Deporte adaptado - Son 10 niños, niñas y jóvenes de Villa María y la región que desde hace un mes entrenan en el Salón de los Deportes, bajo un programa municipal

Botines de Acero busca conseguir sillas motorizadas para todos sus jugadores

El equipo de powerchair junta donaciones para adquirir los equipos especiales para practicar esta disciplina
domingo, 10 de octubre de 2021 · 07:30

Botines de Acero, el equipo de fútbol adaptado que desde hace casi un mes se desenvuelve en nuestra ciudad, junta donaciones para adquirir sillas de ruedas motorizadas para todos sus jugadores.

Se trata de un nuevo proyecto que comenzó a funcionar a partir del convenio que firmó el Ente de Deporte y Turismo junto al Ejecutivo Municipal y la Fundación Powerchair Argentina el pasado 11 de septiembre. Mediante el acuerdo, niños, niñas y jóvenes con discapacidad física pueden jugar al fútbol en sillas de ruedas eléctricas, deporte también llamado powerchair.

El fútbol adaptado es un deporte de intensidad elevada que ayuda a fortalecer el desarrollo muscular y puede usarse tanto como terapia o como deporte recreativo. Además, busca integrar a personas con discapacidades motrices a la práctica deportiva y promover su inclusión.

El Diario estuvo ayer en el entrenamiento que efectuó Botines de Acero y que se realiza todos los sábados de 10 a 12 en el nuevo Salón de los Deportes, ubicado en el Campus de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM). Allí, una cronista de este matutino dialogó con Nicolás Bizzarri, quien encabeza el nuevo proyecto municipal que se sumó a los ya más de 25 programas deportivos con los que cuenta la ciudad.

Bizzarri, que también es profesor de Educación Física, comentó: “Empezamos los entrenamientos hace casi un mes, el 11 de septiembre tuvimos el evento de lanzamiento con la presencia del director ejecutivo de la Fundación Powerchair Argentina, Marcos Lanusse, y ese mismo día vino el equipo Los Titanes, de Córdoba, a hacer una demostración y a mostrarnos a todos de qué se trata el deporte. Además, se quedaron para compartir un entrenamiento con nuestro equipo”.

En ese sentido, Bizzarri detalló: “El proyecto surge aproximadamente un año atrás cuando Fabián Jaimes, un profesor amigo, me presentó la propuesta. Previamente, ya conocía el deporte, pero con este proyecto que me mostró nos juntamos y retocamos algunas cosas que había que modificar y lo presentamos en el ENTE. Sin embargo, por todo el contexto que devino de la pandemia, donde no había ninguna actividad habilitada, tuvimos que esperar hasta que nos dieran el okey desde la Municipalidad para poder empezar. Por suerte, ya desde el mes pasado le pudimos dar curso a este lindo programa”.

 

Equipo local con jugadores de la región

El profesor mencionó que aproximadamente son “10 chicos y chicas los que forman parte del equipo”, aunque “no todos vienen siempre, por ejemplo, hoy (por ayer) vinieron siete jugadores al entrenamiento”. Botines de Acero, cuyo profesor a cargo es Nicolás Yatchesen, está conformado por niños, niñas y jóvenes de Villa María, Villa Nueva, Las Perdices y Hernando.

“El chico villanovense no está viniendo porque tiene un problema con el tema del transporte para poder llegar hasta acá, pero es un lindo número, por ahora son entre siete y ocho chicos y chicas con discapacidad que concurren a entrenar. Lo bueno es que este deporte no discrimina ni en sexo ni en edad”, afirmó.

A su vez, Bizzarri explicó que por reglamento, el powerchair “se puede empezar a practicar a partir de los seis años”. “Esto se debe a una cuestión de seguridad en el manejo de lo que es una silla de ruedas motorizada. Se requiere conocerla, saber entenderla y tener desarrollada de forma cognitiva cómo es el uso de la silla”, puntualizó.

 

Sillas con defensa

No obstante, actualmente los miembros de Botines de Acero se dividen entre quienes cuentan con sillas de ruedas motorizadas y quienes poseen sillas manuales, y todos los jugadores han adaptado su propia silla para poder realizar el deporte. Esto ocurre porque las sillas preparadas para el powerchair son muy costosas.

Ante tal situación, el profesor remarcó: “Nosotros lo que necesitamos para conformar el equipo con todos los requisitos y poder competir a nivel nacional de toda la liga, son sillas deportivas especiales. Por ahora, cada chico ha adaptado su silla de uso diario, le ha puesto una defensa con la cual puede jugar, pero corremos el riesgo de que si le pasa algo a esa silla después no pueda movilizarse en su vida cotidiana”.

