Villa del Sur - Algunas familias ya fueron notificadas de que deben irse en cinco días
Tienen miedo de que los desalojen
Las familias, la mayoría con chicos pequeños, no tienen luz ni agua. Uno de los vecinos sostiene que los quieren sacar de allí porque el objetivo es construir un country. La mayoría sólo pide poder seguir trabajando y que los escuchenEl jueves 7 de enero, personal de la Departamental San Martín de la Policía Ambiental, de la Administración Provincial de Recursos Hídricos (APRHI) y de Seguridad Ciudadana de Villa María realizaron procedimientos en los márgenes del Ctalamochita: a unos tres kilómetros al noroeste del puente Andino y en las zonas costeras ubicadas entre el puente carretero (ruta 2) y el barrio Villa del Sur. En esas circunstancias, a los dueños de tres casas precarias ubicadas en la línea de ribera se los notificó para que desocupen el lugar dentro de cinco días, principalmente, por los riesgos que conlleva la crecida del río.
Ayer, en Villa del Sur, un hombre que vive en una de las tantas casillas del sector habló sobre la situación que están atravesando. En primer lugar, contó que se dedica, como la mayoría de las personas del lugar, a vender arena y que en ocasiones realiza tareas como chapista. A la vez, allí tiene animales: dos vacas, gallinas, chanchos, caballos.
Seguidamente, comentó que él y su familia, que antes trabajaban en el campo, cuando llegaron a la ciudad no tenían vivienda. Ahora, hace aproximadamente ocho años que están instalados allí, luego de haber pasado por otros sitios. “Lo único que pedimos es que nos dejen trabajar. No molestamos a nadie”, sostuvo Fabián, molesto porque, según su testimonio, les envían a la Policía para que los repriman.
En esta dirección, señaló que la última vez que fueron los efectivos, ya hace más de un año, le exigieron que se moviera porque, si no, le volteaban todo con topadoras. “Yo no soy un animal. Lo único que pido y que pedimos los areneros es que venga el intendente o el que esté a cargo”, expresó. Y añadió: “Pedimos que él nos dé una solución y venga a ver, porque tiene que estar acá viendo cómo está la familia, cómo está la gente. ¿Por qué estamos acá?”, apuntó.
Acto seguido, reprochó que en épocas de elecciones los funcionarios se llegan hasta el lugar para pedirles un voto y que después, cuando están en el poder, se olvidan de ellos. Asimismo puntualizó que, incluso, los mandatarios envían gente a comprar arena allí. “Porque la arena en el negocio vale, ponele, dos mil pesos y ellos acá la pagan 800 pesos”, comentó.
En otro punto, reclamó que en el barrio hay sectores de casa-quintas en las que para Navidad y Año Nuevo se hicieron fiestas clandestinas. “Eso no lo ven”, protestó.
La Policía está instalada en el ingreso al barrio y, de acuerdo con lo manifestado por Fabián, no los dejan salir con arena porque no tienen la documentación de los vehículos en los que circulan.
Por último, insistió en que los dejen continuar asentados allí y recordó que, aunque el municipio les otorgó tres terrenos para él y sus hijos en cercanías del barrio San Nicolás, después no siguieron ayudándoles con los materiales como les habían prometido.
Sin luz ni agua
Samanta es otra de las vecinas del sector y dijo: “Estamos custodiados, no podemos salir, no nos dan respuesta, el intendente no ha venido tampoco”. Al respecto, manifestó que están “asustados” porque hay familias a las que ya les avisaron que deben irse. En esta línea, dijo que “le extraña” que los quieran desalojar y que se proponga como argumento el peligro que implica una inundación porque “esa gente hace años que está”.
Por otro lado, recordó que la semana pasada se llegaron al municipio junto a todas las familias de la zona, que son cerca de 40, para pedir por luz y por agua. Sin embargo, la respuesta fue negativa porque consideran que es “zona inundable”.
Finalmente, otro hombre al que le llegó la notificación de desalojo dijo que hay un supuesto “negociado” y quieren “sacar a toda la gente” que se encuentra en las orillas del Ctalamochita porque el objetivo es construir un country. “Para ellos somos un montón de negros más y acá, en realidad, hay gente de trabajo”, afirmó y agregó que se espera que ellos agredan a la Policía para que se diga que son “violentos”.
