Mercado inmobiliario - Se dieron de baja una gran cantidad de contratos

Cayó la demanda de alquileres por parte de los universitarios

Diferentes trabajadoras explicaron que la virtualidad es uno de los principales motivos por los que los alumnos rescindieron. Además hablaron de la fluctuación del dólar y de cómo impactó en la compra-venta de inmuebles
miércoles, 27 de enero de 2021 · 08:41

Era habitual que sucediera así: los alumnos del último año del secundario -con frecuencia los de la región-, mientras terminaban sus estudios buscaban, acompañados por sus familias, departamentos para alquilar en la ciudad y comenzar diferentes carreras no sólo en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), sino también en otros centros educativos.

Sin embargo, como ocurrió con tantas cosas, con la pandemia de coronavirus la situación cambió y desde las inmobiliarias lo reflejaron. El Diario conversó con algunas trabajadoras para conocer cómo terminó 2020 y de qué manera inició este año que, en principio, en lo que refiere al cursado seguirá siendo virtual.

Al respecto, desde L&L Vartalitis, situada en Catamarca 1222, comentaron que la demanda de alquileres a nivel universitario disminuyó “totalmente” y, por tal motivo, muchos departamentos se deshabitaron: se les dio de baja a los contratos.

“Era un costo extra de los padres y no hay certeza de cuándo se van a retomar las clases presenciales. Entonces no es solamente el alquiler, sino impuestos, expensas”, comentaron. En esta dirección, también subrayaron que la decisión de rescindir alcanzó tanto a unidades de un dormitorio como de dos (que eran elegidas principalmente por hermanos o familiares que llegaban a estudiar).

 

Los precios y la nueva Ley de Alquileres

Durante 2020, de acuerdo con lo explicado desde L&L Vartalitis, los alumnos podían encontrar sitios para vivir que iban desde los siete mil a los nueve mil pesos. Hoy, en cambio, dependiendo de las características de los edificios, los costos mensuales van desde los 11 a los 13 mil pesos.

“También influenció mucho el tema de la nueva Ley de Alquileres. Antes hacías un contrato por dos años y ahora lo tenés que hacer por tres. Si bien tenés la opción de rescindirlo a medida que va pasando el tiempo, los honorarios y los gastos se multiplican por un año más”, detallaron.

Además de este aspecto, es necesario recordar que, por ejemplo, los aumentos dejan de ser semestrales y pasan a ser anuales: el porcentaje se actualiza en consonancia con la inflación y se basa en un índice que publica el Banco Central -conformado en partes iguales por el Indice de Precios al Consumidor (IPC) y la variación salarial (RIPTE). Otro dato significativo de la nueva normativa es que si pasan seis meses de iniciada la relación contractual, el inquilino puede notificar la rescisión con tres meses de antelación y, en ese caso, no abonar nada (si no avisa tres meses antes, durante el primer año de locación se debe pagar el equivalente a un mes y medio de alquiler tras la rescisión, y después del primer año, el equivalente a un mes).

 

¿Qué eligen los estudiantes?

Una de las trabajadoras de la inmobiliaria apuntó que gran parte de los universitarios elige (a pesar de que actualmente el panorama es desalentador) departamentos situados en complejos de barrio Ameghino. Entre los motivos de esa selección, ella comentó: “Las expensas han aumentado mucho y los complejos no tienen mantenimiento de ascensor, tienen un portero que va menos horas. Entonces los costos a fraccionar son mucho menores”.

 

Hoy, más lugares

Seguidamente, contaron que noviembre, diciembre y parte de enero son meses en los que, generalmente, los interesados ya alquilan. Esto, a diferencia de lo que sucedió años antes, no se está viendo por estos días. En esta dirección se precisó que, en contrapartida con lo que se registra ahora, en enero-febrero de 2020 prácticamente no quedaban departamentos de un dormitorio. “El que venía en febrero a alquilar se quedaba con lo último porque los chicos terminan el secundario en diciembre y quieren ya tener algo fijo para venirse los primeros días de febrero”, se recalcó desde la inmobiliaria. Por ende, para estos meses sólo se podía acceder a los más caros o los más viejos. “Hoy tenés, sobre todo en edificios, muchas más posibilidades de alquilar que en otras épocas”, reflejaron.

Por otra parte, resaltaron que era notoria la cantidad de chicos que, cuando la presencialidad era lo cotidiano, llegaban desde múltiples lugares de la región: Etruria, La Carlota, Pascanas, Leones, San Francisco, Las Varillas, Justiniano Posse, Monte Maíz, Monte Buey.

Asimismo, en este punto relataron otra escena que se repite: son muchos quienes vienen desde Ushuaia, Tierra del Fuego, a estudiar la Licenciatura en Composición Musical con Orientación en Música Popular.

“Esa gente viene, se instala el año completo y tiene que renovar ahora porque si no, tiene que llevarse de nuevo todos los muebles y no sabe cuándo van a empezar las clases. Para esa gente también es un costo extra de transporte, de dejar los muebles; a ellos les conviene seguir pagando el alquiler”, describieron.

