Documento de la Juventud Radical de Villa María
“La gente votó un intendente y hoy tiene a otro, sin el voto popular”
La JR repudió la violación de la COM al extender la licencia de Martín Gill, y consideró que el intendente debe cumplir el compromiso que asumió o renunciar y llamar a elecciones“Quienes integramos la Juventud Radical de Villa María, compuesta por militantes afianzados en las ideas y principios rectores de la Unión Cívica Radical, tales como el respeto por las instituciones y la consolidación de una sociedad democrática, nos vemos en la necesidad de manifestar nuestro enérgico repudio a la innegable violación de la Carta Orgánica Municipal que ha perpetrado el oficialismo local al extender la licencia del intendente Martín Gill por 180 días más.
La cuestión jurídica ya fue expuesta tanto por nuestros concejales y comité de circuito, así como por convencionales que participaron de la sanción de nuestra Carta Orgánica, echando luz sobre el tema y desestimando cualquier intento de interpretación errónea.
Los preceptos jurídicos vulnerados son varios: en primer lugar hay una incompatibilidad en el ejercicio simultáneo de dos cargos (uno municipal y otro nacional) por parte del intendente Martín Gill.
En segundo lugar, una interpretación forzada de los artículos 124 y 125 de la Carta Orgánica Municipal, que prevén, respectivamente, una ausencia temporal efímera o una licencia de 180 días en virtud de algún impedimento (que se refiere, por ejemplo, a una enfermedad, no a ejercer otro cargo, allí hay una elección consciente y no un impedimento).
Por último, nuestra Carta Orgánica, en consonancia con la Constitución de la provincia de Córdoba y la Constitución Nacional reconoce a los ciudadanos la facultad de elegir sus autoridades mediante el sufragio, es decir, elegir al intendente no es función del Concejo Deliberante en una sesión preparatoria, sino que es el sufragio de los vecinos de nuestra ciudad el único medio legítimo para elegir a quien encabeza el Gobierno local.
Aquí se ha perpetrado una traición a la voluntad popular, y necesitamos detenernos en los dichos que el jefe de Gabinete municipal, Héctor Muñoz, manifestara a un medio local en justificación de dicha situación. En un vano intento por desviar el foco de atención, se refirió a una supuesta interna en el bloque opositor, ante lo que creemos propicio recordarle que el actual intendente interino, Pablo Rosso, fue electo como presidente del Concejo Deliberante con tan solo cuatro votos (incluyendo el propio), o sea que ni siquiera fue acompañado por toda la bancada oficialista, bancada que sufrió una escisión en este momento. Es decir, el jefe de Gabinete debe preocuparse por la interna propia antes de hablar de los demás.
En estas mismas declaraciones afirmó además que esta irregular situación ‘es la realidad, se puede o no estar de acuerdo, pero es un hecho real y concreto’, pero el jefe de Gabinete debería saber que lo real no quita lo ilegítimo, los gobiernos de facto también fueron una realidad y no por eso dejan de ser una usurpación del poder que le corresponde al pueblo.
Se ha perpetrado, reiteramos, una traición a los votantes, que pusieron una boleta en la urna en la cual figuraban Martín Gill como candidato a intendente y Pablo Rosso como candidato a concejal, y no como candidatos a funcionario en un ministerio nacional y candidato a intendente interino, respectivamente. La gente votó a un intendente y hoy tiene a otro, que no fue electo por el voto popular, es decir, una autentica traición al votante.
Si Martín Gill prefiere un cargo nacional de segunda línea a respetar la voluntad de los villamarienses que lo eligieron intendente, es una decisión personal y debemos respetarla, pero entonces debe renunciar y debe convocarse nuevamente a elecciones como lo prescribe nuestra Carta Orgánica, ya que aún quedan tres años y medio de mandato.
Los vecinos de Villa María nos merecemos vivir en democracia, y para eso nuestro intendente tiene que tener la legitimidad que solo dan los votos, y que no la tiene Rosso, quien fue elegido para ocupar una banca en el Concejo Deliberante.
¡Queremos vivir en democracia plena! ¡Intendente Martín Gill hágase cargo del compromiso que asumió o renuncie y permita a los ciudadanos ejercer su derecho a elegir”, expresa el documento de la Juventud Radical de Villa María.
