Compra organizada y colectiva de alimentos, en un momento en que recrudece la crisis
En tres años, con bolsones populares se ahorró 1,5 millón de pesos
Este sábado, nueva entrega de la Mesa por la Soberanía AlimentariaEscribe Diego Bengoa
De nuestra Redacción
La Mesa por la Soberanía Alimentaria hará este sábado la tercera entrega de este año de bolsones de frutas y verduras, y en tres años ya son 13 mil los paquetes expedidos, representando un ahorro de nada menos que 1,5 millón de pesos.
Así lo precisó ayer Valentín Becchio, de la Federación Universitaria de Villa María (Fuvima), ante la consulta de El Diario.
La Fuvima es una de las organizaciones que componen la Mesa creada en 2016, por la cual se motorizó un consumo popular organizado, comprando de manera colectiva frutas y verduras directamente a productores o en el Mercado de Abasto, generando un ahorro de dinero para la ciudadanía al saltear la cadena de intermediarios entre compradores y vendedores.
Valentín contó que en cada entrega se armaron, en promedio, 400 bolsones. Aclaró que siempre varió mucho, hubo jornadas en las que se concretaron 250 como otras en las que se llegó a 1.050.
En este 2020, esta iniciativa comunitaria arrancó ya en época de la cuarentena por la pandemia de coronavirus, etapa en la que se visibilizan problemas muy serios para acceder a los alimentos.
En este sentido, tras aclarar que desde la Mesa no se logrará solucionar esa fuerte problemática, Valentín expresó que se implementaron bolsones subsidiados. En concreto, se dan a comedores y organizaciones territoriales bolsones a 100 pesos (para la entrega en sus respectivos barrios), la mitad del precio general al público.
Ante preguntas, Valentín precisó que el costo de cada bolsón es de 185 pesos (eso es lo que les cuesta a las organizaciones que conforman la Mesa). Se venden a 200 pesos. La diferencia sirve para lograr los paquetes que se les brindan a cinco comedores de Villa María y Villa Nueva. También en eso incide el aporte de gremios, Estancia Yucat y donaciones de personas.
Lo que contienen los bolsones “va variando”. Los y las organizadores buscan abastecerse de la producción local, que es “sobre todo el cultivo de hojas, como lechuga, acelga, remolacha, repollo, cebolla de verdeo”, dijo Becchio. Lo demás, como papas, cebollas, ancos, se adquiere en el Abasto. “Con las verduras de hojas incentivamos el comercio directo con los productores de Villa María”, recalcó.
Antes, el armado y distribución se efectuaban en ATE. En estas ediciones se realiza en el predio de Sitramun en Villa Nueva, y desde allí se descentraliza la entrega en distintos puntos de las dos ciudades, para evitar concentraciones de personas por la pandemia. La Universidad Nacional prestó la sede del Rectorado “y también ayuda con alguna movilidad”.
Consultado sobre lo que ve desde su lugar en el marco del aislamiento social, Valentín aclaró que actualmente no participa de ningún espacio barrial, pero comentó que las organizaciones que integran la Mesa dan cuenta de un deterioro socioeconómico muy grande en la población. “Está claro que en estos cuatro años ha empeorado la situación -es algo que vemos con estas entregas-, sobre todo por las políticas neoliberales que implementó el Gobierno de Mauricio Macri, cuadro que a partir de la cuarentena se ha recrudecido mucho”. “Ya había una base material compleja y ahora, al no poder laburar, ha empeorado”, sintetizó.
Luego afirmó que “en los barrios, distintas organizaciones hacen un laburo muy interesante”.
