UNVM - Un proyecto local reconocido a nivel nacional
Beca para investigar las condiciones ambientales en los hornos de ladrillos
El proyecto impulsado por egresados y docentes de la UNVM recibió una beca nacional de 300 mil pesos en el marco de un programa nacional denominado “Salud Investiga”Las condiciones ambientales en los hornos de ladrillos, donde hay familias que producen y viven en el mismo lugar, ha sido tema de desvelo para la licenciada en Ambiente y Energías Renovables, Sofía Vedelago. Fue su tema de tesis final de grado y ahora, para profundizar en esa misma línea de investigación, integra el equipo junto a docentes y estudiantes de la UNVM que recibió una beca para realizar el estudio.
El título del trabajo es “Diagnóstico de la calidad ambiental y su relación con patologías cardiorrespiratorias en el Boliche del Palo, Departamento General San Martín”.
El proyecto es de Vedelago y está dirigido por la doctora Lara Buthet y el doctor Omar Rey. “Para estudiar las patologías específicas que mencionamos en el título del trabajo, van a participar Laura Alonso y Nicolás Rinaldi, estudiantes de Medicina de la misma Universidad, dirigidos por el doctor Rey, por lo que se cumple el objetivo de que confluyan en el proyecto carreras de Básicas (Ambiente) y Humanas (Medicina)”, destacó la especialista en Ambiente en diálogo con El Diario.
El equipo se completa con los estudiantes Agustina Aponte y Antonella Barrera, con la colaboración de la docente de Ambiente, Jimena Rodríguez.
“Lo que vamos a hacer es medir el material particulado que se genera en ese lugar”, dijo Vedelago. Definió al material particulado como una mezcla de sustancias que se producen principalmente por la combustión. “Como hay combustión en los hornos ladrilleros, pueden estar presentes en el lugar, pero no lo medí en mi trabajo final y ahora vamos a poder avanzar en esa línea”, planteó.
“El material particulado tiene distintos tamaños, y mientras menos micras -unidad de medida- tienen, más fácil puede ingresar por la nariz o la boca a los pulmones”, explicó.
Por su parte, la directora del proyecto, Lara Buthet, relató que ‘’cuando llegamos -a los hornos- empezamos analizar cuestiones ambientales. Sofía veía la zoonosis, la polución del aire, el análisis del monóxido de carbono, la contaminación del agua. En base a eso, decidimos continuar porque notamos que había muchas cosas para hacer. Y nos faltaba la parte de Medicina’’, resaltó.
Sobre el trabajo actual expresó: ‘’Vamos a estar midiendo la calidad ambiental y ellos (los estudiantes de Medicina) van a hacer un chequeo realizando un estado cardiorrespiratorio, por la producción que ellos tienen. Porque viven donde trabajan. Si hay contaminación, la tienen las 24 horas del día. Los hornos de ladrillos están a metros de donde viven. Por eso es muy importante analizar. Y ver si hay material particulado y si se relaciona con alguna patología respiratoria de la comunidad’’.
Finalmente, la docente resaltó que es un trabajo conjunto. “La comunidad con nosotros y nosotros con la comunidad’’, dijo.
La tesis
Para la tesis final de grado, Vedelago comenzó a trabajar junto a la comunidad de ladrilleros ubicada sobre la ruta 9”, informó. “Empezamos a hablar con familias del lugar y entablamos contacto con tres en particular y al final del año pasado fuimos ampliando y conociendo con más personas del lugar”, dijo.
“Al principio estaban un poco cerrados por distintas experiencias no muy buenas que habían tenido, pero luego pudimos establecer vínculos con ellos”, agregó.
El planteo de la licenciada Vedelago tiene un punto de partida que habla de las razones de la aceptación de esa comunidad con el equipo de investigación: “Uno de los objetivos es aprender y conocer el saber social de la comunidad. Queremos trabajar como un grupo integrado, donde ellos también puedan aportar. Así lo planteé en la tesis y en esa línea vamos a seguir con el trabajo actual”, dijo.
Sabe que no es fácil todo lo que vendrá. “Si llegamos a demostrar que las partículas afectan la salud, seguramente juntos podremos buscar soluciones que se planteen o generen en conjunto con la comunidad y a lo que ellos necesiten o deseen que se mejore. Porque la idea no es caerles con una solución, sino construirla entre todos, ellos y el grupo de investigación”, señaló.
La beca
El programa nacional denominado “Salud Investiga” otorga un aporte de 300 mil pesos para que se realice la investigación en el horno de ladrillos. “Hay que realizar mediciones del material particulado y si bien tenemos los equipos en la Universidad, es necesario para analizarlos tener reactivos”, dijo.
“También implica un costo el traslado para estar en el lugar y con la beca, si hay que hacer algún tipo de tapabocas, también tendremos recursos”, señaló la joven, quien además es adscripta a una cátedra de la UNVM.
En medio de la pandemia, también tienen entre los costos el equipo de protección de los investigadores que están en el terreno.
El trabajo es arduo, los recursos siempre son escasos, pero saben que vale la pena el conocimiento de la realidad ambiental en ámbitos específicos como es el horno de ladrillos.
