Durante la mañana de ayer, en la calle que lleva su nombre en Villa Nueva
El periodismo homenajeó a José Luis Cabezas a 24 años de su asesinato
Por medio de un acto con palabras alusivas y ofrenda floral, los trabajadores de prensa ejercitaron la memoria acerca del peor ataque contra la libertad de expresión. Sonaron las voces de Gladys, su hermana, y de Gabriel Michi, su compañeroPeriodistas, autoridades del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren) y funcionarios municipales villanovenses formaron parte durante la mañana de ayer de un acto en homenaje a 24 años del asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas.
El evento se llevó adelante en barrio Los Olmos, precisamente en el espacio donde se encuentran ubicados el monolito y la arteria que llevan su nombre. Es importante destacar que tal calle, una cortada, fue la primera en todo el país llevar el nombre del periodista.
Durante el evento, presidido por Rosana Calneggia, de Cispren, hubo espacio para una reflexión, se realizó una ofrenda y se aprovechó para difundir dos audios: el primero de Gladys Cabezas, hermana de José Luis, y de Gabriel Michi, compañero del fotógrafo en la Revista Noticias durante la temporada de verano en Pinamar, aquella en la que se encontraría con un fatídico destino.
Gladys, en primer punto, expresó su agradecimiento por la convocatoria y lamentó no poder encontrarse presente.
En ese marco, también a nivel provincial y nacional se repitieron los actos de reconocimiento organizados por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) y otras entidades.
El homicidio del fotógrafo se convirtió en el mayor emblema de la lucha de la prensa argentina en pos de la libertad de expresión. La repercusión derivó en cambios en el Gabinete del entonces presidente Carlos Menem. Por aquellos días, el gobernador bonaerense era Eduardo Duhalde.
Memoria
En el verano de 1996, Cabezas obtuvo las primeras fotos públicas de Alfredo Yabrán, que no permitía a los medios sacarle fotos. El empresario (Yabrán) era objeto de una investigación periodística sobre su presunta implicación en casos de corrupción política y había sido acusado por el entonces ministro Domingo Cavallo de ser jefe de una mafia enquistada en el poder. La foto de Yabrán fue portada de la Revista Noticias el 3 de marzo de 1996.
El crimen
Ya en verano de 1997, Cabezas se encontraba realizando la cobertura de la temporada de verano en Pinamar, donde veraneaban políticos y empresarios. Lo acompañaba Gabriel Michi, quien luego sería presidente del Foro por el Periodismo Argentino (FOPEA). Conducían un Ford Fiesta blanco que la Revista Noticias les había alquilado para la cobertura.
El 25 de enero, Cabezas fue secuestrado y su cadáver calcinado fue hallado en el paraje Los Manantiales, en las proximidades de General Juan Madariaga y a 15 kilómetros de Pinamar. Se encontraba dentro del Ford Fiesta incendiado, con las manos esposadas a la espalda y dos tiros en la nuca.
Yabrán, principal sospechoso, se suicidó antes de ser detenido.
Ninguno de los asesinos sentenciados cumplió la pena establecida.
“Se convirtió en un símbolo colectivo”
Gabriel Michi, compañero de José Luis Cabezas durante aquel verano trágico, envió un mensaje a la Redacción de El Diario en alusión a la fecha: “Hace 24 años asesinaban brutalmente a mi compañero José Luis Cabezas. Una banda de policías, delincuentes comunes y custodios, bajo las órdenes del todopoderoso empresario Alfredo Yabrán, lo secuestraron, lo torturaron, le pegaron dos tiros y después quemaron su cuerpo dentro del vehículo que usábamos en la cobertura de verano en Pinamar para la Revista Noticias.
De esta manera buscaron silenciarnos y silenciar a todo el periodismo argentino con un mensaje mafioso que se constituyó en el peor crimen contra la libertad de expresión desde el retorno de la democracia en la Argentina.
Pero lejos de eso, obtuvieron todo lo contrario: que el periodismo y la sociedad se unan en busca de justicia. El grito de “No se olviden de Cabezas” atravesó todo tipo de fronteras y divisiones. Fue un “basta” ante tanta impunidad reinante.
José Luis se convirtió en un símbolo colectivo y se hizo carne en cada ciudadano de bien.
Y los homenajes multiplicaron y proyectaron su memoria para siempre. Como el que se dio allí en Villa Nueva, donde se bautizó a la primera calle en la Argentina con el nombre de José Luis Cabezas. Algo que tanto su familia como sus amigos y compañeros nunca vamos a olvidar y a dejar de agradecer. Después ese ejemplo se extendió por todo el país y hoy hay más de 70 lugares, entre calles, barrios, aulas, salas, plazas, monumentos, que lo recuerdan.
El crimen de mi compañero y amigo nos desgarró a todos los que lo conocimos. Y el único aliciente fue ver cómo gente que jamás se había cruzado con él, lo ponía en ese lugar tan especial y luchaba porque haya justicia.
A 24 años del crimen de José Luis, sólo nos quedan palabras de agradecimiento para sus colegas reporteros gráficos, para los periodistas y medios de todo el país, y para la sociedad en su conjunto que se comprometió con nuestra lucha que, en definitiva, fue una lucha de todos.
Gracias al pueblo de Villa Nueva y Villa María y a los colegas que levantan tan alto esta bandera.
Seguiremos adelante con el reclamo de justicia para que sus asesinos vuelvan a prisión a cumplir lo que les resta de sus condenas a perpetua. Y con el grito permanente de “Cabezas, ¡¡¡presente!!!”.
