Dióxido de cloro - Pablo Fiorito, investigador de la UNVM

Tóxico y capaz de producir la muerte

El especialista se refirió a la naturaleza de tal producto de uso industrial. El problema surge en base a que algunos lo sugieren como medicamento cuando realmente puede traer severas complicaciones a la salud
domingo, 6 de septiembre de 2020 · 08:23

Una de las temáticas derivadas de la pandemia de coronavirus que sigue ganando terreno día a día tiene que ver con el consumo de dióxido de cloro como si tal elemento fuera un medicamento. Esto se debe a que, en búsqueda de “inmunidad”, muchos ciudadanos iniciaron la ingesta de tal sustancia como si ofreciera una “protección milagrosa”. No solo eso, la “promoción mediática” también ha generado problemáticas a nivel nacional y hasta muertes.

El Diario quiso saber la opinión de los investigadores de la Universidad Nacional de Villa María en relación con tal sustancia. Pablo Fiorito, director de Investigación de la casa de altos estudios, destacó que tal elemento no es de fácil acceso para el vecino común: “No es un producto de venta libre ya que no es utilizado de forma doméstica. No hay lugares que lo vendan a no ser una distribuidora de productos industriales, pero las personas no pueden tener acceso a este en una casa de productos de limpieza o en un supermercado”, recalcó.

Al mismo tiempo, en cuanto a la posibilidad de conseguirlo, práctica que definió como “ilegal”, el estudioso también recalcó que en tales envases (al no estar controlados) “nadie sabe que hay dentro. No es algo que se podría hacer de manera casera. Uno no sabe qué está metiendo en su cuerpo y se vende como una solución mineral milagrosa o también suele promocionarse como CDS o MMS que son soluciones de clorito de sodio”.

Vale la pena mencionar que tal elemento, según aportó el académico, se utiliza como desinfectante o blanqueador industrial, principalmente en el tratamiento de papel y productos textiles. Por este punto antes mencionado, se pone en evidencia la toxicidad para el consumo humano.

 

Síntomas

Por último, teniendo presente el informe de este año de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), divulgado por el Gobierno nacional, es importante destacar que “la ingesta de dióxido de cloro y el clorito de sodio reaccionan rápidamente en los tejidos humanos y si se ingieren pueden causar irritación en el esófago y estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones severas, entre otras complicaciones que pueden incluir graves trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales”.

El 15 de agosto pasado, en Neuquén, un niño de 5 años falleció tras consumir dicha sustancia.

 

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