“Lo que sí tenemos ahora es una silla que nos prestó la fundación y que el ENTE nos consiguió las baterías. Esa silla sí nos sirve para jugar, pero nos faltan mínimo seis o siete más”, comentó y agregó: “Para cada silla necesitamos un monto elevado, estamos hablando de 11.500 dólares” por cada equipo de movilidad.

“Lo que sucede es que son todas sillas importadas, procedentes de Estados Unidos”, indicó.

Para lograr el objetivo de “tener nuestras propias sillas, estamos juntando donaciones. Hay una linda movida con jugadores famosos que nos ayudan con la difusión a través de las redes sociales y en la misma cuenta de Instagram nuestra (@botines.de.acero) hay un link en la descripción que te deriva directamente a una página para poder hacer donaciones”, dijo Bizzarri.

Entre los futbolistas que se sumaron a la campaña solidaria hasta el momento se encuentran Lucas Mellano, Agustín Allione, Julio Buffarini, Franco Vázquez, Lucas Pittinari y el villamariense Mauro Rosales. Además, el humorista local, Yayo Guridi, y el comediante Pachu Peña también ayudaron a difundir la colecta.

En tanto, el profesor indicó que hay varios grupos de ingenieros en el país, que estudiaron en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) que “están haciendo una movida para poder fabricar las sillas eléctricas a nivel nacional”. Sin embargo, detalló: “El motor lo tendrían que traer de afuera porque no lograron alcanzar la potencia que tiene el mecanismo de estas sillas”.

“Sería conseguir las sillas por partes, pero por lo menos que se fabrique todo lo que es el chasis y la armadura de la silla sería mucho más barato a nivel nacional y nos ayudaría mucho”, sentenció.

Por otra parte, Bizzarri mencionó que “hasta el momento hay varias donaciones realizadas, hemos publicado algunas a través de las redes de gente que por la web ha colaborado”.

“También estamos armando una cartilla de presentación que muestre a nuestro equipo y lo que hacemos para ir a grandes empresas, tanto a nivel local como de la región, y poder ofrecerles algunas cosas a cambio de su sponsoreo”, afirmó.

Finalmente, el profesor indicó: “Agradezco a todos los que se acercan y acercaron a nosotros para ayudar con la difusión, porque esto no es solamente que nos ayuden en cuanto a donaciones, sino a visibilizar el deporte adaptado y que se conozca que las personas con discapacidad también pueden practicar deporte, también pueden jugar y que tenemos derechos al igual que una persona sin discapacidad”.

 

¿De qué se trata el deporte? - Diferencias con el fútbol

El powerchair y su modalidad de juego

?El Powerchair tiene como objetivos favorecer la inclusión social de los jugadores a través del deporte y estimular la adquisición de hábitos que favorezcan la autonomía.

Pueden participar personas de todas las edades que usan sillas de ruedas motorizadas por diferentes causas como: cuadriplejia, esclerosis múltiple, atrofias musculares, distrofias musculares, parálisis cerebral, traumas encefalocraneanos, accidente cerebro vascular, lesiones de la médula espinal y otras discapacidades motrices.

El deporte es similar al fútbol, Bizzarri explicó que “se juega cuatro versus cuatro”, es decir, “cada equipo se forma con cuatro jugadores titulares más cuatro suplentes, tres juegan en el campo y luego está el arquero, que es volante”.

Además, “se juega en las dimensiones de una cancha de básquet, 28 metros de largo por 14 metros de ancho como mínimo y 30x18 metros como máximo”, dijo el profesor y añadió: “Los arcos son dos postes que se ubican a seis metros de ancho”.

Por otra parte, mencionó: “Las sillas tienen una defensa especial con la que se golpea el balón. La pelota es más grande, tiene el doble del tamaño que el fútbol convencional”.

“La finalidad del juego es la misma que en el fútbol, hacer más goles que el equipo rival, pero, a diferencia del fútbol convencional, no se puede ir a disputar una pelota con dos contra uno y tampoco se puede golpear a la silla”, expresó Bizzarri.

Finalmente, el profesor estableció que, al igual que en el fútbol, hay faltas, penales y laterales, es bastante parecido el reglamento. Se juega en dos tiempos de 20 minutos con un entretiempo de no más de 10 minutos de duración”.

Más de
25%
Satisfacción
75%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia