ATE - Hoy conmemoran el 83º aniversario de la Fábrica Militar de Villa María
Homenaje a los que perdieron la vida en accidentes laborales
El aniversario del Polvorín, en contexto de la pandemia, será protagonizado por los trabajadores, quienes recordarán a los que fallecieron en siniestros producidos en el trayecto hacia o desde el trabajo, o bien en los ocurridos dentro de la Fábrica. En total son 25 los que murieron en ese marcoPor quinto año consecutivo, no se realizará un acto formal por el aniversario de la Fábrica Militar de Villa María. Los cuatro anteriores fueron por decisión del Gobierno nacional y el actual, por la pandemia declarada por el Covid-19.
Y como en ocasiones anteriores, serán los trabajadores los que encabezarán acciones para que no se pierda en la memoria la historia de una Fábrica señera para la industria nacional y para el desarrollo de Villa María y Villa Nueva.
Por esa razón, hoy a las 10.30, “con todas las medidas de seguridad” por el coronavirus, según explicó Fernando Mercado, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Villa María, van a dejar una ofrenda floral frente al monolito “por los 25 compañeros que perdieron la vida en distintos accidentes en la historia de la Fábrica”.
Desde allí se dirigirán al cruce de las rutas 2 y 9, donde se produjo un siniestro vial cuando el tren y el colectivo que transportaba a los empleados de la Fábrica colisionaron, provocando la muerte de 11 trabajadores del Polvorín (ver recuadro).
“Más tarde, para finalizar, nos dirigiremos con todos los que podamos estar presentes a dejar una ofrenda floral en el monumento al General Savio, ubicado en el bulevar Sarmiento”, informó Mercado.
“Queremos que nuestra comunidad tenga presente estos 83 años de historia, rememorando la creación por parte del General Savio de nuestra Fábrica, con todo lo que implicó para la industria nacional y en nuestro caso, para el desarrollo de Villa María y Villa Nueva”, apuntó el dirigente sindical.
Recordó que durante la Presidencia de Mauricio Macri se suspendieron los actos formales donde se reconocían a los trabajadores que cumplían determinada cantidad de años dentro del Polvorín. “En esos años, celebramos el aniversario en la plaza y en una ocasión, haciendo un acto para los que cumplieron 10 años en la Fábrica. Lamentablemente, muchos de ellos hoy están despedidos”, señaló Mercado.
La historia
Desde ATE hicieron un repaso de la historia del Polvorín. Recordaron que la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos Villa María fue creada el 31 de mayo de 1937, con el fin de abastecer a las Fuerzas Armadas de Pólvoras y Explosivos, objetivo que cumplió durante décadas.
“Luego de los despidos producidos en la Dirección General de Fabricaciones Militares, durante la última dictadura militar (1976-1983) y el cierre de algunos establecimientos, el achicamiento menemista produjo otra brutal reducción del número de trabajadores, que pasaron de ser 15 mil en el complejo industrial propio a casi solamente un millar. En el caso de la Fábrica Militar de Villa María, que llegó a ocupar en sus mejoras épocas a casi 1.200 trabajadores, quedó reducida a 300 empleados, aproximadamente”, indicaron.
Durante los años 90 se aceleró la desintegración, y se produjo el mayor proceso de cierre y venta de plantas y empresas de toda la historia de FM, lo cual colocó al organismo en una situación de extrema vulnerabilidad competitiva en los mercados nacionales y regionales, y la pérdida de miles de puestos de trabajo.
A partir de 2006, las fábricas que sobrevivieron a esa década, comenzaron una etapa de reorientación y puesta en valor. Es así que se aumenta significativamente el presupuesto destinado a los efectos de revertir el proceso de desmantelamiento.
“En 2014 se inauguró en San José de Jáchal una nueva Fábrica de Explosivos, con destino a la minería que ocupa unos treinta trabajadores locales. Asimismo se creó el área de Servicios Mineros, brindando servicios de voladura y otros para la minería, donde se ocupan unos 25 trabajadores de manera directa”.
Entre otros logros, hay que señalar que se llegaron a producir radares de fabricación nacional con la propiedad intelectual propia y en sociedad con el INVAP, que sumaron conocimientos en mantenimiento y reparaciones.
“En toda esa historia vivimos momentos de muchísima alegría y de muchísima tristeza”, apuntó Mercado. “Los más tristes fueron los hechos que se llevaron la vida de nuestros compañeros. El que más recuerdan los jóvenes es el último siniestro dentro del Polvorín, donde murió Gustavo Cachín. Por eso queremos hacer memoria de todos los nombres de esos trabajadores”, puntualizó.
“Pero siempre es importante destacar que la mejor manera de honrar la historia y el presente de nuestra Fábrica es defenderla. Esperemos que la pesadilla que vivimos pase y podamos reabrir la Fábrica de Azul”, concluyó Mercado, en alusión al último establecimiento fabril cerrado.
Los 25, en la memoria
Los muertos en esa tragedia entre el ómnibus y el tren fueron Aldo Fitta, Antonio Bataglia, Deolindo Carranza, Luis Botta, Angel Osler, Martín Maldonado, José Gallo, Francisco Reynoso, José París, Angel Grassani y Alberto Romero.
En otros accidentes viales e industriales, perecieron los siguientes trabajadores: Miguel Martín, Ismael Grivel, José Ghione, Leandro Reynoso, José Ruiz, Alberto Alarcón, Luis Montuori, Leandro Broggi, Daniel Griotto, José Sosa, Juan Dondo, Luis Rueda, Horacio Villada y Gustavo Cachín.
En 1943, la mayor tragedia
El 19 de abril de 1943, la ciudad se enlutó con la tragedia vial en la que murieron 11 trabajadores de la Fábrica Militar en un accidente protagonizado por el ómnibus que los trasladaba con un convoy del ferrocarril.
Según el rescate histórico de Bernardino Calvo, se trató del tren número 398 que salía de Villa María con destino a la provincia de Santa Fe. Al llegar al cruce de las vías con la ruta 9, impactó contra la parte trasera del colectivo local.
El período El Regional indica que “la línea ferroviaria arrastró al ómnibus unos cien metros. El panorama era tremendo para los soldados del Cuerpo 13 de Infantería de la Fábrica Militar, los voluntarios puestos a disposición por el municipio y los numerosos vecinos que se acercaron al lugar para socorrer a los afectados”.
El saldo fue trágico: 11 muertes y 21 heridos. “En las retinas de los ojos de centenares de villamarienses quedaron grabadas aquellas escenas que parecieron, más bien, un campo de batalla. Heridos por todos lados, algunos muertos que se cargaban en camiones y, más lejos aún, dos enfermeros desencajando otra víctima del miriñaque de la locomotora”, escribió Calvo en su libro.
