionarios de Villa María y de Villa Nueva, representantes de las inspecciones educativas, de la UNVM y de la UTN.
