Solidaridad II - En La Calera
Dos meses de crecimiento
“El mayor logro no está en no fallar nunca, sino en levantarse después de cada caída”, escribió Romina González, una de las voluntarias que forman parte del grupo Ayudanos a Ayudar, que lleva adelante la olla popular de los sábados en barrio La Calera. La frase es un motorcito que tira hacia adelante a todos los integrantes.
Para Ale, que integra también el grupo, “estos dos meses dejaron en claro que los sueños se pueden hacer realidad”.
Puestos a hacer balance luego de dos meses de actividad (“para evaluar y mejorar”), cada uno fue brindando sus sensaciones: “La verdad es que le agradezco a la vida o Dios y sobre todo a las personas maravillosas que conocí por hacer posible un gesto de amor tan grande”, dijo Valeria Soria.
Claudia también dijo estar “agradecida a Dios” y “muy contenta por la oportunidad de pertenecer a este grupo solidario y poder ayudar a las personas que más necesitan y que cada semana nos demuestran su amor y cariño.
Y Martyna González recordó que “aquel 2 de mayo, cuando empezamos con esa primera olla, pensábamos que iba a ser la única”.
“Nos queda agradecer a las manos solidarias que se sumaron con nosotras aportando lo que esté a su alcance... Gracias a los negocios y familias que colaboran con verduras, carnes y frutas. Somos muy felices por poder incluir a todos los que se acercan por su comidita. Como mujer trans me siento más que satisfecha por lo logrado y, como persona, muy útil para con los que a veces me han dado una mano también para comer, porque el frío y la falta de oportunidades hacen que sea muy difícil poder sobrevivir”, concluyó, no sin antes recordar que en el domicilio de Arenales 820 se reciben las donaciones.
