El adiós a una buena persona
Falleció Mario Mayorqui, un vendedor de diarios muy ligado al básquetbol
El vendedor de diarios y revistas Mario Mayorqui falleció ayer a los 62 años, a raíz de una enfermedad que le fue descubierta poco tiempo atrás y que resultó incurable.
El deceso produjo hondo pesar entre todos aquellos que lo conocieron y muy especialmente en sus compañeros canillitas, de quienes gozaba de un gran aprecio.
En los últimos meses, cuando el mal que padecía obligó su internación, los vendedores se repartían el trabajo de Mario y acercaban lo recaudado a su vivienda familiar, ubicada en la cortada Libertad (la que parte desde el Polideportivo Municipal y llega al bulevar Italia). Ello demuestra claramente el aprecio que le dispensaban sus compañeros en el rubro.
También el Club Atlético y Biblioteca Unión Central lo tenía entre sus colaboradores más apreciados: “Si había que llenar las planillas del básquet, Mario estaba; si había que llevar las camisetas del equipo, Mario estaba”, dijeron a un periodista de El Diario desde la institución de calle Rucci.
En sus redes sociales el Aurinegro publicó la siguiente leyenda: “Acompañamos a la familia de Mario Mayorqui, histórico colaborador del club, ante su partida. Enviamos nuestras más profundas condolencias y pedimos por su eterno descanso”.
Debajo de esa leyenda aparecía el escudo del club, con un lazo negro.
Amigo de sus amigos, Mario también frecuentaba el Club Huracán, de barrio Güemes, aunque allí la actividad era más de tipo social que deportiva. Las charlas, las anécdotas... la compañía de Mario también se extrañará en la sede de la calle Colombia.
Tanto desde el gremio de vendedores de diarios y revistas de Villa María, como desde Cooperativa de Trabajo Comunicar, editora de El Diario, nos sumamos al club de sus amores en la ciudad y enviamos el más sentido pésame a su esposa Silvia y a su hija Micaela (que recientemente le había dado la alegría del primer nietito).
Se ha ido un hombre de bien, hincha de Independiente a nivel nacional, que fue bancario en alguna etapa de su vida y que hace más de 20 años repartía noticias y don de gente por la ciudad.
Que en paz descanses, Mario.
