SADOP - Edgardo Blangetti habló de la crítica situación de las empleadas de guarderías
“Están obligándolas a renunciar”
El gremio de los docentes privados analizó la situación de las empleadas de los jardines maternales. Dijo que están pasando un momento crítico y que la minoría que está en blanco pudo cobrar el ATP, pero que en algunos casos las dueñas les pidieron que entregaran la mitadEl problema es en toda la provincia. Esa fue la razón por la que la Seccional Córdoba del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) envió un comunicado en el que advierte “que algunas entidades dueñas y empleadoras de jardines maternales instan de mala fe a sus docentes a renunciar a sus puestos de trabajo”. Y agregan: “La falta de pago íntegro de salarios, aguinaldo y despidos han sido realidades que las posicionan bajo la línea de pobreza, las precariza y las excluye del sistema formal del trabajo en este contexto adverso”.
Se sabe que los jardines maternales están cerrados por la pandemia, lo que ha generado una importante cantidad de reclamos frente al COE. Pero si las dueñas de esos espacios están complicadas, también lo están sus trabajadoras.
Desde Villa María, Edgardo Blangetti indicó que la situación también es preocupante: “Hay un altísimo nivel de informalidad y por eso la mayoría de las maestras jardineras que se desempeñan en los maternales están en negro”.
“Esa precariedad es la que les impidió, por ejemplo, cobrar la ayuda del Gobierno (ATP), que abonó la mitad de un salario de las empresas que se vieron afectadas por la pandemia, como es el caso de los jardines maternales”, precisó.
Igual, advirtió que se produjeron, más allá de lo salarial que es central para la supervivencia, situaciones injustas para las trabajadoras. “Hemos detectado que dos guarderías cerraron y despidieron a sus docentes sin un peso, es decir, sin cobrar indemnización”, informó.
“Otras situaciones que advertimos son las que ponen a docentes haciendo tareas que no les son propias: desde vender combos de pastas hasta pintar y revocar una salita. Lo terminan haciendo para no perder el trabajo”, señaló.
“Y lo más indignante fue el caso de docentes que están en blanco y percibieron el ATP, pero las empleadoras quisieron obligarlas a darles la mitad para así pagar con ese dinero del Estado el medio sueldo de las trabajadoras que están en negro”, precisó.
“Todas estas situaciones que se dan en Villa María tienen que ver también con un viejo problema no resuelto, y que es la ordenanza de los jardines maternales que ha quedado obsoleta. Por ejemplo, no exige que las trabajadoras sean maestras jardineras, cuando en la ciudad hay profesorados de esa especialidad. Las dueñas de los maternales terminan ofreciendo a los padres Inglés y otras cuestiones, cuando ni siquiera contratan a maestras”, planteó Blangetti. “Lamentablemente, hemos gestionado en varias oportunidades la posibilidad de modificar esa ordenanza, pero hasta ahora no encontramos eco”, concluyó.
