Reclamo contra el Sanatorio de la Cañada

Familia pide por las pertenencias de su padre, fallecido hace más de dos meses

Se trata de los siete hijos y la esposa del cantante de tango Juan Carlos Mino, quien falleció el 4 de noviembre en el lugar. “Todavía estamos esperando que nos devuelvan el celular, los anteojos y las pantuflas”, lamentaron
lunes, 25 de enero de 2021 · 08:53

Los siete hijos y la esposa del cantante de tango Juan Carlos Mino, fallecido el último 4 de noviembre luego de contraer coronavirus, se acercaron a nuestra Redacción para hacer pública una penosa situación que les tocó atravesar con el Sanatorio de la Cañada, lugar en que el padre de la familia fue internado tras ser diagnosticado con COVID-19.

“Hoy, a casi tres meses de su fallecimiento, seguimos esperando por respuestas concretas que los directivos de la clínica nunca supieron darnos”, comenzaron relatando.

Concretamente, apuntaron que tras la muerte, el centro de salud no les devolvió algunas de las pertenencias que Juan Carlos tenía en el lugar al momento de su deceso.

“Todavía estamos esperando que nos devuelvan el celular, los anteojos y las pantuflas de nuestro padre, o que al menos nos den una respuesta concreta de qué fue lo que pasó con esas cosas”, apuntaron.

Para explicar lo sucedido, los hijos indicaron: “Cuando falleció nuestro padre, nos dijeron que 15 días después debíamos ir a la clínica para recoger sus pertenencias, las cuales pasarían por un proceso de desinfección por tratarse de una persona que murió con coronavirus”.

“Cumplido ese período de tiempo, dos de nosotros nos acercamos hasta el sanatorio y allí nos dieron una bolsa con sus cosas, la cual, por el profundo dolor que sentimos en ese momento, no abrimos hasta no llegar a nuestro hogar algunas horas después”, agregaron.

Y cuando tuvieron la entereza espiritual para abrir esa bolsa, se encontraron con la lamentable sorpresa de los objetos que faltaban.

Por ello, “volvimos a la clínica para pedir explicaciones y enumerar las pertenencias faltantes, recibiendo como respuesta que esos elementos podrían haber sido entregados por equivocación a los familiares de otra persona fallecida y que debíamos aguardar un tiempo para ver si alguien se daba cuenta de ese error y devolvía los objetos”.

“Esperamos, porque no nos quedaba otra, pero las pertenencias de Juan Carlos seguían sin aparecer y ante esa falta de respuestas concretas, algunas semanas después decidimos retornar al centro de salud para tratar de que solucionaran el error que ellos mismos habían cometido”, lamentaron, relatando además que “en una de las tantas veces que acudimos para reclamar nos dijeron que quizás el celular se cayó dentro de un cesto de residuos de la Terapia Intensiva, cuando nuestro padre falleció e intentaron reanimarlo”.

Seguidamente, los siete hermanos aclararon que “sabemos que un celular, unos anteojos o unas pantuflas no nos van a devolver a nuestro padre, pero son objetos de mucho valor afectivo para nosotros y en especial para nuestra madre, una mujer adulta mayor que necesita recuperarlos para tener más elementos que la ayuden a asimilar la desaparición física de su compañero de vida, con quien llevaba más de 50 años de casada”.

“Además, en el celular había fotos de mucho valor afectivo para la familia y perderlas no hace otra cosa que agrandar nuestro sufrimiento”, añadieron.

Al mismo tiempo, indicaron: “Tras esperar varias semanas por una respuesta seria de parte de la clínica, que nunca recibimos, decidimos hacer pública esta lamentable situación para evitar que de ahora en adelante otras familias tengan que pasar por lo mismo. Verdaderamente, no se lo deseamos a nadie”.

Por otra parte decidieron aclarar que “durante los días que Juan Carlos estuvo internado en la clínica fue atendido muy bien, no tenemos nada de que quejarnos y estaremos siempre agradecidos con el personal de Salud del sanatorio por el trato que le dieron, pero la falta de compromiso y de respuestas que recibimos de parte de los directivos de la clínica es realmente lamentable”.

Por último, relataron que “acudimos a la Defensoría del Pueblo para pedir ayuda, pero, a pesar de que pusieron todo su esfuerzo en pos de solucionar el tema, tampoco recibieron respuestas serias sobre lo sucedido”.

A pocos días de cumplirse tres meses de su fallecimiento, los familiares de Juan Carlos Mino esperan por una respuesta que parece cada vez más difícil de conseguir. De todos modos, llamaron a la solidaridad de quien pudiera haber recibido las pertenencias de su padre por error y dejaron el siguiente número de celular por si alguien quisiera devolver algo de lo extraviado por la clínica: (0353) 154060099 (Anabela).

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