Se trata del Desafío Eco, impulsado por YPF
El Ipet 49 dejó una buena imagen
La competencia con autos eléctricos convocó a 90 escuelas técnicas del país y el tradicional centro educativo local se ubicó en el puesto número 28. “El balance es positivo”, destacaronUn equipo conformado por docentes y alumnos del Ipet 49, Domingo Faustino Sarmiento (ex-Escuela del Trabajo) redondearon un buen fin de semana en el autódromo Oscar y Juan Galvez de Buenos Aires en el marco del Desafío Eco que se llevó adelante los pasados viernes 3 y sábado 4. Se trata de una competencia con autos eléctricos de emisión cero diseñados por estudiantes de las escuelas técnicas del país.
Se habla de un balance positivo ya que entre 90 instituciones, el centro educativo de calle Müller se ubicó en el puesto número 28 (y el escalón no fue más alto debido a un roce con otro vehículo en la última competencia).
Javier Riera, docente de la institución dialogó con El Diario y se refirió a tal emprendimiento que unió tres especializaciones, a saber: Electrónica, Automotores y Mecánica.
“El balance es positivo, como siempre. Si bien el resultado no fue el esperado, esto no tiene que ver con fallas, sino en la carrera final”, destacó Riera.
El proyecto, que tuvo por lo menos dos meses de trabajo, tuvo convocados a los docentes Javier Arroyo y Guillermo Androvetto junto a seis alumnos (tres pilotos y los tres restantes abocados a la mecánica).
Entre los pilotos se destaca una alumna, ya que una de las carreras tiene obligatoriamente participación femenina.
En cuanto a la organización de cada competencia, Riera dimensionó que siempre se buscan alumnos que cumplan las condiciones -como la talla en el caso de los conductores- y los años convocados son quinto, sexto y séptimo”.
Por otra, parte, referido a la participación, adicionó: “Tuvimos la posibilidad de ir, por suerte siempre siendo becados”.
“A la carrera la organiza una empresa privada (más allá del sponsor) y tiene un costo. La escuela, para participar, construyó un vehículo en base a un reglamento que debe cumplir con todas las condiciones solicitadas”.
“La Fundación otorga una beca por provincia y se elabora un proyecto sobre ecología y vehículos eléctricos. Nosotros lo entregamos, pasó por el Comité Evaluador y nos permitió participar en algo que cuesta (monetariamente) alrededor de 400 mil pesos por un fin de semana, teniendo en cuenta no solo el auto, sino las estadías y el traslado”.
En este punto, recalcó que la institución ya tenía un auto eléctrico -que quedó de competencias anteriores- pero debió ser adaptado y condicionado para esta edición.
Formas de competencia
Al ser consultado por la modalidad de competencia, y por la velocidad a la que corre el automóvil, Riera aseguró que el mismo alcanza cerca de 40 kilómetros por hora, pero eso no es lo que importa.
“No importa la velocidad, sino la estrategia del equipo para hacer durar la batería”.
“En la última carrera, por ejemplo, son seis vueltas y no podés cargar la batería”.
“Si bien la posición final es de 28 entre 92 vehículos, habíamos salido segundos en la primera; en la picada ganamos una manga; en la Copa de Gama salimos sextos y el sprint quedamos en el puesto número 12”, enumeró el docente de una institución que sigue marcando la vigencia de su calidad educativa .
