La oposición cruzó con diversos cuestionamientos al Gobierno villamariense por el cierre de bares y restaurantes
“Sólo se está castigando al sector gastronómico injustamente”
La bancada de concejales de la oposición sostuvo que la Municipalidad “debe ejercer efectivamente los controles, pero al mismo tiempo defender las fuentes de trabajo de sus habitantes”Ante la suspensión de la actividad de los locales gastronómicos por dos semanas, los concejales de Vamos Villa María sostuvieron ayer que la Municipalidad “sigue eligiendo someterse nuevamente a una imposición provincial que se contradice con la realidad sanitaria de nuestra ciudad, pero esta vez con un agravante: que aquí ni siquiera hay una norma jurídica de validez superior sino que es una simple decisión de un organismo ad hoc creado al efecto de la pandemia, como lo es el COE Central”.
“No entendemos además por qué el municipio toma la decisión política de castigar a este sector comercial, que ya bastante venía golpeado, y que de a poco estaba tratando de ponerse en pie”, indicaron los concejales Karina Bruno, Natalia González, Carlos Primo, Luis Caronni y Romeo Benzo en un escrito enviado a El Diario.
“Si como sostienen las autoridades locales, que hasta hoy en Villa María no hay circulación comunitaria del virus, que los positivos de nuestra ciudad lo han sido por ser contactos estrechos con las localidades de Oliva y Marcos Juárez, por qué se elige prohibir el trabajo al sector gastronómico de la ciudad, por qué se elige respaldar una medida tan facilista que además hace responsable a un sector que claramente no lo es”, se preguntaron.
Los ediles consideraron que “la manera que tenía, y tiene, el municipio de que no haya más contagios es acentuar el control en los ingresos de la ciudad, blindarla de tal manera que sólo puedan acceder aquellos esenciales y con los debidos controles”.
“Se lo venimos diciendo desde hace tiempo, que la clave para que Villa María mantuviera una realidad sanitaria positiva era hacer estrictos controles en sus ingresos, y no ahora, desde hace tiempo. Se lo hemos planteado de todas las formas posibles, con comunicados, con proyectos, nada fue recibido, al punto tal que en un momento el secretario de Gobierno del municipio decidió liberar el control en los ingresos diciendo que no hacían falta, que era mejor volver a los controles de tránsito en el interior de la ciudad, una locura e improvisación que sólo tenía correlato en la vuelta al cobro del estacionamiento medido”, declaró la bancada opositora.
Y luego afirmaron que “el municipio siempre tiene reacciones espasmódicas, siempre vienen corriendo de atrás los problemas, solo ensayando soluciones”.
“No sería mejor insistir en el cumplimiento estricto de los protocolos sanitarios para los locales gastronómicos, se ha dispuesto el municipio a controlar que se lleven los registros de asistentes, que se tome la temperatura al ingreso, que se apliquen los líquidos sanitizantes al ingreso y dentro de los locales, que estén las alfombras sanitizadas en las entradas. No sería mejor generar una comunión y compromiso con los comerciantes del sector para cumplir con todo esto y así poder seguir funcionando”, se preguntaron y sugirieron.
El bloque legislativo se preguntó “qué diferencia hay entre esta actividad u otra, si no hay circulación comunitaria del virus, si se cumplen los protocolos”, preguntándose “por qué cortamos el hilo ahí”.
“¿No creen que hay otras herramientas antes de cerrarle a alguien la posibilidad de trabajar, sobre todo en este contexto tan difícil? Pero también le preguntamos al municipio de Villa María: por qué el corredor es desde Río Segundo para abajo, ¿no se contagia o no circula para Córdoba capital? ¿ O es que la Provincia no se mete con la capital provincial porque abrió los bares hace 15 días y no se los quiere cerrar? ¿O el Covid viene solo por la ruta 9 hacia el sur?”, interrogaron los ediles.
La representación legislativa de la oposición evaluó que el Gobierno local se sometió a la disposición del COE Central “sin discutir nada, dándose por notificado por los medios de comunicación, y no defiende a sus comerciantes, a sus vecinos”.
“Creemos en la responsabilidad social, en el cumplimiento de las normas sanitarias, y en la responsabilidad del Estado, pero creemos que con esta medida sólo se está castigando al sector gastronómico injustamente”, advirtieron.
“Antes de ello el municipio debería asumir sus responsabilidades , ejercer efectivamente los controles, pero al mismo tiempo defender las fuentes de trabajo de sus habitantes”, concluyeron los legisladores locales del PRO y los de origen radical que son parte de la coalición opositora.
