Campaña desde la escuela Rosario Vera Peñaloza
Un celular que ya no uses para que un joven siga aprendiendo
Desde la institución contaron que la comunidad escolar prácticamente no tiene computadoras. Por ello, desarrollaron una aplicación propia, pero necesitan 30 dispositivos para que el ciento por ciento de los alumnos pueda continuar estudiandoSí como institución educativa, la pandemia te obliga a acudir a las herramientas digitales y a las tecnologías para seguir dando clases, pero el obstáculo es tan grande que es prácticamente imposible, tenés dos opciones: quedarte de brazos cruzados, o poner manos a la obra para torcer la realidad.
En el Rosario Vera Peñaloza optaron por la segunda opción. Es que, tal como describió su directora, Viviana Gigante, la escuela ubicada en barrio Las Platas atiende “a una población muy vulnerable” en donde los alumnos o no tienen computadoras, o tienen algunas del Plan Conectar Igualdad pero que han quedado obsoletas. Además, tampoco tienen conectividad.
Con este panorama, recordó Gigante, “en principio empezamos a trabajar con WhatsApp, dando por hecho que la mayoría de las familias tenían celulares”, pero con el paso de los días empezaron a detectar algunos problemas que tenían que ver con que “o los teléfonos eran muy viejos, o no eran táctiles y directamente no pueden usar WhatsApp”.
Es por ello que tomaron dos decisiones.
La primera: una App propia
Ante la desorganización que generaba enviar y recibir todo el material por WhatsApp y teniendo en cuenta que no todos los alumnos tenían esta aplicación, “decidimos contactarnos con una empresa para desarrollar una aplicación propia”.
La directora dijo que así nació “V Drive” la cual están usando exitosamente desde hace tres semanas “y que nos permitió un buen contacto con los chicos, se optimizó todo y la empresa se dedicó fuertemente a minimizar el uso de datos que requiere”.
La aplicación, que desarrolló una empresa de Carlos Paz, pudo afrontarse gracias a una donación que recibió la escuela, y por el aporte que hicieron las propias docentes de su bolsillo, en otro gesto de grandeza.
La segunda: la campaña por 30 celulares
“Lo que pasó es que empezamos a trabajar y a enseñarles cómo bajar la app, pero había algunos chicos que estaban teniendo problemas”, puntualizó. Es por eso que decidieron reunirse en la escuela para ayudarlos, pero “lo que creíamos que era porque no sabían usar la aplicación, terminó siendo porque los celulares que ellos poseen son obsoletos” por diferentes motivos.
Gigante reconoció que esto movilizó a las docentes y directivos. Por un lado, se preocuparon porque “a pesar de todas las dificultades, los chicos querían hacer las tareas, querían estudiar” entonces se plantaron: “Algo tenemos que hacer, tienen derecho a seguir estudiando más allá de que el Gobierno garantice que el año escolar no se pierde”.
Empezaron a buscar celulares entre las familias de las propias docentes. “Conseguimos muy pocos, entonces se nos ocurrió hacer una campaña”, sostuvo. De a poco empezaron a viralizarla y en los últimos días han logrado reunir algunos aparatos más.
“Nos han dado algunos que no andan, o les falta el cargador, o la batería, entonces por ahí de tres hacemos uno”, reconoció.
En total, necesitan 30: “Estamos tratando de que cada familia tenga uno, hay voluntad, los chicos cumplen y no podemos dejar pasar esto por alto, teníamos que hacer algo, porque si bien le buscamos el cómo, ahora nos falta el con qué… y en eso estamos”.
En total ya tienen seis, y “hay tres o cuatro que tenemos que arreglarlos para poder usarlos”.
“Ojalá podamos conseguirlos, nuestro desafío es lograrlo para mediados de la semana que viene y así el ciento por ciento de los chicos tengan su teléfono para poder seguir estudiando”, anheló.
La consigna de la campaña es: “Si tienes un celular sin usar y que funcione, ¿lo podés donar?". Tan simple como fundamental para que jóvenes puedan seguir aprendiendo en medio de la emergencia sanitaria.
Quienes deseen hacerlo, se pueden comunicar al 3534191748 o por e-mail a: ipetym99v.maria@gmail.com.
Fueron recibidas en el Palacio Municipal para pedir la apertura
Jardines maternales presentarán su protocolo
Tal como viene sucediendo en los últimos días, representantes de ciertas actividades son recibidas por el intendente o funcionarios buscando poder volver al trabajo. Ayer fue el turno de los jardines maternales.
Tres representantes pudieron reunirse con el secretario de Gobierno, Seguridad Ciudadana y Asuntos Legales, Eduardo Rodríguez, y junto a la subsecretaria de Educación del Nivel Inicial, Mariela Pajón para plantearles la necesidad de volver a abrir sus puertas.
En la ocasión, presentaron una solicitud de apertura de la actividad y dialogaron con los funcionarios para lograr llegar a un protocolo que permita cumplimentar las medidas de bioseguridad establecidas en el marco de la pandemia del Covid-19.
Carolina Cuajares, Sofía Nizetich y Cecilia Delfitto fueron las tres representantes de las más de 25 dueñas de jardines maternales privados que hay en la ciudad. Adelantaron que ya venían trabajando en la elaboración de un protocolo desde hace días, por lo que en las próximas horas tendrían listo el documento definitivo para que llegue en manos del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), a fines de resolver sobre la flexibilización solicitada. En el protocolo se establecen una serie de medidas a tomar que tienen que ver, por un lado, con la desinfección y limpieza de los espacios; y, por el otro, con la responsabilidad de quienes asisten cumplir con normas de esterilización e higiene.
El argumento que sostienen es que el número de personas que movilizan en estos espacios es fuertemente menor al que puede llegar a darse en los jardines de infantes, y mucho más aún si se lo compara con los otros niveles educativos. Además, el trato personalizado con las familias permitiría una organización eficiente al momento de ingresar o retirar a los pequeños.
