La visión del religioso
“Creo que la cuarentena nos puede haber hecho más humanos”
El padre Pedro Lucchese contó que en los primeros días en que los templos volvieron a abrir las puertas, el movimiento de gente fue menor al que esperaban. Consideró que la situación que estamos atravesando “va a marcar al pueblo”Los templos religiosos han vuelto a abrir sus puertas hace un puñado de días y el movimiento de gente hacia estos lugares fue escaso en la mayoría de los casos, porque “la gente aún tiene ciertos temores”, según consideró el padre Pedro Lucchese.
La habilitación de estos espacios en contexto de pandemia es para rezos individuales y confesiones, por lo que misas y otros rituales siguen prohibidos.
“Hay gente que se ha llegado al templo a rezar, algunos han pasado a confesarse, pero no es todo el movimiento que uno pensaba que podría haber, creo que notamos cierta cautela o prudencia en la gente, donde todavía tienen ciertos temores”, analizó el párroco desde la Iglesia Catedral.
Quizás el horario (de 14 a 20) no es el mejor, según su punto de vista. “Nos dieron ese horario y lo respetamos, pero por ahí hasta las 17 o 18 hay movimiento y después no queda ni el loro”, expresó y agregó: “Cuando permitieron a la gente circular abrimos de 9 a 17 y ahí empezamos a ver que había más gente que venía”.
De todas maneras, también reconoció que, ante los diversos temores, son muchos los que están optando por sumarse a algunas de las transmisiones que están realizando por diferentes plataformas digitales como YouTube o Facebook. “Ahí tenemos momentos de oración, de adoración eucarística, celebramos la misa, y tenemos bastante gente que sigue”, ponderó.
“De hecho, no somos nosotros solamente los que estamos haciendo esto, sino que sabemos que otros sacerdotes están haciendo lo mismo, por lo que hay un movimiento online importante”, opinó
Apoyados en la fe
Ante una situación fuera de lo común como la que la sociedad en general está atravesando, el padre Pedro aseveró que “mucha gente se ha apoyado en la religión, en la fe”.
“La cuarentena por ahí agobia un poco y la gente está siendo prudente al salir, al movilizarse, porque están un poco cansados de tanto encierro y eso se nota. El tema es cómo resuelve ese agobio por el encierro. Lo que hay que pensar es que todas las cosas que ocurren en la vida de las personas y las comunidades, todo uno trata de hacer siempre una lectura. Algunos lo hacen desde el punto de vista sociológico, psicológico, y se puede hacer teológica si querés”, indicó.
En ese sentido, analizó que “si empezamos por algo sencillo, no hay mal que por bien no venga” y remarcó que “las cosas que ocurren, ocurren, el tema es como uno resuelve eso, qué mirada tiene sobre lo que pasa”. “Uno puede entonces decir que es una oportunidad para sacar de nosotros lo mejor de cada uno, yo digo que ojalá que esta cuarentena y pandemia, al volver a la vida cotidiana y cuando todo se normalice, todos podamos volcar las experiencias de lo que esto nos ha dejado”.
No dudó en considerar que “esto va a marcar a las personas, a los pueblos, tiene que haber marcado a más de uno, nos tiene que haber dejado una enseñanza positiva”. “Creo que más de uno se deben haber dado cuenta con cuán poco necesitamos para vivir en todo caso. A veces hemos estado detrás de cosas que no tenían tanto valor, y empezar a valorar la cercanía física de estar con el otro, darle un abrazo, un beso, un apretón de manos... un montón de cosas que hacen a la cuestión humana”.
“Creo que la cuarentena nos puede haber hecho más humanos y acercarnos más al trato personal”, sintetizó.