De esta forma, concluyeron que, si bien se buscan algunos departamentos para alquilar, el movimiento es mínimo y, principalmente, se dan renovaciones por parte de quienes viven a varios kilómetros de distancia.

 

“No hay productos”

Débora Mena, de Araucaria Negocios Inmobiliarios, espacio ubicado en calle San Luis 1300, es otra de las mujeres que habló sobre los alquileres y manifestó: “No hemos alquilado nada, pero porque no hay productos. Lo que está sucediendo es que no hay ningún departamento disponible”.

En esta línea, argumentó que eso se genera porque “no los han terminado o no se ha construido tanto como otros años”. Seguidamente, enfatizó que los departamentos de un dormitorio “vienen en picada” y que, “desde hace dos años, la gente está consumiendo más lotes”.

Como otro de los factores por lo que sucede esto, argumentó que las universidades no estuvieron funcionando. “Muchos han alquilado el año pasado y se han tenido que volver a sus pueblos”, sostuvo.

 

“Todo el mundo quiere casas”

Mena, por otra parte, afirmó que “todo el mundo quiere casas con piletas, con patio”. Los llamados para solicitar departamentos de un dormitorio, como se refirió también desde la otra inmobiliaria, “han sido muy pocos”. Las consultas por casas son en sectores donde haya espacios verdes: barrios como Las Lilas, Las Rosas, Ctalamochita. “Están buscando un poco más de calidad de vida”, explicó e hizo alusión a que los pedidos son, ante todo, de familias que desean que sus hijos puedan estar al aire libre y circular, por ejemplo, en bicicleta.

Sin embargo, si se quiere, un impedimento para alquilar estas viviendas es el costo: los precios van desde los 30 o 35 mil pesos, y aumenta si los hogares tienen pileta.

 

Los ajustes en los alquileres

Como se indicó anteriormente, el ajuste de los alquileres pasa a ser anual. “El propietario tiene el temor de perder o de que no va a estar (el incremento) de acuerdo a la inflación”, dijo Mena. Pero, a la vez, consideró que le parece “lo más justo para todos” porque antes los aumentos rondaban el “15%, 18% y hasta el 20%” cada seis meses “por las dudas”.

“Al principio no lo entendían o querían que nosotros como inmobiliarios intermediarios hagamos contradocumentos o cosas que no son legales. Por supuesto, yo, mis socios y mucha gente que conozco nos plantamos y dijimos no: la ley dice esto”, aseguró.

 

Las rescisiones, desde julio

Gisela Gil, de GMG Servicios Inmobiliarios, en calle Estados Unidos 388, es otra de las trabajadoras consultadas por este medio. Ella, al igual que las demás colegas, coincidió en la mayoría de los puntos e insistió en que “hubo muchas rescisiones” porque los padres, al ser las clases virtuales, “no iban a estar pagando al vicio”.

Posteriormente, dijo que “el que se acomodó” lo hizo en diciembre; sin embargo, el mes pasado el panorama no tuvo nada que ver con lo que pasaba años antes. Por último, ella se mostró expectante de lo que sucederá en febrero y deseó que pronto pueda volver el cursado de manera presencial en las diferentes instituciones locales.

 

La fluctuación del dólar y la compra-venta  de inmuebles

Otro de los temas que se abordaron tuvo que ver con la fluctuación del dólar del último tiempo y su incidencia en la compra-venta de inmuebles. Desde L&L Vartalitis se puntualizó: “Se ha movido, pero no al ritmo del año pasado”. En esta dirección, se señaló que quienes compran un departamento de un dormitorio para renta tienen que apuntar a una persona sola y ya no al público masivo como eran los estudiantes o algunos profesores que venían, en ocasiones por dos o tres días, a dar clases desde ciudades como Córdoba.

Asimismo, hicieron alusión a la extensión de la vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que congeló los alquileres y suspendió los desalojos por falta de pago en el país hasta el 31 de marzo (significa que se prorrogarán los contratos de locación que hayan vencido desde el 20 de marzo de 2020).

“Como propietario del departamento estás atado a un contrato que se debería haber terminado”, dijeron y expresaron que, inclusive, estas circunstancias también frenan a los inversores.

Mena, por su lado, manifestó: “En lo personal, mi criterio es que están los precios muy desfasados. Cuando uno compraba un departamento, más o menos tenía en cuenta que era el valor de dos lotes en una buena zona, o cuando quería comprar una casa sabía que, a lo mejor, era el valor de dos departamentos en una buena zona. Ahora no hay proporción”, dijo y ejemplificó con que se puede pedir por una camioneta lo mismo que por un terreno.

Y añadió: “Cuando sube el dólar, lo lógico es bajar los precios en dólares. Y lo que hace la gente es volver a subir en dólares. Entonces es medio difícil la venta”.

Finalmente, Gil expuso: “El que ha tenido dólares billete y lo ha querido invertir, ha salido beneficiado. Hay una depreciación de los valores de la propiedad en un 40% o 30% en dólares”.

 

Hoy, un alquiler de departamento de un dormitorio va desde los 11 a los 13 mil pesos.

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7%
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46%
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0%
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30%
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