CTA
Las autoridades nacionales de la Central avalaron a la Comisión Normalizadora
La Central de Trabajadores Argentinos (CTA)?Autónoma de la provincia de Córdoba, puso en funciones a principios de semana a una comisión provisoria debido a que consideraron que había quedado acéfala la conducción en Villa María.
El secretario general de la CTA?A local, Gustavo Vilches, indicó que únicamente el Ministerio de Trabajo es el que puede modificar las autoridades electas y aseguró que presentaría una denuncia en la cartera laboral. Además, cuestionó a los que impulsaron la declaración de acefalía.
Hasta allí, no se conocía la posición de la Central a nivel nacional, hasta que a través de una nota firmada por Ricardo Peidro (secretario general), Daniel Jorajuria Kahrs (secretario gremial) y Carlos González, (secretario de organización), avalaron a la Comisión Normalizadora.
A través de una Resolución, indicaron que ratifican “en un todo lo actuado y el procesamiento seguido por la Comisión Ejecutiva Provincial dando continuidad al accionar de dicha CTA-Local en sus iniciativas político-gremial y la defensa de sus afiliados”.
Llegan a esta conclusión porque entienden que ante la acefalía, “la solución instrumentada por la CTA A Provincial ha sido respetando la democracia interna de la organización” y que “la misma se realizó en consulta con las organizaciones sindicales y sociales de dicha CTA-Local”.
Por eso avalaron a la comisión provisoria integrada por Jesús Alberto Chirino, María Belén Herreras, Jorge Heredia y Roxana Mosquera.
A un año de la muerte de Moisés Meik
Por otra parte, desde la CTA?Villa María recordaron a Moisés Meik, abogado laboralista nacido en esta ciudad , quien murió hace exactamente un año.
“La precarización del empleo, la excesiva legitimación de las empresas de trabajo temporal, el uso excesivo del trabajo temporero, la fraudulenta empresarización del trabajo subordinado, las nuevas formas de ampliar el trabajo contratos atípicos, etcétera, son algunas de las estrategias empresariales para abaratar el costo de la fuerza de trabajo, ampliar el poder empresarial y minar la estabilidad en el empleo”, afirmaba Moisés Meik, cuyo pensamiento sigue vigente.
