La opinión de los que están detrás del mostrador
Qué refleja la venta de carnes sobre la cuarentena y sus flexibilizaciones
En algunos casos, que se hayan permitido las reuniones familiares implicó mayores ventas. Sin embargo, otros aseguran que “la gente se estaba juntando igual a comer asados” mientras el aislamiento estaba en sus primeras fasesLas carnicerías se han convertido en una especie de termómetro en la cuarentena. Es que, según el barrio donde están ubicadas y la clientela que tienen, quienes se encuentran detrás del mostrador pueden dar cuenta de si ha habido asados y juntadas cuando no estaba permitido, si las flexibilizaciones se ven reflejadas en las ventas, o si el villamariense está aprovechando a cocinar más que antes.
Una serie de conversaciones sostenidas desde El Diario con diferentes carniceros permitieron conocer algunos puntos llamativos. En principio, uno podría imaginar que a raíz de la flexibilización que permitió las reuniones familiares, hace ya dos fines de semana, las ventas se podrían haber incrementado, atendiendo a que los asados se multiplicarían.
Esto lo confirmó Ramón Scarponi, desde el local que lleva su apellido. “Es una medida que nos ha beneficiado porque se nota que la gente se está juntando a comer asados, de todas maneras, hay que tener en cuenta que venimos de un fin de semana largo, que el próximo también lo será y además es el Día del Padre, quizás eso haga que haya más juntadas, habría que ver cómo se mueve en un fin de semana normal”, planteó.
De todas maneras, hizo la salvedad de que el nivel de ventas “igualmente era bueno, más allá de que ahora se vendió más, incluso este fin de semana más que el anterior”. “Culturalmente estamos acostumbrados a comer carne. De hecho, por ejemplo, ya tengo pedidos para la semana que viene”, indicó.

Sin embargo, este no ha sido un comportamiento unificado. Lo que opinó Juan Serenelli, de la carnicería El Fogón, también aporta otro punto de vista de cómo se viene consumiendo la carne desde que la pandemia obligó a la población a quedarse en casa. “Personalmente, en mi negocio, desde que estamos en cuarentena la venta se ha incrementado 30% en promedio. No precisamente con los fines de semana, que han liberado las reuniones, sino desde el primer día de cuarentena”.
Consultado sobre cuál es la explicación que él considera adecuada para entender esta tendencia, estimó que “puede ser que la gente, al no salir a cenar come en su casa de otra forma, no gasta en otras cosas, gasta en comida”. “Estos fines de semana no me cambiaron nada. Venía trabajando bien desde antes”, insistió.
Otro punto de vista aportaron desde Carnicería Buenos Aires, al revelar que no notaron cambios en la venta desde que se permiten las reuniones en familia los fines de semana porque “nosotros notamos que la gente se juntaba lo mismo, vendíamos normal”.
“Ahora podremos estar vendiendo un 10% más”, estimó, y confesó que la medida que realmente los ha beneficiado en el nivel de ventas fue la de la vuelta al trabajo de los espacios gastronómicos: “Nosotros vendimos más porque los comedores empiezan a trabajar, esa es la clave. La diferencia la notamos ahí”.
