Coronavirus - Dos mamás, dos opiniones en torno a un tema controversial
Miradas sobre los viajes de estudio y los contagios
Hasta la Organización Mundial de la Salud actuó en base a la prueba y el error en muchas situaciones derivadas de la pandemia. No es extraño entonces que subsistan cuestiones en torno a las cuales hay miradas diferentes. Sin ánimo de polemizar, les presentamos la opinión de dos mamás“El 2020 era el año. El último año. El año de la Promo. Pero apareció la cuarentena y se terminaron las horas de taller en la escuela, las salidas, los partidos de fútbol, los recitales, el boliche, el ingreso a la universidad y el recorrido de ese ámbito novedoso. Se impusieron la virtualidad, las videollamadas, las clases por Zoom y con eso; extrañar a los amigos, extrañar juntarse, extrañar la salida de la escuela, planificar asados, vivir el último año y ser La Promo”, escribió la mamá M.E. (DNI 22.672.410), en el comienzo de una carta remitida a la Redacción de El Diario bajo el título de “¿Irresponsables?”.
Seguidamente recordó que “después de un año complejo que estableció aislamiento, los padres de los chicos que viajaron a Bariloche hicimos lo posible y lo imposible para que concretaran ese viaje que se convirtió en una especie de recompensa por haber aguantado, sostenido y sobrevivido a meses de distintas y muchas ausencias”.
“¿Los padres somos irresponsables?”. Queremos lo mejor para nuestros hijos y viajar a Bariloche fue la mejor opción que elegimos para que cerraran la etapa de su secundaria técnica. Los padres; los chicos (mayores de edad) y la empresa somos conscientes de los riesgos que asumimos. Firmamos declaraciones juradas, sabíamos de antemano que nuestros hijos al regresar de Bariloche debían cumplir diez días de aislamiento obligatorio. Fueron las madres, quienes con absoluta responsabilidad y compromiso solicitaron al COE que testearan a cada estudiante cuando llegaran a Villa María. Fueron las familias quienes previeron y prepararon el lugar dónde cumplirían aislamiento los chicos. Cada familia ha asistido y atendido a su hijo en aislamiento”, afirmó.
Y continuó: “Es muy fácil opinar sin conocer los hechos. Ningún medio de comunicación local o provincial se contactó con los padres o con los estudiantes que viajaron para conocer los hechos: el contingente salió de Villa María teniendo un PCR con resultado negativo, hacia Las Grutas. Después, fue hacia Bariloche. Allí se les realizaron dos testeos. En el séptimo, dos estudiantes dieron positivo; por lo tanto, quedaron aislados en el hotel”.
Narró a continuación que “el contingente salió de Bariloche hacia Villa María con testeos de resultado negativos. Cuando llegaron a nuestra ciudad, a la puerta del colegio; descendieron del colectivo en orden alfabético para que el COE practicara los hisopados correspondientes. Ante los resultados conocidos, inmediatamente cada familia procedió a aislar a su hijo, tal como había sido acordado y preparado de antemano”.
“¿Los padres somos irresponsables? Asumimos el compromiso de garantizar que nuestros hijos pudieran vivir la experiencia de viajar a Bariloche como corolario de su esfuerzo y su tránsito por la escuela técnica, en el contexto de un año excepcional que implicó la cuarentena y la presencia de un virus que nos obligó al encierro. Los padres hemos leído comentarios y calificaciones, descalificaciones por permitir y avalar que nuestros hijos viajaran, escritos y dichos desde la hipocresía de muchos que critican pero durante el fin de semana largo viajaron de vacaciones”, afirmó la mamá.
Y formuló nuevas preguntas: “¿Se habrán testeado todos aquellos que viajaron durante las vacaciones y nos tildan de irresponsables? ¿Controlaron exhaustivamente a todos y cada uno que sale o ingresa a la ciudad?”.
“De esta experiencia nos queda la felicidad de nuestros hijos por haber realizado y disfrutado al máximo su viaje; la responsabilidad asumida y el compromiso cumplido de los padres, la mediocridad de los medios de comunicación locales por no consultar ni preguntar a los protagonistas; el oportunismo y la liviandad de la opinión pública”, concluyó.
Otra voz
Mientras tanto, A.V. (DNI 27.485.183), quien también es mamá y además docente, expresó: “No quiero fijar una posición tajante en contra de los viajes de estudio, porque a los resultados los vamos a ir viendo; los casos se están incrementando y seguramente como sociedad iremos contextualizando; tratando de saber si existe conexión entre los viajes y las mismas vacaciones con la situación actual. A partir del lunes comenzaremos a tener más elementos de juicio...”.
“La verdad es que el año pasado comencé a tener muchas ganas de volver a las aulas... Decían tantas cosas de nosotros, los docentes: que no queríamos trabajar, que no trabajábamos cuando, en realidad, trabajábamos más del doble. Yo deseaba dejar de escuchar todo eso. Acabo de pagar de mi bolsillo los $7.000 del arreglo de la computadora, y ahora que se acerca el momento del regreso, en mi caso, será con temor. Los chicos que viajaron tienen hermanos que vendrán a clase, papás, abuelos...”, dijo.
Expresó a continuación que “lo de la escuela como burbuja es ilusorio”, ya que a su criterio “por más que a los chicos los bañemos en alcohol en gel, saldrán para volver cada uno a su casa, a sus realidades, a sus equipos de fútbol... y, al día siguiente, otra vez a la escuela”.
“Nosotros tendremos barbijo, mascarilla plástica..., pero no puedo dejar de manifestar la preocupación que siento, porque nuestra exposición (al virus) a la hora del dictado presencial de clases va a ser mucha. Mis padres están grandes, mi madre operada del corazón... Ellos me dan una mano en el cuidado de mis hijos y, la verdad, se siente temor por lo que sabemos que está en juego. No se trata de estar a favor o en contra de Bariloche. Estamos todos dentro de una sociedad, en medio de una cuestión muy delicada, a la que científicos de todo el mundo le siguen buscando una solución”, finalizó.
