Entrevista a Angel Aguirre, bombero voluntario que llevó ayuda a Traslasierra
Un ángel guardián de Las Tapias
Vive en Villa María pero es parte del cuartel de la localidad de Traslasierra. Participó el fin de semana pasado en la lucha contra el fuego y nos cuenta la experienciaAngel Aguirre es paramédico. Nacido en Mendoza, criado en Miramar y radicado desde hace varios años en Villa María, es un joven inquieto que procura llevar su vocación de servicio a cada lugar que visita.
Recientemente, participó en la desigual batalla contra el fuego junto a sus compañeros del cuartel de Las Tapias, localidad ubicada entre Las Rosas y Villa Dolores, en el Valle de Traslasierra.
Precisamente, en las redes sociales de ese cuartel, lo agradecieron: “En esta ocasión, queremos hacer un reconocimiento a uno de nuestros bomberos voluntarios, Angel Aguirre. El es de Villa María y este finde vino a prestar colaboración en el incendio de Las Palomas. Agradecer también las donaciones que recibimos de su parte. Gracias Bro Angel, buen retorno a su hogar y lo esperamos pronto”.
Desde El Diario lo convocamos para que nos cuente su experiencia.
-¿Cómo es que estando en Villa María decidiste ser bombero voluntario en Las Tapias?
-Hace unos años, con un amigo paramédico comenzamos a dar cursos de capacitación en lo que hace a nuestra tarea. Fuimos a muchos cuarteles y cuando llegamos a Las Tapias, me enamoré de ese lugar y de su gente.
Te doy un ejemplo, cuando llegó la hora de la comida en el cuartel, un bombero trajo una cebolla de su casa, otro un poco de carne y con lo que juntaron, prepararon una cena riquísima.
Me sentí muy bien al ver ese espíritu de equipo y de poder compartir con ellos, así que ni bien pude, me inscribí e hice el primer nivel de formación de Bomberos. Lo pude terminar y hoy, a pesar de no vivir allí, soy uno de los bomberos voluntarios de Las Tapias.
Dado su empleo como paramédico en el servicio municipal 107, la pandemia lo encontró trabajando intensamente y no pudo viajar. Pero finalmente, se dieron todas las condiciones para que el primer viernes de octubre, partiera en su moto con dos alforjas y un baúl, hacia Traslasierra.
Tras 320 kilómetros recorriendo el trayecto entre esta ciudad y Las Tapias, fue recibido por la guardia del cuartel. “Eran las 17 aproximadamente, y me esperaban con una merienda. Me emocioné porque ya estaba anotado para ingresar en el turno de guardia que comenzaba a las 20”, dijo Angel. “A las 22 nos convocaron para sofocar el fuego en Las Palomas, que está en San Luis”, agregó.
Fueron junto a sus pares de San Javier y Villa Dolores y la brigada nueva que armó el gobierno de la Provincia (ETAC).
“Fue el primer incendio en el que participé como bombero. Todavía cuando me soplo la nariz me sale ceniza”, dijo.
“Pude apreciar por lo que vi, que el nivel de Bomberos Voluntarios de Córdoba es muy bueno, no solo por el equipamiento, sino por la capacitación, que permite armar buenas estrategias para combatir el fuego”, dijo.
“Trabajamos toda la noche prácticamente sin luz y al otro día, cuando amaneció, se vio como había quedado todo: los esqueletos de los árboles rodeados de cenizas y las huellas de los animales que huyeron frente al fuego”, dijo.
Alrededor de las cuatro de la tarde del sábado 2 de octubre, el fuego ya avanzaba hacia las viviendas, lo que fue uno de los momentos más tensos de la jornada.
“Está peligrando una de las bellezas de la provincia de?Córdoba y son los bomberos los que la están cuidado. Me gustaría que siempre tuvieran reconocimiento”, agregó.
El cuartel
El Cuartel de Bomberos Voluntarios de Las Tapias es sencillo y se fortalece con cada gesto y cada voluntad de los miembros de la comunidad.
“Cuando fui la primera vez, estaban en un lugar alquilado, y hoy ya tienen la sede propia”, valoró.
“Igual, falta mucho. Falta hacer el piso e instalar el baño, entre otras cosas. Pero no cesan en el trabajo de mejorar cada día”, señaló.
Por eso es que, así como en esta oportunidad llevó como aporte alcohol, barbijos y guantes, Angel Aguirre espera poder llevar más donaciones en el próximo viaje, que ya está proyectando. “Si puedo, voy a ir con alimentos no perecederos”, dijo.
Quien quiera colaborar para ayudar a ese cuartel, puede comunicarse al teléfono 291-5385251.
