Monitoreo realizado por personal de la Subsecretaría de Ambiente de la Municipalidad

Diagnostican que la calidad del agua del río para uso recreativo es excelente

viernes, 29 de enero de 2021 · 08:46

La calidad de agua del río Ctalamochita para uso recreativo es “excelente”, lo que indica que “está protegida con ausencia virtual de amenazas o daños”.

Así lo refleja el segundo informe del Centro de Monitoreo Ambiental del Río Ctalamochita, llevado adelante por el municipio, y que corresponde a diciembre. Y es uno de los datos principales que surgen del estudio del último mes del año 2020.

“Lo de la calidad de agua se refiere al uso recreativo, no es para alimento”, aclaró el geólogo Germán Tissera, subsecretario de Ambiente del Gobierno local, ayer ante la consulta de El Diario. “El uso recreativo es el que habitualmente hace el bañista de Villa María: hacer un picnic en la costa e introducirse al agua”, apuntó.

Explicó que lo que hacen desde el área es medir parámetros físicos in situ semanalmente, como el pH y la conductividad, que “son valores que te pueden alertar de alguna situación anómala”.

“No es un trabajo en el que se analizan químicamente componentes de alto riesgo químico, lo que demanda un estudio muy profundo. Esto sirve para tratar de tener un parámetro de control para ver si surgen algunas situaciones anómalas en los índices, y en ese caso encargar un análisis profundo”, describió.

Consultado sobre las situaciones irregulares que podrían evidenciarse con este monitoreo que vienen efectuando, puso el ejemplo del derrame de la petroquímica de Río Tercero detectado tiempo atrás, “el cual llegó casi a la localidad de Morrison, por lo que atravesó a Villa María”. “Ahí, la conectividad del agua hubiese aumentado y lo hubiéramos detectado con el pH”, graficó.

Aclaró que si bien la supervisión es potestad de la provincia, “nos parecía importante como centro de cuenca, tener por lo menos un monitoreo para saber en tiempo real distintos valores, que hasta se pueden utilizar con fines de investigación en las carreras que hay en las universidades”.

“Las mediciones que hacemos son puntuales, pero son disparadoras o alertadoras de situaciones” como la de volcamientos de empresas o industrias. “Al tener una planta depuradora, todas las industrias están conectadas a la red cloacal y van a parar a ese punto, pero nos impacta lo que sucede agua arriba”, ilustró ante la pregunta periodística.

Tissera subrayó que el río “tiene un poder de depuración muy bueno”. “En los 100 kilómetros de trayecto deben existir anomalías, pero el filtro natural, que es la arena, logra atenuar esos problemas”, explicó.

Por ahora, se elaboraron dos informes. Además, se comenzó a monitorear la calidad del agua subterránea. “La idea es tener control sobre lo que para mí es el recurso más importante a nivel ambiental, el río, que a veces se recarga con agua subterránea y viceversa, por lo que estos tipos de controles nunca están de más”, consideró.

 

Sometidas a contaminación

En la presentación de los informes oficiales se indica que el crecimiento exponencial de la población y los malos hábitos de consumo de las personas generan una excesiva presión sobre los recursos naturales, surgiendo los problemas de la calidad de agua que presentan ríos, lagos y embalses.

“Las aguas superficiales están sometidas a una contaminación de origen natural, de arrastre de materia orgánica natural y de origen antrópico, descargas de aguas residuales, escorrentía agrícola, efluentes de procesos industriales, efluentes domésticos”, describieron desde Ambiente en términos generales. “La disminución en la calidad del agua del río supone un gran problema ambiental, económico y social a nivel de ciudad, y a nivel mundial”, apuntaron.

Marcaron que “en los sistemas fluviales convergen intereses sobre los usos del recurso hídrico entre los usuarios aguas arriba, que producto de su actividad, degradan la calidad del recurso para los usuarios aguas abajo”, como por ejemplo el uso industrial aguas arriba y uso recreativo aguas abajo.

Por eso vieron necesario realizar monitoreos que puedan documentar la variabilidad de la calidad en el agua, y así poder evaluar tendencias o cambios para tomar decisiones sobre el manejo y la conservación del recurso hídrico.

Para la evaluación de la calidad del agua del río Ctalamochita a la altura de Villa María se establecieron tres estaciones de monitoreo distribuidas en función de posibles impactos antrópicos y de los usos del recurso hídrico (ver imagen). En cada estación se toman muestras y se realizan mediciones de parámetros in situ. En las primeras mediciones se logró evidenciar que los valores se encuentran entre los típicos para aguas de estas características.

 

Datos claves

PH: el del punto 1 está en 9,51, por encima de los otros dos puntos que se analizan (8,82 y 8,79). “Habitualmente, las aguas naturales tienen cierto carácter básico con valores de pH: 6,5 - 8,5”, contextualizaron.

Los resultados en el punto 1 “dan la pauta de la necesidad de realizar, en las próximas actividades de medición, un análisis del punto y de sus inmediaciones debido a la diferencia encontrada con los demás puntos y a su valor promedio que se encuentra por encima de los valores de referencia”.

Temperatura: se registraron valores que se han podido relacionar con la temperatura ambiente del momento de la medición.

Conductividad del agua:  una conductividad elevada se traduce en una salinidad elevada o en valores anómalos de pH.

Se encontró un valor promedio de conductividad eléctrica de 0,45 µS/cm y se lo relacionará con otros datos recabados en adelante.

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