La neonatóloga Vanina Michela habló de cómo cambió el tratamiento de los recién nacidos

Nacer en tiempos de pandemia

La médica contó que los nacimientos de los bebés hoy son entre protocolos y cuidados extremos; ya no se permite la presencia de familiares ni las visitas de abuelos y hermanos
lunes, 17 de agosto de 2020 · 08:00

“Un nacimiento en tiempos de pandemia es duro, muy difícil, pero es luz”, destacó Vanina Michela (MP 36.157), médica de guardia del Hospital Pasteur y encargada del servicio de Neonatología de la Clínica de Especialidades.

Entre los pasillos silenciosos de los centros de salud hoy se escuchan mayormente las voces de los profesionales y las tareas de parto cumplen aún más sus protocolos extremando otros cuidados. Si bien siempre el barbijo, las batas y la protección fueron protagonistas, ahora se sumaron otros cuidados que acotan mucho más el espectro.

“Todo esto es difícil, sobre todo en los pequeños prematuros, donde es esencial el contacto con sus papás. Las cosas van cambiando día a día e intentamos que las mamás tengan el mayor contacto posible”, dijo.

En medio de este contexto se refleja el nacimiento de Angel (foto), un bebé prematuro que lleva más de 80 días en el Pasteur.

“¡Ya es parte de nuestra familia! Su mamá aguarda todos los días ingresar cada tres horas para amamantarlo, mientras espera, teje ropita para el pequeño. El nació en mayo con 740 gramos y hoy pesa poco más de dos kilos”, narró.

“No podemos hacer nacimientos en familia como era antes, sólo está la mamá con barbijo. Si vienen de zona roja, todo se hace bajo protocolo”, agregó.

 

Visitas acotadas

Siempre dándoles prioridad a las madres, que entran cada tres horas para alimentar a los bebés, la médica señaló que los papás también pueden ingresar, pero solo una vez al día.

En cuanto a la alimentación, indicó que “a la leche se la sacan en el servicio, hay un lugar destinado para eso”.

“Cuando son muy chiquitos y comen por sonda también los alimentan, siempre con bata y lavado de manos estricto. Ya no hay horarios para los abuelos ni los hermanitos. Se tienen que quedar en casa, esperando el alta. En el caso de las mamás que viven lejos, en el hospital se les provee almuerzo, cena y una habitación huésped, para no circular todo el tiempo, algunas se quedan acá”, afirmó.

“La empatía debe redoblarse en estos tiempos de aislamiento, nos ponemos en el lugar del otro, el trabajo de las enfermeras también es fundamental... se trabaja con alegría y con amor, los bebés ya nos conocen, los revisamos a diario y muchos toman sus primeras mamaderas con nosotros”, apuntó.

Finalmente, la neonatóloga aseguró que en varios momentos debió activarse el protocolo por síntomas compatibles con coronavirus.

“Recibimos pacientes de toda la región, inclusive de Marcos Juárez, donde no hace mucho se desató un brote de gran magnitud. En esos momentos, con las mamás aisladas, el contacto era solo telefónico, la parte humana por la que tanto luchamos, ahora hay que dejarla y proteger a los bebes lo más que se pueda”, redondeó.

 

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