Serie de charlas de la UNVM - El home office y las organizaciones en tiempo de COVID-19
“Había empresas que menospreciaban la modalidad de trabajo a distancia”
Laura Strier, licenciada en Sociología y especialista en clima laboral, definió a las personas como seres “hiperadaptables” y a este momento como una “policrisis”, ya que afecta a diversos planosEl pasado miércoles, la licenciada en Sociología, Laura Strier llevó adelante una charla virtual titulada “¿Cómo gerenciar esta crisis?” a través de la plataforma Zoom. La misma fue organizada por el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, el Instituto de Investigación y el espacio de Desarrollo Territorial de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) junto a la Fundación Banco Credicoop.
Durante el encuentro se abordaron diversos tópicos referidos a la dinámica por la que deben atravesar las organizaciones y quienes las gestionan en tiempos de home office, liderazgo, comunicación y aislamiento en tiempos del coronavirus. Según definieron desde la UNVM, este sería el primero de una serie de encuentros en primer momento apuntados para los sectores productivos.
Dirigido al común de las estructuras laborales, Strier dialogó con un periodista de El Diario y apuntaló lo que se difundió también a través de la web de la UNVM y agregó mayores especificaciones.
En referencia al vaticinio de que “ya nada será como antes después de esta pandemia”; un axioma apuntalado por muchos sectores en cuanto a las medidas laborales adoptadas, la especialista destacó: “No me siento tan segura como para decir que las formas van a cambiar”.
“Pienso y lo comparo a una situación como cuando alguna persona le toca atravesar un proceso complicado. Hay gente que a partir de eso cambia y otras que siguen como si no hubiera pasado nada… No podemos asegurarlo, me encantaría que sucediera, pero lo dudo”.
Al mismo tiempo, afianzó el término de “policrisis” como un suceso que trajo y puso en relieve esta pandemia.
“Es algo que afecta a distintos planos: el social, el económico, la salud, pero también el laboral, el emocional e incluso el existencial.
“Los cimientos de la crisis que vienen a ser “iluminados” por la pandemia no están recién construidos, vienen alzándose desde hace tiempo. Algunos autores hablan de que las crisis son procesos inevitables, pero yo pondría en suspenso esa afirmación, no me cierra. Inevitable sería la crisis de un meteorito que osara rozar la Tierra. Pero la actual tuvo señales de advertencia de todo tipo”, acentúo al mismo tiempo que enumeró personajes mundiales que vinieron advirtiendo el COVID-19.
“Esta crisis tiene un efecto catalizador que acelera procesos y situaciones que ya estaban presentes y evidencia las tensiones y las rajaduras de distintos modelos de vida, modelos de Estado y modelos sanitarios”. Se pone de relieve la tensión entre lo público y lo privado, entre lo individual y lo colectivo, a la vez que evidencia y multiplica desigualdades estructurales”.
“Ha modificado nuestro entorno, nuestros hábitos, nuestra cotidianeidad. Interviene en el cambio de subjetividades y tiene efectos en el plano afectivo”.
“Esta pandemia es extraordinaria y nos ha obligado a vivir de un modo que desconocíamos. No solo logró alterar nuestra vida cotidiana en un lapso de 24 horas, sino que su alcance es generalizado”.
La juventud y la mentalidad joven
Respecto a la adaptación en cuento a las nuevas plataformas, la entrevistada refirió que en las relaciones humanas atravesadas por el trabajo ha surgido un tema por demás llamativo. “Es interesante el “desplazamiento”. Uno aprende mucho de sus hijos (yo, por ejemplo, tengo tres viviendo conmigo), al tenerlos cerca ellos contribuyen a que aprendamos a utilizar mejor las nuevas tecnologías”.
“Y este es un momento en el cual en las organizaciones se valoriza mucho más el tema de la juventud en ese sentido, porque son los que más rápidamente se adaptaron a trabajar de esta nueva manera. Hablo de jóvenes o personas mayores con mente joven”.
“Es un desplazamiento que observo en algunas empresas donde estoy trabajando y se trata una revalorización de lo nuevo que antes era criticado”.
“En cuanto a las personas mayores, podemos decir que hay gente que, ya a experimentado muchas crisis y tiene ese entrenamiento. Entonces también pueden ellos ayudar al más joven a comprenderlo”.
“Las empresas menospreciaban el tema del trabajo a distancia y ahora no les quedó otra que hacerlo”.
“Hace dos meses nadie conocía estas plataformas y ahora estamos todos dando cursos, charlas y demás en ellas. Somos seres humanos hiperadaptables”.
El teletrabajo en la mira
El hecho de trabajar desde ya se ha vuelto una constante para diferentes espacios, pero tal como los espacios, las realidades son diferentes. Ante esto, Strier también realizó una comparativa: “He trabajado para empresas que tenían el estilo de trabajo que se llama home office, donde las personas trabajan algunos días en la oficina y otros en su casa; pero les dan a las personas una laptop y se fijan si la vivienda está adaptada, no es algo improvisado”.
“¿Cuántos contarán con un escritorio y una computadora disponible el tiempo que la necesiten, con Internet de buena calidad y un silencio mínimamente respetable como para poder conectarse y concentrarse?”.
“¿Cuánta gente está hoy en su casa y tiene una computadora para compartir con sus hijos? Suele suceder que viven en dos ambientes y se tienen que turnar... Es complicado”, reflejó.
El liderazgo
Por último, en cuanto a las personas que hoy están al frente de las empresas, la situación de liderazgo (según las palabras de la entrevistada), se encuentran “más expuestas que de costumbre”. Y eso es un hecho porque “ante el mar de incertidumbre que nos genera el momento, necesitamos creer que quienes ocupan puestos directivos están tomando decisiones para cuidar el espacio en el que trabajamos y, por ende, cuidar a quienes allí trabajan”.
