Barrio La Calera - El espacio comunitario Caritas Felices celebrará el lunes 20

Tras un año de muchas tristezas, planean una Navidad de festejo frente al comedor

Buscan las donaciones de gomones para todos los niños y las niñas que concurren diariamente al lugar. Marisa Sánchez, la cara visible del espacio, pidió trabajo para las madres y los padres de los chicos. Habló de una realidad muy dura
domingo, 12 de diciembre de 2021 · 09:00

Limitaciones, escasez, falta de oportunidades.

Todo eso reflejó Marisa Sánchez en relación a la población de niñas, niños y adolescentes de barrio La Calera de Villa María.

La mujer que más de ocho años atrás impulsó uno de los comedores comunitarios más populares de la ciudad inició junto al grupo de colaboradores y colaboradoras la tradicional colecta de Navidad. Quiere un festejo en la calle para todos los chicos que diariamente comen en el lugar.

En ese marco, describió a El Diario la situación actual del sector.

“Da tristeza, mucha tristeza no poder conseguir las cosas. Por ejemplo, para la comida nos tenemos que limitar bastante a los guisos. No conseguimos buenas donaciones entonces por lo general hacemos guisos”, apuntó, remarcando de todas formas la ayuda de mucha gente.

Pollo al horno, pollo con arroz, fideos, guiso, conforman por lo general el menú diario. Más de 80 pequeños llegar al espacio de calle Juárez Celman 842 para cenar, de lunes a viernes.

“La mayoría viene desde hace muchos años. Esto es sin límite de edad, desde un año a la edad que sea”, aclaró Marisa al ser entrevistada por El Diario en el comedor. Mencionó especialmente a Walter, Ticiana y Wanda, jóvenes que hoy son parte del plantel de colaboradores, y que en su momento cenaban allí.

“Estamos de lunes a viernes. Acá no hay vacaciones”, subrayó y nuevamente agradeció “a Villa María”, y pidió “que sigan colaborando”.

Es que las carencias en muchos hogares del barrio se multiplican.

“¿Cuál es la situación económica? Por ahí, sin trabajo. No hay mucho trabajo. La asignación (AUH) no alcanza. No veo bien lo que está pasando, la realidad es dura. Lo que falta es trabajo”, señaló.

De acuerdo a lo que conoce, la mayoría de las niñas y niños que concurren habitualmente a Caritas Felices está escolarizado. Pero no todos.

 

Una realidad adversa

Lo que más le inquieta a Marisa y al grupo de adultos que está todos los días en el espacio, es que “hay niños que si no comen acá, no comen”.

“Algunos vienen un sábado o un domingo a pedir, porque en la casa no tienen. Me llena de tristeza”, declaró. Tristeza, la palabra que más mencionó Marisa en la nota.

“Es muy triste lo que se vive. Es triste la realidad de cada hogar y de cada niño”, indicó, y por eso pidió “que cada mamá y cada papá pueda tener trabajo”.

Para la referente social del sector, y también presidenta del Centro Vecinal, la falta de laburo es lo que más golpea a la comunidad de La Calera.

“Los chicos están limitados a un montón de cosas. Por ejemplo, ahora en verano a no tener una pileta”, acentuó. Se preguntó cómo pueden llegar los chicos y chicas de La Calera a la otra punta de la ciudad, el barrio San Juan Bautista, en donde está la pileta comunitaria municipal.

Le duele la falta de acceso a cuestiones que en otros sectores pueden ser más comunes. Por eso es que sigue visibilizando las realidades del barrio en el que atravesó toda su vida.

El año 2021 fue muy duro para Marisa. Tuvo coronavirus, lo pasó muy mal, estuvo internada muchos días en un estado de salud de gravedad. Pero logró salir adelante. Como hizo siempre.

Ahora tiene la cabeza y el corazón puesto en la Navidad que se avecina.

“La vamos a festejar el lunes 20, con un rico asado en la calle”, anticipó.

“Diego y Jere cocinarán, habrá regalitos, estará Papá Noel”, precisó.

Lo que solicitan a la población es la donación de gomones, los clásicos calzados del verano.

“No queremos dejar de tener una linda Navidad. La piloteamos como podemos. Todos los días preparamos 11 viandas para adultos y vienen entre 80 y 86 niños”, sintetizó finalmente.

 

Para colaborar: dirigirse a calle Juárez Celman 842, de barrio La Calera, o comunicarse mediante el teléfono (0353) 154114971.

 

Todo el barrio esperó a Diego Torres

Días atrás, después de estar un año internado por un accidente, Diego Torres volvió a La Calera, y fue recibido por todo el barrio, con pasacalle incluido.

“Gracias a Dios, a su familia, a los médicos y a todos los que ponían su granito cuando se hacían distintos eventos y ventas para recaudar fondos para que su mamá y hermana pudieran estar con él acompañándolo en su rehabilitación”, expresó Marisa. “Diego fue mucho tiempo a nuestro comedor. Te queremos”, dijo.

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