Las adicciones y la pandemia de coronavirus

Fonseca: “En algunos casos vamos a tener que empezar de cero”

El titular del grupo La Catedral se refirió a la actualidad de un sector que debió aceptar el aislamiento ante el Covid-19 y readaptarse para asistir a quienes necesitan ayuda. “Mi número es una guardia abierta las 24 horas”, aseveró
lunes, 13 de julio de 2020 · 10:10

A mediados del año pasado, La Catedral, grupo de asistencia para personas con adicciones por consumo problemático, comenzó a funcionar a la vera del edificio eclesiástico que posee el mismo nombre sobre calle Estados Unidos.

Juan Carlos Fonseca, quien lo fundó, actualmente se encuentra diagramando y esperando que vuelvan aquellas jornadas en las que todos puedan volver a verse las caras. El, que según sus palabras, le ha tocado pasar momentos duros, tiene tal vez una “ventaja” (entre comillas) respecto a otros profesionales.

De igual manera, la realidad le afectó de manera completa. Desde marzo aquel grupo de sillas donde todos se sentaban a contar sus historias permanecen vacías y un silencio invade el aire.

Si bien existe el contacto a través de WhatsApp “personalizado y no con grupos” y la utilización de otras redes sociales, Fonseca asegura que extrañan volver a verse personalmente.

“Muchos me dicen que ya no dan más, uno de ellos particularmente. El había comenzado hace poco, tiene aproximadamente 27 años y necesita hablar”, aseguró.

Al momento de ser consultado cómo se hizo para enfrentar el aislamiento y la soledad, aseguró: “Muchos me cuentan que fue durísimo. Es algo que se extraña, se necesita y que es como si te quitaran el agua”.

“En los primeros tiempos se padece, pero uno aprende a ‘pilotearlo’ de alguna manera. Yo también extraño todo eso, incluso reírme, porque no son todas pálidas en las reuniones; aprendemos a reírnos de nosotros mismos y nuestras cosas. Igual, tenemos mucho cuidado porque aquello de lo que tanto te reís lo podés terminar tomando también como una virtud”, señaló.

Enfatizando que esta separación provocó en muchos volver a consumir y en otros perder el vínculo, subrayó: “Hay muchas personas con las que hemos perdido el contacto, tenemos que empezar de nuevo y de cero. Algunos están llenos de miedo al encierro, a la soledad, a la tristeza, porque ellos podían compartir todo con nosotros. Necesitamos del otro, sacar hacia afuera los problemas… cuando uno cuenta las cosas, el problema ya no es de uno solamente”.

Villamarienses, villanovenses y hasta personas de localidades vecinas como Ticino se han contactado con él directamente. Pero al tener una organización que no pide dinero y sin seguimiento, la deserción también suele suceder. 

Otro de los puntos que reflejó durante su diálogo, es lo que le tocó vivenciar en el verano de este año (antes del aislamiento) cuando estuvo por Ezeiza, Buenos Aires.

“Fuimos a un campeonato de fútbol libre donde el promedio era de 20 a 22 años de edad. Si había 300 personas… las 300 consumían.  Me sorprendió la historia de ‘Pachi’, un nene de  5 años que a esa edad ya consumía”, exclamó sorprendido.

 

Gratuito

Acumulando experiencia y asegurando que no existe un halo religioso a pesar del lugar que le ceden desde la Diócesis, Fonseca asegura que detrás de todo “no hay ni una moneda”.

El hecho de no solicitar colaboración o una cuota mensual se debe a que muchos puedan verse afectados al no poseer dinero.

“Me ha tocado ir a reuniones en donde suelen colocar una sesta para colaborar. Y en muchos grupos vi que había recién llegados sin una moneda, que no tenían ni cinco pesos y no podían dejar su aporte. Esta cuestión a algunos les sirvió de excusa, pero a otros les afectó y no fueron más. Por eso yo quise sacar esa modalidad, para que no haya plata. De alguna manera me las arreglo, consiguiendo libros o hablo con los más compinches para juntar dinero”, remarcó.

Hace poco La Catedral mudó su número. Ahora es el 0353 - 154642496, “Es una guardia abierta las 24 horas”, redondeó.

33%
Satisfacción
50%
Esperanza
16%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia