Centro de Peluqueros y Peinadores (CPP) - El secretario de la entidad, Pablo Bustos, se refirió a la actualidad del sector
Peluqueros: una lucha entre los alquileres y la falta de ingresos
“Algunos han dicho que no volverán a sus lugares de trabajo”, destacó el integrante del CPP Departamental. Además, opinó que el sector ya debería estar trabajando porque conocen desde siempre los protocolos de higieneLas tijeras están calladas desde el inicio del aislamiento obligatorio ante la pandemia del Covid-19. Tal panorama los encuentra a los peluqueros ante un panorama incierto.
Pablo Bustos, secretario del Centro de Peluqueros y Peinadores (CPP) a nivel departamental, dialogó con un periodista de El Diario y definió que la situación “se ha vuelto difícil”.
El centro, que nuclea a 50 asociados de Villa María, Villa Nueva y la región es hoy continuamente consultado ya que los trabajadores necesitan con urgencia volver a la tarea. Los impuestos, los alquileres y la constante carencia de ingresos los encuentran hoy en una situación total de incertidumbre.
Del mismo modo, lejos de relajarse, tanto Bustos como Hugo Salas, presidente del espacio, le hicieron llegar por medio de las municipalidades de ambas Villas un protocolo con el que plantean volver a los salones.
“Yo tengo peluquería en Villa Nueva y estoy en un lugar céntrico. Como no tengo posibilidad de trabajar en el negocio, hace bastante tiempo que no tengo ingresos y hay que seguir costeando el tema de los impuestos, como es sabido”, destacó.
Haciendo énfasis en la presentación de los protocolos, que fueron remitidos por los poderes ejecutivos al Centro de Operaciones de Emergencias (COE), el entrevistado refirió: “Dos veces por semana estamos en comunicación con gente de la Municipalidad de Villa Nueva y me han traído algo de tranquilidad para saber qué decirles a nuestros socios y para que sepan ellos cómo seguimos, cómo se viene y también para se vayan preparando”.
La merma en los espacios se vio desde los primeros días, incluso antes de ser decretada la cuarentena. El especialista refirió que ya existía “miedo e incertidumbre”. Algunos turnos se cumplieron y otros, finalmente, fueron dados de baja.
“Yo todavía estoy esperando una respuesta porque hasta ahora todo ha sido negativo. Han ido abriendo otros rubros y nosotros hemos quedado para el último. Entendemos la situación, pero pedimos una atención en nuestra parte económica”.
“Me han dicho que los municipios están trabajando en conjunto y elevaron nuestro protocolo a Córdoba. Allí se está tratando para hacerle algunos agregados y estamos muy próximos a volver, según me dijeron”.
“Todavía no se sabe si vamos a poder trabajar dos días a la semana o los horarios, pero me han dado esa tranquilidad de que lo están tratando”.
Otra comparativa específica es que en algunos poblados del Departamento la actividad volvió (ya que poseen menos de 50 mil habitantes). “Al ver que otros pueblos están trabajando, a uno le agarra más urgencia para poder hacerlo, pero salen muchas cosas de que ya estamos habilitados y no es así, no podemos trabajar aún”, rescató poniendo foco en información que no es fidedigna.
Alquileres y situación económica
El secretario del CPP afianzó que para los trabajadores los cortes de cabello son el único ingreso, y que no tiene noción de algún trabajador del ramo que hubiera podido acceder al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), paliativo de 10 mil pesos ofrecido por el Estado.
“No conozco a ninguno que haya podido cobrar el IFE. Tenemos monotributistas A y B, pero no conozco ninguno que lo haya recibido”.
Otro gran gasto que emerge en esta cuestión es el pago de alquileres. En ese sentido, el reporteado afianzó que “algunos ya están viendo la posibilidad de dejar los lugares de trabajo. Han dicho que no vuelven, por suerte son los menos.
“Después conozco a otros que pueden conversar con los dueños de los locales para tener una disminución de lo que es el mes o ir pagándolo los meses siguientes, cuando esto arranque”.
“El problema es que los alquileres no son baratos, son uno de los gastos más grandes conjuntamente con la luz”, reflexionó.
Protocolo
Haciendo referencia al protocolo enviado como sugerencia, el peluquero destacó que se trata de una reseña reducida para hacer una presentación formal.
“Lo que intentábamos después de eso es tener una reunión con gente idónea en el tema. Tras la formación de los COE nos derivaron ahí, y será tal espacio el que va a decidir nuestro inicio”. “En el caso de Villa Nueva, la idea era reunirse con el área de Salud y ver con quién más hace falta juntarse para que fuera lo más correcto posible”.
“Nosotros ya conocemos el protocolo de haberlo estudiado antes que otros rubros. Llevamos cuidados que otros no han tenido. No hay nada nuevo en cuanto a lo que es higiene y desinfección, ya conocemos la mayoría de las cosas. Por supuesto que en algunos casos no se seguía, pero lo que es vestimenta, forma de trabajo, distancia y los boxes están bastante distanciados y no se pega un cliente con el otro”.
“Lo que se va de las manos es la circulación de gente dentro del local. En la semana uno lo puede manejar y en el fin de semana se junta la gente, por ejemplo, cuando viene un papá con dos chicos y eso es en lo que tenemos que ponernos más firmes. Igual, va a ser muy fácil, trabajándolo con turnos”.
“Yo no creo que sea tan difícil. Creo que ya deberíamos estar trabajando desde hace un buen rato de una forma muy prudente. A lo mejor haber “largado” con horario reducido y controlando la gente, pero creo que nosotros sabemos cómo manejar el riesgo porque no hay nada nuevo dentro de los protocolos, es similar a lo que uno venía haciendo”.
Especializaciones
Finalmente, referido a cuánto y cómo han podido aprovechar las horas, Bustos destacó que se han llevado adelante especializaciones “a través de grupos o Instagram… capacitaciones de profesionales y charlas entre colegas que siempre sirve para poner en práctica algunas cositas que estaban olvidadas, pero yo todos los lunes tomo cursos y hago viajes”, redondeó.
